27 de enero de 2010

Frases

Tomás Alfaro Drake

Ya sabéis por el nombre de mi blog que soy como una urraca que recoge todo lo que brilla para llevarlo a su nido. Desde hace años, tal vez desde más o menos 1998, he ido recopilando toda idea que me parecía brillante, viniese de donde viniese. Lo he hecho con el espíritu con que Odiseo lo hacía para no olvidarse de Ítaca y Penélope, o de Penélope tejiendo y destejiendo su manto para no olvidar a Odiseo. Cuando las brumas de la flor del loto de lo cotidiano enturbian mi recuerdo de lo que merece la pena en la vida, de cuál es la forma adecuada de vivirla, doy un paseo aleatorio por estas ideas, me rescato del olvido y recupero la consciencia. Son para mí como un elixir contra la anestesia paralizante del olvido y evitan que Circe me convierta en cerdo. Espero que también tengan este efecto benéfico para vosotros. Por eso empiezo a publicar una a la semana a partir del 13 de Enero del 2010.

El hombre de este siglo, sediento de “comunidad”, de “solidaridad”, debe, ante todo, “no perderse a sí mismo”, ser capaz de oír el lenguaje interior. El silencio “del mundo”, de una profundidad maravillosa, sólo se abre a la visión atenta de quien se siente, al mismo tiempo, más grande y más humilde que el mundo.

Charles Moeller, “Literatura del siglo XX y cristianismo”, Tomo III, capítulo dedicado a Kafka.

2 comentarios:

Juan GM dijo...

Gracias, Tomás. Qué adecuado para esta época, y para mí en particular.
Un abrazo.
PD. La última también es muy buena, me refiero a la de Jostein Gaarder
Juan GM

Anónimo dijo...

Hola Juan GM, soy Tomás.

Me alegro que te haya gustado.

Un abrazo.

Tomás