7 de junio de 2015

Propuesta ciudadana de modificación del título VIII de la Constitución española

Esta propuesta de basa en cinco principios:

a)      Nada de medias tintas. O independencia al 100% o nada. Eso de irse de casa pero llevar a casa la ropa para que mamá la lave cada fin de semana o para poner la mano para que papá dé dinero, nada.
b)      La independencia es una cosa muy seria. No basta con que la quieran el 50% del 20% que vota. No. Para tomarla en serio tiene que ser querida por la mayoría, es decir por el 50% del CENSO, no de los que votan.
c)       Si hay autodeterminación para una comunidad, ésta  debe permitirla, por un elemental principio de coherencia, también para las comarcas y personas físicas o jurídicas que la habitan.
d)      No se puede permitir que el cántaro vaya a la fuente cada año. Si se ejerce el derecho una vez y sale que no, habrá que esperar antes de repetir a que al menos  la mitad del censo se haya renovado generacionalmente, es decir, varios decenios.
e)      Principio de benevolencia. Si de esta forma nace un nuevo Estado, España mirará con buenos ojos a ese nuevo Estado.

En base a estos principios he elaborado una propuesta de modificación del Título VIII de la Constitución, que adjunto. Por supuesto es un texto que debe ser redactado adecuadamente desde el punto de vista jurídico y seguro que necesita algunos retoques, pero yo lo voy a lanzar así a las redes para ver si prende. Al que le parezca bien, que lo lance a las redes por sus canales.

1º Cualquier Comunidad Autónoma podrá reclamar la independencia.
2º A tal efecto, podrá convocar un referéndum en el que voten:
a)     Todos los residentes en esa Comunidad Autónoma.
b)     Todos los que, sin serlo, lo hayan sido durante más de veinte años y haga menos de veinte que hayan dejado de serlo. (Posiblemente este punto, aunque me parece de justicia, sea difícil o imposible de llevar a la práctica)
3º La pregunta de ese referéndum deberá ser clara, directa e inequívoca. Por ejemplo: “¿Quiere usted que su Comunidad Autónoma sea un Estado totalmente independiente de España, sin que le una a ella ningún vínculo especial más allá de los acuerdos que se puedan derivar a posteriori por acuerdo mutuo de ambas partes o por la pertenencia del nuevo Estado a algún bloque que tenga algún tipo de Acuerdo con España?”
4º Para que de resultas de ese referéndum se pueda poner en marcha el proceso de independencia, el SÍ deberá ser superior al 50% del CENSO elaborado a tal efecto (No de los votos emitidos).
5º En el caso de que el resultado del referéndum fuese afirmativo, todos los residentes en la Comunidad Autónoma podrán decidir libremente si quieren mantener su nacionalidad española o si prefieren la nacionalidad del nuevo Estado, sin que pueda optarse a la doble nacionalidad salvo que eso se acuerde libremente por ambos Estados DESPUÉS de la independencia. Recíprocamente, todos los españoles residentes fuera de esa Comunidad Autónoma podrán elegir, en las mismas condiciones la nacionalidad por la que quieren optar. El hecho de que elijan una nacionalidad distinta del Estado en la que sean residentes, no podrá redundar en la pérdida de los derechos que tenga cualquier residente de otra nacionalidad.
6º Análogamente, todas las personas jurídicas y empresas del nuevo Estado y del resto de España podrán elegir en cuál de los dos Estados quieren estar radicados. Se dará a las empresas las máximas facilidades a fin de que su radicación en uno u otro Estado pueda cumplir con las condiciones necesarias (ubicación de sus unidades productivas o de su patrimonio, etc.)
5º Si el SÍ superase el 50% del CENSO, se dividiría el territorio de la Comunidad Autónoma en comarcas naturales. Las comarcas naturales limítrofes con España tendrían necesariamente que hacer un referéndum en el que sus residentes pudiesen elegir si quieren seguir vinculados a España. Si el SÍ en este referéndum fuese mayor del 50% del CENSO, seguirían integradas en España a todos los efectos. Si, como consecuencia de que alguna comarca siguiese integrada en España hubiese nuevas comarcas limítrofes, también en éstas se realizaría un referéndum en las mismas condiciones.
6º En las regiones no limítrofes en las que el SÍ en el referéndum primero no hubiese alcanzado el 50% también debería hacerse necesariamente un referéndum, pero para poder seguir integradas en España el SÍ en este referéndum debería tener una mayoría cualificada de 2/3 sobre el censo.
7º España, dentro de sus posibilidades, apoyará al Estado así nacido para que entre a formar parte de todas las entidades y acuerdos supraestatales en los que ella esté.

8º Si el resultado del primer referéndum no diese lugar a la independencia, no podría celebrarse un nuevo referéndum hasta pasados 25 años.