14 de octubre de 2017

Hay que joderse con radio macuto

He dudado mucho si enviar esto, porque podría estar contribuyendo a su difusión. Pero como me temo que ya es viral, no creo que el que yo hable de esto aporte mucho a su difusión y, tal vez, si lo haga a su valoración.

Desde anteayer por la noche me ha llegado algo así como por diez o veinte sitios distintos una “noticia”, que por desgracia parece estarse convirtiendo en viral y que tiene, a mi modo de ver, menos valor que el pedo de un violinista, con perdón para los violinistas. Unas veces ma ha llegado pidiéndome mi opinión y otras como una piedra lanzada. La cosa arranca, al menos desde donde yo sé, de un programa de radio de César Vidal con “sólida base” porque viene de que al contertulio de Vidal se lo ha dicho un periodista, también amigo de Vidal, muy próximo a la Moncloa. Como se ve, la fuente, muy fiable. Desde luego, si esto fuese verdad, a este periodista, tan cercano a Moncloa como para ser el único enterado de la “noticia”, le han dejado con el culo al aire Vidal y su amigo. Porque alguien tan próximo es inmediatamente identificable. Pero lo más probable es que esa “fuente generalmente bien (o mal) informada” sea el amigo de un amigo de un periodista que estuvo un día en una rueda de prensa de Rajoy. Según esta “noticia”, el “traidor” Rajoy, junto con el no menos “traidor” Sánchez van a vender España a Puigdemont concediéndole nada menos que: Un cupo superior al de las vascongadas o Navarra, una agencia tributaria propia, el reconocimiento de Cataluña como nación, el reconocimiento de embajadas catalanas en el extranjero y puede que alguna cosa más que se me haya olvidado. Voy a dar tres razones en las que me baso para decir que le doy a esta noticia menos credibilidad que al pedo de un violinista, insisto, con perdón de los violinistas.

1ª Don César Vidal, que era hace años una cabeza pensante que, al menos a mí, me movía a la admiración, se ha ido deslizando al tremendismo mediático. Ha creado una simbiosis con una audiencia que gusta de las noticias truculentas y se ha metido en una espiral para dar más truculencia cada vez en busca de una audiencia que, sin lugar a dudas, le hace ganar dinero. Cosa enormemente digna y sana cuando uno gana audiencia exponiendo noticias fundadas y verdaderas. Pero no es tan digna cuando las noticias no pasan de se meros rumores nacidos de no se sabe dónde. Es decir, un macutazo para ganar una audiencia que necesita tremendismo en sangre para no aburrirse. Una pena que un cerebro como el de Vidal se haya echado a perder así. Por supuesto, este tipo de cosas se hacen virales. El 90% de las cosas que se hacen virales no pasan de ser gilipolleces. Así son las redes sociales.

2ª Aunque sé que esto no le va a hacer gracia a los seguidores de Vidal, no me corto un pelo en decirlo. Desconfío profundamente de la noticia porque creo que Rajoy ama a España. Sí, como suena: AMA A ESPAÑA. Y me apoyo para decir esto en dos razones de peso: a) Es de los pocos políticos que podría ganar el doble con su carrera de Registrador de la Propiedad con la centésima parte de problemas. b) Ha sacado a España de una de las crisis económicas más duras por las que ha pasado, salvándola del rescate y devolviéndole la dignidad, haciendo que pasase de ser la S del acrónimo PIGS, al país que más crece de la Unión Europea y buena parte de los países democráticos más grandes del mundo. Además de ser respetado por todos sus socios comunitarios, los EEUU y muchos países de Hispanoamérica. Menos por Maduro, es cierto. Ninguna de las dos cosas puede ser aducida por Vidal ni otros que le jalean. ¿Qué coño ha hecho Vidal por España?

3ª Vidal podrá creer que Rajoy es un cobarde, un sinvergüenza, un traidor y alguna que otra cosa más. Pero lo que no creo que pueda pensar es que es gilipollas. Y tendría que ser un gilipollas de tomo y lomo para hacer algo que daría al traste con su carrera política, amén de condenar al PP a la insignificancia política. Porque yo, votante del PP –sí, no me avergüenza decirlo– y orgullosos de serlo, pero no militante ni deudor de ningún favor ni al PP ni a Rajoy, si pasase lo que ellos dicen, dejaría inmediatamente de votarle. Lo que no es importante en absoluto, salvo por la razón de que a la mayoría de los votantes del PP les pasaría lo mismo que a mí. Y Rajoy que, repito, puede ser cualquier cosa menos gilipollas, lo sabe y no creo que, al margen de su amor por España, le apetezca. Pero, además, le podría pasar lo que a Sánchez con su partido hace unos meses, con la diferencia que no tendría una militancia que le rescatase.

Por todo ello, vuelvo a decir, le doy a esta “noticia” menos valor que a una mierda. Si estuviese en prensa escrita, no perdería valor por que me limpiase el culo con ella. Y me sorprende que este burdo tremendismo sea difundido. Pero el mundo es como es y no creo que sea evitable. El tremendismo es algo que va muy unido a la naturaleza humana y siempre habrá quien saque tajada de ello.

¡Ah! Otra cosa que me importa una mierda es que Vidal me meta en el saco de cobardes y traidores

12 de octubre de 2017

Lo de ayer (11-X-2017... y algo más

Bueno, pues me parece que a Puigdemont se le ha cerrado ayer cualquier vía de ambigüedad, al tiempo que se ha dado el primer paso para la aplicación del 155, paso requerido expresamente por este artículo. En este sentido se le han hecho a Puigdemont no sólo uno, sino dos apercibimientos.

El primero le insta a decir, claramente, sin ambigüedades, si el día 10 de septiembre declaró la independencia o no, independientemente de que posteriormente la suspendiese. La redacción no deja lugar a dudas. La no respuesta o cualquier respuesta ambigua será considerada como un sí. Esto es muy importante, además de para la aplicación del 155, porque, si contesta que sí, su delito de rebelión será tan flagrante como el de Tejero cuando entró en el Congreso pistola en mano. El tiempo para responder termina el lunes 16 de Octubre a las 10h de la mañana.

El segundo apercibimiento, de aplicación sólo si contesta que sí, por activa o por pasiva, al primero, le insta a que “revoque u ordene la revocación de dicha declaración de independencia, a fin de restaurar el orden constitucional y estatutario, ordenando el cese de cualquier actuación dirigida a la promoción, avance o culminación del denominado proceso”. El plazo finaliza el 19 de Octubre, también a las 10h.

En el caso de que la respuesta a la primera pregunta sea positiva y no actúe como se le requiere en el plazo anunciado, se reuniría el Senado para activar el 155.

Y esto se ha hecho con el apoyo explícito del PSOE y Ciudadanos.

Hasta aquí, nada que no supierais todos. Pero ahora doy mi punto de vista y otras opiniones.

Lo primero que debo decir es que me parece una jugada maestra, planteada en el momento en el que debía producirse, obligando a Puigdemont a definirse, a efectos políticos y judiciales y con el apoyo, probablemente hasta ahora negado, del PSOE.

El hecho de que se le den amplios plazos a Puigdemont, también me parece parte de la jugada maestra, porque ahora empieza un proceso de ebullición en el bloque soberanista, que ya mostró grietas el día 10, y que puede acabar con su fraccionamiento.

Sin embargo este apoyo no ha sido incondicional. Por parte del PSOE hay dos condiciones explícitas, a mi modo de ver perfectamente asumibles. Por parte de C’s hay también dos condiciones implícitas, expresadas por Albert Rivera. Una de ellas, excelente, que requerirá un camino a largo plazo de tan difícil como necesaria culminación. La otra, buena, me temo que de dudosa posibilidad de aplicarse.

Pero vayamos por partes. Primero las condiciones del PSOE. La primera es la constitución de una comisión para el estudio del modelo territorial. Esto es algo que ya estaba en marcha desde antes, pero le permite al PSOE salvar la cara. Pues qué bien. Estudiemos el modelo territorial. El segundo es el compromiso de abordar tras el fin del trabajo de esta comisión, en un plazo de seis meses, una reforma de la Constitución. Se entiende que se trata de una reforma del Título VIII que es el que regula el modelo territorial. Bien, abórdese, pero cada uno es libre de decir en qué dirección quiere que vaya esta hipotética reforma. Desde luego, de ninguna manera hay ningún compromiso de nadie para apoyar el engendro del Estado federal asimétrico propiciado por el PSOE, ni, mucho menos lo de España como Nación de naciones.

Veamos ahora las condiciones implícitas de C’s. Pa primera: esa reforma no debe ir en la dirección de dar más privilegios a quien ya ha acumulado demasiados. Y, sobre todo, debe ir orientada a evitar el control mediático y de la educación por parte de la Generalitat. La segunda es la de convocar nuevas elecciones en Cataluña. ¡Magnífico! Apoyo con toda mi alma estas condiciones.

Primero vamos a ver qué dice la Constitución sobre su reforma. Se prevén dos posibles vías. La primera es un camino difícil, muy difícil. Supone nada menos que lo siguiente: 1º Aprobación de la reforma propuesta por 2/3 de cada Cámara, Congreso y Senado. 2º Disolución de ambas Cámaras y elecciones generales. 3º Ratificación de la reforma por las nuevas cámaras surgidas de esas elecciones, con 2/3 de cada una de ellas. 4º Referéndum de todos los españoles para aprobarla por mayoría simple. Este camino arduo es necesario para cualquier modificación de la Constitución que afecte a:

a)     Título preliminar
b)     Título I, Sección 1ª Capítulo 2
c)     Título II

Es tedioso describir aquí a qué se refieren estos aspectos de la Constitución. Recomiendo fervientemente su lectura. Pero para quien no quiera hacerla, en el apéndice I doy algunas pinceladas. A mi entender, estas restricciones no son aplicables a lo que se pueda decir sobre la ordenación territorial, salvo, tal vez, lo de España como Nación de naciones. Creo que para esto sería necesario aplicar esta primer vía. Por tanto, para la reforma del modelo territorial queda expedita la vía fácil.

Esta vía, que tampoco es tan fácil, requiere la aprobación de la reforma por 3/5 (menos exigente que los 2/3 de cada Cámara). (Hay algunas consideraciones cuando no hay acuerdo entre las dos cámaras) y, después, un referéndum entre todos los españoles, sólo si lo pide un 10% de los miembros de cualquiera de las Cámaras. Entiendo que es usando esta vía cómo se aprobó la última reforma de la Constitución sobre la estabilidad presupuestaria, donde no debió haber, deduzco, un 10% de ninguna cámara que pidiese el referéndum. O sea, la vía fácil, tampoco es tan fácil. Pero creo que es la que sería de aplicación. Por tanto, está muy bien eso de estudiar la organización territorial del Estado y de abrir un proceso de reforma de la Constitución, como relama el PSOE, pero dudo muchísimo que se llegue a ningún acuerdo. Pero sólo así ha debido ser posible que la caña quebrada del PSOE apoye el 155, cosa que me parece altísimamente conveniente. Por supuesto, esto traerá discusiones y, en el camino, la caña quebrada nos herirá la mano, pero…

Mucho más importante me parece el maratón que propone con gran acierto C’s para evitar la manipulación mediática y educativa en Cataluña. La buena noticia es que, a mi entender, con una lectura ingenieril, que no jurista, de la Constitución, no es necesario, para correr este maratón, ninguna reforma de la Constitución y, por tanto, se puede ir andando ese camino con leyes aprobadas por mayoría simple. ¿De dónde deduzco esto? Otra vez sería muy tedioso explicarlo aquí. Otra vez recomiendo fervientemente la lectura de la Constitución y, otra vez relego al apéndice II mi referencia a esta ley maestra.

Naturalmente, con la composición actual de las Cámaras, es imposible, dada la posición del PSOE, avanzar en este camino, para el que, además, aunque la ley no lo exige, sería conveniente contar con un apoyo lo más amplio posible. Tal vez sea posible en otras legislaturas. Pero lo que se haga deberá estar suficientemente blindado por acuerdos como para que no se pueda desandar en una legislatura lo que se avanzó en la anterior. Ello no obstante, creo que debe ser un objetivo irrenunciable a largo plazo para los partidos realmente constitucionalistas, avanzar en esta vía. Sinceramente me parece la única posibilidad política, de la que tanto se habla, para que el problema catalán se resuelva. No se resolverá dando más y más cosas a Cataluña.

La segunda condición implícita de C’s es la de la convocatoria de elecciones en Cataluña tras la aplicación del 155. Me parece bien, a pesar del riesgo de que se volviese a reproducir la situación actual, lo que sería gravísimo. Pero para poder hacer nuevas elecciones habría que disolver el Parlament y (aquí ni me atrevo a decir nada como ingeniero), los juristas expertos en la Constitución parecen no estar de acuerdo en si esto es algo que entra o no en las facultades que atribuye este artículo al gobierno. Nadie duda que permite asumir las funciones del ejecutivo de Cataluña, pero no está claro que permita disolver el poder legislativo. Es lo que tiene la separación de poderes. Porque el 155 faculta para “adoptar medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general” y para “dar instrucciones a todas las autoridades de las Comunidades Autónomas”. Pero no está claro que en estas facultades esté disolver el Parlament. Lo que sí podrá ocurrir es que el poder judicial inhabilite a Puigdemont y su gobierno para cualquier cargo político, si tiene base jurídica para ello, que la tendrá si Puigdemont dice, por activa o pasiva, que ha declarado la independencia. Pero esto no llevaría a la disolución del parlament, sino a que el actual parlament eligiese un nuevo president y éste eligiese un nuevo gobern… ¿y? ¡Vaya culebrón! En fin, veremos. ¿Maldito Estado de Derecho? ¡No!, ¡bendito!, aunque haga las cosas lentas y difíciles.

Pero, más allá de las posibilidades jurídicas que se puedan abrir y de las sendas estratégicas que se puedan recorrer, hay algo del debate de ayer que me preocupa sobremanera. Me gustó la lección magistral que dio el Presidente del gobierno sobre por qué la democracia se sostenía en el respeto a las leyes libremente sancionadas –que pueden también ser libremente modificadas– por el Parlamento democráticamente elegido (perdón por que lo definido entre en la definición).  Pero me hizo rechinar los dientes el concepto de democracia que expresaron el diputado Joan Tardá, de ERC y el diputado Carles Campuzano, con el apoyo del diputado Aitor Esteban y la aquiescencia del diputado Pablo Iglesias. El diputado Tardá dijo, casi textualmente, que la democracia se basaba en la aquiescencia voluntaria de la mayoría a las leyes. ¡Magnífico! Así es que, si mañana no hay aquiescencia voluntaria a, pongamos, la ley que dice que matar a un negro o a un judío es delito, la ley no es válida. O si no hay aquiescencia generalizada al derecho de propiedad, éste queda abolido. Esta absurda irracionalidad, que no merecería ni un segundo de atención si no fuese porque habita en lo más hondo de muchos millones de personas, catalanas, españolas, europeas y americanas, nos llevaría al más absoluto caos. A un mosaico de leyes aceptadas por unos y rechazadas por otros, cada una de aplicación para según quien. La jungla más absoluta. Me encantó, en cambio, hasta ponerme la carne de gallina, la definición que hizo de la ley el diputado Albert Rivera cuando dijo que la ley es el poder de los que no tienen poder. ¡Toma ya!

He dicho que esta forma de pensar me hizo rechinar los dientes, pero no me sorprendió lo más mínimo. Porque en Occidente, que existe sobre la base de la fuerza de la razón,  llevamos ya varios siglos en un proceso que empezó con la vaca sagrada de la Ilustración, en el que la razón ha perdido la guerra contra el sentimentalismo. Este resultado está perfectamente definido por Paul Valéry[1], ya en 1919: “Y, ¿en qué consiste ese desorden de nuestro Occidente[2] mental? En la libre coexistencia, dentro de los espíritus cultivados, de las ideas más dispares, de los más opuestos principios de vida y conocimiento. Esto es lo que caracteriza a una época moderna... Occidente de 1914 ha llegado, quizá, al límite de este modernismo. Cada cerebro de cierto rango es una encrucijada para todas las razas de opinión; cada pensador, una exposición universal de pensamientos... [...] El Hamlet europeo contempla millones de espectros. Pero es un Hamlet intelectual, un Hamlet que medita sobre la vida y la muerte de las verdades. Tiene por fantasma todos los objetos de nuestras controversias; tiene por remordimientos los títulos de nuestra gloria”. Se puede decir más alto, pero no más claro. Y eso era en 1919. Valery tenía la esperanza de que Occidente hubiese llegado, “quizá, al límite de ese modernismo”. Pero se equivocaba. A la vuelta de la esquina estaba la posmodernidad, que ha llevado esa locura al paroxismo. Y, allí vamos, todos juntos, en la idea de que la ley es un estorbo en vez de ser el sustento de la convivencia, hacia el precipicio de la ley de la selva. Ley, la de la selva, en la que, dicho sea de paso, vive como pez en el agua la izquierda radical. Porque ha demostrado sobradamente en la historia saber cómo deben hacer las minorías más fuertes y atrevidas para imponerse cruelmente a las mayorías que confían en que la ley sea su poder. Ahí están las CUP y Podemos esperando su momento para desembarazarse de los tontos útiles, compañeros de viaje, entre los que están el diputado Campuzano y el diputado Esteban. Porque los diputados Tardá e Iglesias están en el lado de los que se harán con el poder cuando se haya liquidado el imperio de la ley con la ayuda de los idiotas. No fue estúpida la astucia del diputado Tardá, cuando amenazó a la diputada Margarita Robles con que ellos, el PSOE, serían corresponsables con el PP y C’s cuando la policía fuese a detener a Puigdemont. Sabía muy bien dónde puede estar la falla de ruptura del bloque constitucionalista.

Y, sí, la culpable de iniciar este proceso fue la vaca sagrada de la Ilustración. No es éste el lugar para explicar este proceso. Pero al que haya llegado hasta aquí y me lo pida, le mandaré algo que tengo escrito y que lo describe con pelos y señales.




APÉNDICE I

¿Qué dicen estos Títulos de la Constitución?

Título Preliminar Cito sólo los artículos que pueden afectar a situación actual.

Artículo 1 (Esencia). La soberanía reside en el pueblo y España es una monarquía.
Artículo 2. Cito textualmente: “La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas”.
Artículo 8. 1. Cito textualmente: “Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional”.

Título I Sección 1ª Capítulo 2.

Este título se denomina: “De los derechos y deberes fundamentales” y su sección 1ª tiene el epígrafe de “De los derechos fundamentales y de las libertades públicas”. Apunto lo que el texto de la Constitución dice como resumen de cada apartado de la sección 1, capítulo 2º: Derecho a la vida (donde se dice explícitamente que todos tienen derecho a la vida y se deroga la pena de muerte, pero que se conculca cada día con el aborto. El paréntesis es mío). Libertad ideológica y religiosa. Derecho a la libertad personal. Derecho a la intimidad y a la inviolabilidad del domicilio. Libertad de residencia y circulación. Libertad de expresión. Derecho de reunión. Derecho de asociación. Derecho de participación. Protección judicial de derechos. Principio de legalidad penal. Trabajo remunerado para los reclusos. Prohibición de los tribunales de honor. Libertad de enseñanza. Derecho a la educación.

Título II. Se refiere exclusivamente a la Corona.


APÉNDICE II

El Título VIII de la Constitución expresa, entre otras muchas cosas, en qué materias el Estado tiene la competencia exclusiva. Es una larga lista que se detalla en el apartado 1 del artículo 149. Me interesan especialmente las posiciones 27ª y 30ª de esa lista:

27º. “Normas básicas del régimen de prensa, radio y televisión y, en general, de todos los medios de comunicación social, sin perjuicio de las facultades que en su desarrollo y ejecución correspondan a las Comunidades Autónomas”.

30º “Regulación de las condiciones de obtención, expedición y homologación de títulos académicos y profesionales y normas básicas para el desarrollo del artículo 27 de la Constitución, a fin de garantizar el cumplimiento de las obligaciones de los poderes públicos en esta materia”.

En el artículo 150 se establece en sus puntos 1 y 2 que el Estado podrá dar atribuciones a las Comunidades Autónomas para que regulen y legislen sobre aspectos de esas competencias que le son propias y exclusivas. Cito estos puntos

1. “Las Cortes Generales, en materias de competencia estatal, podrán atribuir a todas o a alguna de las Comunidades Autónomas la facultad de dictar, para sí mismas, normas legislativas en el marco de los principios, bases y directrices fijados por una ley estatal. Sin perjuicio de la competencia de los Tribunales, en cada ley marco se establecerá la modalidad del control de las Cortes Generales sobre estas normas legislativas de las Comunidades Autónomas”.
2. “El Estado podrá transferir o delegar en las Comunidades Autónomas, mediante ley orgánica, facultades correspondientes a materia de titularidad estatal que por su propia naturaleza sean susceptibles de transferencia o delegación. La ley preverá en cada caso la correspondiente transferencia de medios financieros, así como las formas de control que se reserve el Estado”.

Pero es importante señalar que una ley autonómica o, incluso, una ley orgánica no son la constitución y, por tanto, no es necesaria más que la mayoría simple de las cámaras para modificarlas. Así lo dice el punto 3 de ese mismo artículo 150:

3. El Estado podrá dictar leyes que establezcan los principios necesarios para armonizar las disposiciones normativas de las Comunidades Autónomas, aun en el caso de materias atribuidas a la competencia de éstas, cuando así lo exija el interés general. Corresponde a las Cortes Generales, por mayoría absoluta de cada Cámara, la apreciación de esta necesidad.

Para un ingeniero esto es bastante claro, a expensas de lo que pueda decir un jurista.



[1] Paul Valéry, Variedad.
[2] Valéry habla de Europa. Yo me he permitido sustituir Europa por occidente. Tal vez tenga él razón. Tal vez sea en otras zonas más jóvenes de Occidente que no son Europa donde más fácilmente pueda surgir la minoría creadora que necesitamos.

10 de octubre de 2017

El toro manso Puigdemont, no embiste

Esta mañana decía que Puigdemont iba a comparecer ente el Parlament de Cataluña para… ¿DUI, o retirada, o… qué? Y apostaba por el “qué”. Escribo recién terminada la charada. Y ha sido “qué”. ¿Ha declarado él, Puigdemont, la independencia? No lo sé. Ha dicho: “… como presidente de la Generalitat, asumo al presentar los resultados del referéndum ante el Parlamento y nuestros conciudadanos, el mandato del pueblo de que Cataluña se convierta en un estado independiente en forma de república”. Es decir habla como presidente de la Generalitat, pero únicamente “asume” un mandato del pueblo. Pretende decir que él no hace nada, sólo asume lo que otros han mandado. Dicho de otra manera, se esconde cobardemente en las supuestas decisiones de otros, nada menos que del pueblo de Cataluña. ¡Joder con el toro manso! Eso sí, inmediatamente, en un afán de clarificar dice: el Gobierno y yo mismo proponemos que el Parlamento suspenda los efectos de la declaración de independencia”. O sea, que todo el gobierno, en fraterna y santa unión, propone que el Parlamento suspenda los efectos de la declaración de independencia, no la independencia. Pero, ¿ha aprobado el parlamento esa suspensión? Yo no lo vi. Pero, ¿qué más dan unos trámites inútiles? ¡Pelillos a la mar!

O sea que tú simplemente pasabas por allí, asumiste lo que otros habían mandado. Y, junto con tus amiguetes del gobierno, propusisteis que otros suspendiesen, temporalmente, eso sí, lo que los otros otros habían previamente mandado. Y no sabemos, aunque parece que no, si, luego, el parlamento suspendió o no lo que los primeros otros habían mandado. ¿Qué mente retorcidamente enferma habrá redactado semejante cosa? La de un toro cobarde y manso. “¡Ahora que venga un juez y diga si he cometido delito de rebelión!”. Psicodélico. Y todo esto te costó el papelón de retrasar una hora la sesión para ver si con un par de frases rocambolescas más, lograbas calmar a tus cabreados socios de la CUP. Y, claro, no los has calmado.

Pero, ¡ay!, Puchi, torito manso, es posible que le hagas un lío al juez que tenga que decidir si has cometido delito o no. ¿Pero sabes qué? Que tu gente, esa que has enardecido con la DUI, tampoco ha entendido una mierda. Y en la duda, es más que posible que piensen que te has cachondeado de ellos. Y, si no piensan eso, ya se encargará la CUP de que lo hagan. Y tal vez no te lo perdonen. Y, qué te voy a decir de los turnos de réplica. No te voy a hablar de las réplicas de Inés Arrimadas, Miquel Iceta o Xavier García Albiol. Han dicho, mejor o peor, lo que podría esperarse. Pero tu amigo de JxSí, uno de los dos que ha hablado, Lluís (no me acuerdo de su apellido, el que no es Lluís Corominas, que comía en tus manos, dímelo tú Puchi) te ha dejado con el culo al aire. Ha reconocido desde la tribuna –¡joder!, debo reconocer que me ha dejado atónito– que el sedicente referéndum no tenía ninguna validez y que, por tanto, no procedía ninguna declaración de independencia. Con amigos así, no necesitas enemigos. ¡Si es que no puedes descuidar tu espalda, aunque estés aculado a tablas! ¿Y la CUP? A Ana Gabriel sólo le ha faltado llamarte traidor. Pero, no importa, mañana se lo dirá a su gente para que se lo digan a la tuya. Porque tienen que sacar rédito a la calle hasta que sea sólo suya ¿Has oído alguna vez cómo llama la izquierda radical a la gente como tú, que les hace el caldo gordo? Les llaman tontos útiles y compañeros de viaje. Y cuando llegan al final del trayecto, los tiran como a una colilla y los pisan. Con esa gentuza te has mezclado. Saben manejar la calle mejor que tú. Te has buscado socios que no son de fiar. En fin Puchi, que en las paredes de tu casa hay grietas y la calle, si te descuidas, la has perdido.

Después ha venido el esperpento del papelito dirigido al “Poble de Catalunya y a tots els pobles del món”. Eso, que se enteren en Zimbabwe. Ahí sí. Ahí sí que habéis dicho todos a una, como Fuenteovejuna, que “CONSTITUIM la República catalana”. Pero, por si sirve para esconderse, lo habéis firmado en un papelito, sin anagrama del parlamento, con una chapa sin más membrete que una barrada y sin ninguna identificación, en el que al principio os identificáis como “Representants de Catalunya”. Eso, os arrogáis el título de únicos representantes de Cataluña en un papel que podría ser la servilleta de papel de un bar al que hubieseis ido a tomar unas cañas a comentar la jugada con risotadas. Muy institucional y democrático.


No tengo ni idea de si será en esta o en otra ocasión cuando un juez te trinque en delito grave, pero no creo que seas capaz de esquivarlo mucho tiempo con tus cobardes triquiñuelas. En fin, Puchi, que creo que estás en el principio del fin. Se te está viniendo abajo el chiringuito. Y, al final, creo que seguirás también solo unos añitos en la cárcel. Porque estás jugado a ser héroe. Y los héroes no juegan a serlo. No lo buscan. Lo son porque se encuentran, muy a menudo sin quererlo, en una situación que les saca el heroísmo que llevaban dentro sin pretenderlo. Y tú estás jugando a serlo. Y los que juegan a serlo, casi siempre, acaban en el más espantoso de los ridículos. Así es que, nada, sigue así, sin embestir, aculado en tablas, como un toro manso, a ver cómo acabas.

Un símil taurino para esta tarde con Puigdemont

En primer lugar, debo decir que me equivoqué en lo de que Puigdemont llevase a cabo la DUI el día 6 de Octubre, emulando a Companys. Pero, esta tarde se espera su comparecencia en el Parlament de Cataluña para… ¿DUI, o retirada, o… qué? He ahí la cuestión. Dbería no hacer ninguna apuesta, pero soy un ludópata compulsivo que le gusta jugar al póker y perder. Preveo, con grandes probabilidades de equivocarme, que va a ser “qué”. Para llevar a cabo la DUI, creo que le faltará valor y apoyo y, retirarse, no puede.

Creo que le faltará valor porque sabe que, o logra realmente la independencia, cosa harto dudosa, o le esperan unos cuantos años de cárcel por flagrante delito de rebelión, establecido en el artículo 472, punto 5º del código penal: “Declarar la independencia de una parte del territorio nacional”. Delito con una pena de 15 a 25 años de prisión e inhabilitación por este mismo periodo. Podría, en su disparatada y ciega chifladura, declararse en rebeldía y escudarse detrás de sus sediciosos mossos o sus enfervorecidas turbas, durante un tiempo. Pero más pronto que tarde daría con sus huesos en la cárcel para una temporadita. Si no es por chifladura, necesitaría tener las narices que tuvo un ya olvidado por muchos, o no conocido por los más jóvenes, Marcelino Camacho, que se pasó casi 20 años en las cárceles de Franco. Y no le veo yo suficientemente bragado para esperar vanamente en el trullo una irrealizable temprana independencia que le libere.

Creo que, tal vez, le pueda faltar apoyo. Para llegar a la DUI necesitaría mayoría absoluta en el Parlament. Y la tiene. Cuenta con los 61 diputados de JxS, los 10 de la CUP y, especulativamente, con los 11 de la sucursal de Podemos, porque ayer por la tarde se vio al lamentable Echenique, y a la impresentable Colau dicendo que los de Podemos no son partidarios de la DUI, aunque no esté nada claro de qué son partidarios. Mal augurio, Puchi. Con todos, serían 82 en total. Muy por encima de los 68 que hacen falta para la mayoría absoluta. Pero eso si le quitamos 11, quedarían 71. Pero, eso de la locura, o de los huevos si es que es cuestión de huevos, no es generalizable. A la vista de lo que se ha podido traslucir esta semana pasada. Hay, dentro de las filas del PDeCAT, hasta Mas dixit, gente que pueda tener un poco más de lucidez, o un poco menos de huevos o una mezcla de las dos cosas. A la vista de esta situación, podría haber, dentro del PDeCAT, quien rompiese la disciplina de voto y se abstuviese. Por supuesto, sin avisar o, incluso, sin asistir, como en el tamayazo[1]. Con 4 de estos, y si Podemos se abstiene, la DUI no saldría. Y eso sí sería una cagada espectacular, Puchi. Claro, en estas cosas, nadie se retrata demasiado y Puigdemont puede no saber con qué fuerzas cuenta realmente. Así que…

Pero, tampoco tiene fácil retroceder. Si después de todo el tinglado que ha montado, ahora se achanta, sus bases callejeras le van a crucificar políticamente. De hecho, parece que pretenden tomar los alrededores del parlament para “ayudarle” a tomar la decisión. Así que está entre la espada y la pared. O entre las tablas y el descabello. Y es aquí donde viene el símil taurino.

Los que entienden de toros saben que no hay toro más peligroso que el toro manso. A un toro bravo se le torea y el torero puede lucirse y hasta salir por la puerta grande. Pero con un toro manso eso es imposible. El toro manso, se acula a las tablas y parece decir al torero: “ven tú a por mí. Entra en mi terreno. Y, antes que te des cuenta, lanzaré un arreón, no una embestida, y te ensartaré hasta la cepa del pitón. Pero si esperas que yo vaya a tu terreno, puedes esperar sentado”. Cualquier torero sabe perfectamente que intentar lucirse con un toro manso es peligrosísimo. Pero la presión del público puede inducir a error al más pintado. Manolete y Joselito intentaron lucirse, presionados por su ego y el público, con dos mansos, Islero y Bailaor, y acabaron empitonados y muertos. El buen aficionado a los toros sabe, cuando aparece un manso, que el matador debe hacer una faena de aliño, llevar al toro al caballo, aunque no entre, que se le pongan banderillas reglamentarias, aunque sea a una mano y de paso, hacerle una faena de aliño y despacharlo de la manera más apañada posible. Pinchazo y descabello. Luego, el toro será silbado en el arrastre y, a esperar una mejor tarde con mejor ganado. Y el taurino sabe encontrarle la grandeza escondida a esta lidia sucia y, a menudo, larga. El turista, o el espectador que no sabe de toros, en cambio, le pedirá al torero que se luzca, que para eso ha pagado. Y si el torero le hace caso, ¡ay!, puede acabar como Manolete o Joselito. En este caso, el toro manso, aculado en las tablas de su callerío que no le deja retroceder, se llama Puigdemont. Pero el matador no es ni Rajoy ni el gobierno. Es España. Rajoy no es sino la inteligencia y voluntad del matador. Y, si no quiere que corneen a España, deberá andarse con ojo ante el toro manso, por nombre Puigdemont. Creo que éste no embestirá. Se aculará a tablas con un sí es no es, a ver si el torero se mete en sus terrenos y da el arreón. Una declaración de independencia simbólica, le soplan al oído alguno de sus compañeros de partido. DUI en diferido se lee en los periódicos. ¿Mandé? ¿Qué demonios serán esas cosas? Por haber, hay un tipo llamado Tramosa, eurodiputado él, que le dice que hay que declarar la independencia y suspender sus efectos durante un tiempo a la espera de poder sentarse en una mesa, sin condiciones previas, con el Gobierno español para negociar un referéndum acordado”. Y dice haberlo copiado de la independencia Eslovena, como si España y la antigua Yugoeslavia tuviesen algo que ver. ¡Vaya caos! Pero creo que Puigdemont, basándose en tanta confusión, intentará decir  sin decir, manteniéndose en la ambigüedad esperando que se le acuse de traición. Y lo hará con la esperanza, es lo que tiene el Estado de Derecho, de que, si se juzga mal la situación, presionados por el vocerío de las gradas, un juez, aplicando la ley, diga que no ha habido delito. Y entonces, la cogida para España sería mayúscula. Por eso yo, taurino harta la médula, le pido a la inteligencia y la voluntad del matador que mida bien los terrenos y los tiempos, que España es el muslo, en dónde viene a clavarse siempre el pitón, interesando a menudo también el escroto, o sea, los cojones, lo que es especialmente doloroso. Y continua, inmisericorde, la fuga de empresas. Hasta la del independentista Víctor Grifols amenaza con irse con su empresa si hay una DUI. Pero, mejor no envistas Puchi que, si te saben lidiar, acabarás con pinchazo y descabello, sin pena ni gloria, arrastrado entre pitos, sin haber podido empitonar a España. Y yo, taurino, ¡disfrutaré con la lidia!



[1] Para quien no lo sepa, el día 10 de Junio de 2003, iba a tener lugar mediante el voto de 47 diputados del PSOE y 9 de IU frente a los 55 del PP, la investidura del socialista Rafael Simancas como Presidente de la comunidad de Madrid. Sin previo aviso, los diputados del PSOE Eduardo Tamayo y Mª Teresa Sáez, no se presentaron a la votación, con lo que Simancas no pudo ser investido y se convocaron nuevas elecciones. Las especulaciones son muchas pero la hipótesis más plausible parece ser la de que estos dos diputados lo hicieron porque se vieron excluidos de posibles cargos para lograr el pacto del PSOE con IU.

8 de octubre de 2017

Hoy es un gran día

Efectivamente, lo es. Hoy se ha visto a un pueblo oprimido quitarse el yugo y los miedos a la vista de todo el mundo, apoyado por sus compatriotas españoles de otras regiones de España que les han dicho que no están solos. Un espectáculo que me ha puesto la carne de gallina y los pelos como escarpias. Me ha puesto al borde de las lágrimas el discurso de Vargas Llosa y me ha hecho reflexionar con la razón el de Borrell, cuando se preguntaba dónde había estado este pueblo hasta ahora y por qué han guardado silencio las empresas que ahora se han ido. Lo ha visto o lo va a ver el mundo entero. Desde la Tierra de Fuego en Hispanoamérica hasta Alaska. Desde Siberia hasta Estados Unidos. Desde Sudáfrica y la India hasta el norte de Noruega. Me da rabia que tenía pensado estar allí y no he podido. Tenía billetes para el AVE, pero un inoportuno ataque de gota me ha dejado en casa. Pero las sensaciones que he experimentado delante de la televisión, aún no siendo las mismas que las que hubiese vivido allí, han sido enardecedoras. El jueves, si la gota no me lo impide tengo otra vez billetes para celebrar con mis hermanos catalanes el día de la Hispanidad.

Creo que se ha producido algo muy importante. Un punto de inflexión. Más aún, el paso de una marea que bajaba sin cesar a una subida de marea que, esperemos, con el tiempo, llevará a la pleamar. Queda mucho por recorrer. No será fácil recuperar la educación, clave para revertir cuarenta años de envenenamiento falaz. Pero, hasta ayer, creía que era imposible. Más aún, creía que ra cuestión de tiempo que el independentismo acabase venciendo. Hoy no. Hoy creo que todo es posible. Sin duda, ha ocurrido un milagro. Muchos españoles llevábamos mucho tiempo rezando por España. Me caben muy pocas dudas de que nuestra oración ha sido escuchada. Yo, desde luego, pienso seguir rezando con toda mi alma y os pido a todos que, cada uno con su fe, lo sigáis haciendo. No pedimos una victoria militar al dios de la guerra. Pedimos una victoria de la paz al Dios del amor y la justicia. Pedimos, parafraseando a Bergson, que esta España, el patriotismo español que se ha ido formando durante los últimos 500 años, con el recuerdo de una realidad anterior lenta, piadosamente, con los recuerdos y esperanzas, con la poesía y amor, con un poco de todas las bellezas morales que hay bajo el cielo, como la miel con las flores […] pueda vencer a un sentimiento tan profundo como el egoísmo de la tribu. Necesitamos seguir rezando para que esto que ha nacido no sea efímero. Os pido a cada uno que rece al Dios en el que crea y, si n o cree en ninguno, que rece a las fuerzas de la vida, pero que recéis. Que no sea todo espuma. Que no se caiga otra vez en el silencio. Que se exija igualdad de derechos, verdad y libertad para todos los catalanes y todos los españoles. ¡Qué dolor si esto se quedase en aguas de borrajas!

No será así. Hoy empieza una nueva etapa en la historia de España. Lo creo, lo espero, lo pido.


Amén

6 de octubre de 2017

Tres historias de astucia e impulsividad aplicables a lo que está pasando en Cataluña

Dicen que la historia es maestra de vida y yo estoy totalmente convencido de ello. Por eso traigo aquí tres historias de astucia e impulsividad que pueden ser maestras de lo que está pasando en España y e ilustrar posibles formas de actuar. Cualquiera de las tres, si hubiesen tenido otro desenlace, habrían cambiado dramáticamente el curso de la historia. Al final de las historias me haré unas preguntas, relativas a las propias historias, no a la situación actual, que no contestaré.

Grecia y Persia

En el año 500 A. de C., las ciudades dependientes de Atenas situadas en las costas de Asia Menor, se rebelaron contra los persas. La rebelión fue ahogada en sangre. En venganza, en el 498 A. de C., un pequeño comando ateniense, en una operación relámpago, se internó en Anatolia, hasta llegar a la cabeza de satrapía persa de Sarde, entró en la ciudad, la incendió, destruyó el templo de la diosa Cibeles y regresó a Atenas. Los persas decidieron marchar sobre Grecia para dar un escarmiento, pero determinados acontecimientos en el otro lado de su imperio les impidió dar la respuesta adecuada. No obstante, en el 490  A. de C., mandaron unas cuantas naves, con un destacamento importante, pero no un gran ejército, para desembarcar en la playa de Maratón y, desde esa cabeza de playa, atacar y destruir Atenas. Su precipitación les hizo medir mal sus fuerzas y, los atenienses infligieron una severa derrota a los persas que tuvieron que reembarcar con el rabo entre piernas y cubiertos de vergüenza.

No obstante, Atenas dio por seguro que, cuando los persas resolviesen sus problemas en su frontera Este, no dejarían sin venganza esa afrenta. Consultaron al Oráculo de Delfos, que les dio una respuesta ambigua: “Cuando todo se haya perdido, las murallas de madera resistirán”. Los atenienses discutieron sobre el sentido del oráculo. Arístides el Justo quería construir unas murallas de madera alrededor de Atenas, mientras que Temístocles, interpretó simbólicamente el oráculo y decía que las murallas de madera eran una flota que debían construir. Votaron, ganó Temístocles, Arístides fue condenado al ostracismo y se construyó la flota. Pero, además, Atenas constituyó una liga panhelénica para presentar un frente unido a los persas cuando viniesen.

Efectivamente, el 480 A. de C., el rey persa Jerjes, cruzó el Helesponto mediante un puente de barcas con un ejército de más de 200.000 hombres, y se hizo dueño del mar Egeo con una flota de más de 1.000 barcos.

Los griegos intentaron frenar sin éxito a los persas, con 300 espartanos, 700 tespios y 400 tebanos al mando de Leónidas, rey de Esparta, en el paso de las Termópilas. Retuvieron al inmenso ejército persa durante tres días antes de morir hasta el último de ellos. Sin duda, fue una gesta heroica que despertó y despierta el respeto y la admiración. Pero después, los persas invadieron Grecia de la misma manera que lo hubiesen hecho si no hubiesen perdido esos tres días. Llegaron sin resistencia a Atenas, que había sido abandonada por los atenienses, la incendiaron y se encontraron dueños de todo el territorio exactamente igual que si los persas hubiesen pasado por las Termópilas sin resistencia. Los atenienses no se habían retirado por cobardía. Practicaron una guerra de guerrillas y aplicaron la política de tierra quemada. No infligieron apenas daño alguno a los persas, pero tenían una estrategia. El inmenso ejército no podría abastecerse más que por mar. Si conseguían derrotar a la flota persa, el inmenso contingente no podría ser abastecido, pasaría hambre, se desmotivaría y podría ser derrotado por el mucho menor ejército griego. Pero, claro, faltaba el “pequeño detalle” de vencer a la armada persa.

Los griegos contaban con 200 barcos de Atenas y 70 de Esparta. La flota estaba al mando del espartano Euribíades. Éste, con el aguerrido espíritu espartano quería atacar directamente a la armada persa. Pero Temístocles, que era el representante ateniense en el mando de la flota, se opuso. Prefería una estrategia que llevase a los persas, seguros de su victoria, a presentar la batalla en donde los griegos eligiesen. La discusión fue terrible. En un momento dado, Euribíades, amenazó con golpear a Temístocles con su bastón de mando. Éste, presentó su cabeza y dijo: “Pega, pero escucha”. Al final, el espartano aceptó la estrategia del ateniense y la flota griega atrajo con señuelos a la persa al golfo de Salamina en Septiembre del mismo año de 480 A. de C. Allí tenía desplegada su flota en un orden de batalla. Los persas, al pasar por el estrecho que daba entrada al golfo, desorganizaron su flota y, en medio del caos, ésta fue casi totalmente destruida por la armada griega.

Tras esa victoria, ocurrió lo que Atenas había previsto en su estrategia. El ejército persa se quedó desvalido y desmoralizado y empezó su repliegue, completamente desmoralizado y hambriento. Los griegos les acosaron en su retirada y, con un ejército mucho menor, derrotaron estrepitosamente a los persas en las batallas, magníficamente planificadas de Pletea y Micala, en 479 A. de C. Este ¡fue el final de los intentos persas de dominar Grecia.

Roma y Cartago

En el otoño del año 218 A. de C., Aníbal Barca cruza los Alpes con un poderoso ejército para invadir Italia y acabar con su enemiga, a la que había jurado odio eterno, Roma. La República Romana, en esos años ocupaba poco más que el territorio de Lacio, la región central de Italia, donde está la ciudad de Roma y Sicilia. Gracias a sus normas de obligado cumplimiento para ellos y sus aliados –la maravilla del derecho romano, que, con las debidas distancias, podía ser como el estado de Derecho de hoy día– , había establecido sólidas alianzas con los otros pueblos de la península. Cuando Aníbal penetró en Italia, los romanos, acostumbrados a ganar todas las guerras –en especial a los Cartagineses les habían vencido en Sicilia, echándoles de la isla– decidieron platarle cara en batallas abiertas. Antes de que se dieran cuenta ya habían sido derrotados tres veces en las batallas de Ticino –realmente más una escaramuza que una batalla–, Trebia y Tasimeno, todas en el mismo año 217 A. de C. Ante estas humillantes derrotas y ante el peligro de que Anibal atacase Roma, el Senado nombro dictador a Fabio Máximo. Éste, ante la indignación del SPQR (Senatus Populusque Romanus), decidió no presentar ni una batalla más a Aníbal. Se dedicó, en cambio, a hacer una guerra de guerrillas al ejército cartaginés, sin ningún propósito de infligirle una derrota definitiva. Su postura fue tachada de cobardía por el SPQR que le dio el nombre de Cunctator, ralentizador. Entonces se nombró dictador a Minucio que intentó una nueva batalla, que perdió, y que hubiese supuesto la destrucción total del ejército romano si Fabio no le hubiese socorrido.

Acabada esta segunda dictadura se volvió al sistema de dos cónsules y se eligió para esos cargos a Emilio Paulo y Terencio Varrón. Éstos decidieron que había que salvar el honor de Roma derrotando inmediatamente a Anibal. Reclutaron un ejército de 80.000 infantes y 6.000 jinetes, frente a los 40.000 infantes, 10.000 jinetes y 3 elefantes del ejército cartagines, y le presentaron batalla en Cannas. La derrota fue brutal y tampoco el honor quedó muy bien parado, pues Varrón huyó con los escasos restos del ejército, si bien, Emilio Paulo murió honrosamente. Pero eso no sirvió para nada. El pánico cundió en Roma en donde no había familia que no hubiese perdido algún miembro en Cannas y, además, era consciente que Roma estaba a merced de Aníbal, ya que en su orgullo, los romanos no habían fortificado la ciudad por considerarse invencibles. Se hizo una leva de todos los hombres mayores de 17 años, además de 8.000 esclavos comprados a toda prisa por el Estado, con lo que se formaron dos legiones que, si Aníbal hubiese decidido marchar sobre Roma, no hubiesen resistido el primer asalto. Es un misterio histórico el porqué de que Aníbal no atacase Roma. Pero no lo hizo.

Mientras tanto, el Senado se dio cuenta que la táctica de Fabio, el Cunctator, el ralentizador, a fin de cuentas, no estaba tan mal. Le eligieron dictador los dos siguientes años, 2015 y 2014 A. de C. Aníbal consiguió quebrar la alianza de Capua, Siracusa y Tarento, pero el resto de los aliados de Roma prefirieron el “Estado de Derecho” romano antes que unirse al triunfador Aníbal. Éste intentaba por todos los medios incitar a Fabio a una nueva batalla campal, pero el astuto Fabio nunca entró en ese juego. Se dedicaba a distribuir  su ejército en pequeñas fuerzas situadas en localizaciones vitales, llevando a cabo una paciente guerra de desgaste y evitando las provocaciones de los cartagineses para atraerlas a una nueva batalla. Mientras tanto, el espíritu y la moral del ejército cartaginés y del propio Aníbal se iban deteriorando. También llevó la guerra a Hispania, donde en 209 A. de C, el brillante general Publo Cornelio Escipión, que más tarde recibiría el nombre de “El Africano”, derrotó a Asdrúbal Barca, el hermano de Aníbal, no tan buen general como él. Asdrúbal se fue también a Italia, atravesando de nuevo los Alpes, para unir sus fuerzas a las de su hermano. Pero fue derrotado y muerto en la batalla de Metauro y su cabeza arrojada con una catapulta en el campamento de Aníbal. Aníbal intentó entonces atacar Roma, pero la ciudad se había fortificado y el ejército se había agrupado y recuperado la moral.

Así las cosas, en 205 A. de C, Escipión decidió llevar la guerra a Cartago. La ciudad llamó a Aníbal en su auxilio y este regresó a Cartago. Pero lo que quedaba de su ejército fue aplastado por Escipión en la batalla de Zama. Fue entonces cuando se le dio el epíteto de “El Africano”.

Los generales Samuel Houston y Antonio López de Santa Anna

En 1835 los colonos americanos del territorio de Texas se sublevaron contra el gobierno Mexicano. Inmediatamente México reaccionó mandanso allí a su mejor general, ex presidente de la república mexicana y presidente en funciones, Antonio López de Santa Anna. Para tener tiempo para preparar su defensa, el general San Houston, pidió voluntarios para una misión destinada a la muerte. Se trataba de resistir a Santa Ana en un viejo fuerte cerca de la ciudad de San Antonio llamado “El Álamo” durante el mayor tiempo posible. 185 héroes se encerraron en El Álamo para esperar le llegada del general mexicano. Éste llegó alló con un ejército de 15.000 hombres bajo su mando personal. Tenía prisa por seguir adelante. Los primeros choques se registraron el 23 de Febrero de 1836. El Álamo resistió heroicamente durante 13 días (1836 era año bisiesto), hasta el 6 de Marzo.

Superado el obstáculo, Santa Anna se lanzó hacia delante para aplastar al ejército texano, formado sobre todo por milicias voluntarias. Houston ordenó una y otra vez la retirada, mietras perdía pequeñas escaramuzas de algunos guerrilleros contra el ejército regular mexicano. Sus hombres le increpaban por su aparente cobardía, llamándole traidor a los caídos de El Álamo y le instaban con vehemencia a hacer frente a Santa Anna, a lo que Houston se negaba una y otra vez. Houston sabía de la impaciencia de su enemigo y trazó un plan que no compartió con ninguno de sus oficiales. Como el ejército mexicano era muy lento por su número y Santa Anna quería acabar cuanto antes para ganar fama imperecedera, especuló con que, en su soberbia, despreciaría al ejército menos numeroso y compuesto por aficionados y su impaciencia le haría dejar atrás al grueso de su ejército para terminar de una vez por todas. Y así fue. El 19 de Abril, cuando creyó que había logrado alcanzar al enemigo, acampó en la confluencia de los ríos San Jacinto y Buffalo Bayou, cerca de donde hoy se encuentra la ciudad que lleva el nombre del general Houston. Estaba convencido de que los texanos seguirían huyendo de él y que los podría alcanzar cuando quisiera con sus relativamente escasas tropas que eran, sin embargo muy superiores a los 700 hombres con que contaba Houston. Así es que concedió un descanso a sus soldados sin tomar muchas precauciones. Éstos, agotados por las marchas forzadas a las que se habían visto sometidos se despojaron de sus pertrechos y se decidieron a descansar. Santa Anna decidió esperar unos días para recibir unos refuerzos de 500 hombres a pesar de que su pequeño ejército era ya bastante superior al de Houston que, a si vez recibió un pequeño refuerzo de poco más de 200 hombres. El día 21 de Abril seguía el relajo en las tropas mexicanas. Los espías de Houston le avisaron de la total inactividad en el campamento mexicano. Éstos no se dieron cuenta de la cercanía de los soldados texanos hasta que estuvieron a menos de unas docenas de metros. A las 16,30h se produjo la primera andanada de fusilería de los texanos. Antes, un pequeño destacamento había cortado la posible retirada de las tropas de Santa Anna, destriyendo un puente sobre el río San Jacinto. Los soldados mexicanos estaban durmiendo la siesta. Fue una masacre. En 18 minutos, todo había terminado. 630 soldados mexicanos muertos, muchos de ellos ahogados en su huida, 730 prisioneros y el resto lograron escapar dejando todo su armamento a merced del ejército texano, lo que hacía imposible un contraataque. El propio Santa Anna fue capturado, junto con dos de sus generales. El tercer general mexicano murió en el combate, sin combatir. Por el lado texano, 9 muertos y 30 heridos, entre ellos, Sam Houston, con un balazo en la pierna.

Las preguntas

A la vista de las tres historias anteriores, ahí van las preguntas que prometí al principio.

1ª ¿Sirvió de algo, aparte de para escribir una gesta heroica, el sacrificio el sacrificio de los 300 espartanos en el paso de las Termópilas? ¿No hubiesen sido Leónidas y sus hombres más útiles en las batallas de Platea o Micala?
2ª ¿Qué hubiese pasado si los griegos hubiesen planteado la batalla en Atenas, poco después, en vez de iniciar una guerra de guerrillas?
3ª ¿Cuál habría sido el resultado de la batalla naval entre griegos y persas si, en vez de aplicar la astuta estrategia de Temístocles se hubiese seguido el impulso de Euribíades?
4ª ¿Fue cobarde y ralentizador Fabio cuando se negó a plantar batalla a Aníbal y, en cambio, practicó una estrategia de acoso?
5ª ¿Qué hubiese pasado si después de la batalla de Cannas, Aníbal hubiese atacado Roma?
6ª ¿Qué valor tuvo en la victoria final de Roma el derecho romano, paralelo histórico del Estado de Derecho?
7ª ¿Debió tal vez Sam Houston dejarse llevar por el impulso de sus voluntarios de luchar heroicamente con el espíritu de El Álamo, o hizo mejor en retroceder, resistiendo la presión de sus hombres, hasta encontrar la ocasión oportuna?
8ª ¿Qué efecto tuvieron la soberbia, el afán de lucimiento o las prisas de Santa Anna en la estrategia de México?

La paciencia es la virtud de los fuertes y éstos no se dejan influenciar por presiones de ningún tipo. El gallego dijo ayer: Haré lo que crea que deba de hacer, lo que crea que sea mejor para España y en el momento que me parezca más oportuno. Para eso soy el Presidente del Gobierno.

Sé que las preguntas suenan un poco a libro de Bachillerato en el que se pretende ver el aprovechamiento de los alumnos y, de verdad, lo siento. Pero cada uno es libre para responder o no como mejor le parezca y de trazar, si quiere, algún paralelismo con la situación actual. Incluso es libre para mandarme a hacer puñetas. Pero, por favor, una cosa sí os pido: no me escribáis contándome vuestras respuestas, yo no soy el profe.

Sin responder a las preguntas saco mi moraleja: La paciencia es la virtud de los fuertes y éstos no se dejan influenciar por presiones de ningún tipo. El gallego dijo ayer: “ahora, porque es mi obligación y porque para eso soy el presidente del Gobierno de España, haré lo que crea que deba de hacer, lo que crea que sea mejor para España y en el momento que me parezca más oportuno”.


3 de octubre de 2017

Y, ahora, ¿qué? + Discurso del Rey

El ciudadano Tomás Alfaro Drake oye continuamente comentarios del estilo de: “¡El gobierno (o Mariano Rajoy) no tiene cojones para meter en la cárcel a Puigdemont, Junqueras y demás caterva! ¡Son pusilánimes o cobardes o, peor aún, traidores”. Otra variante, haciendo también referencia a los órganos sexuales, se refiere a la implantación del artículo 155 de la Constitución para suspender de una vez por todas la autonomía catalana. Algunas de estas medidas se las pide el cuerpo también a él. Pero, inmediatamente, el ciudadano Tomás Alfaro Drake, a pesar de no ser jurista, se plantea algunas cuestiones. Mira la Constitución y algún que otro artículo del código penal y pregunta, un poco de pasada, a algún jurista. Y con esto, dejando los cojones a un lado, se hace algunas sencillas reflexiones. Por supuesto, no son reflexiones desde la equidistancia. El ciudadano Tomás Alfaro Drake sabe que hay una Ley, que hay que cumplir. No le cabe la menor duda de quienes son los culpables, al 100%, de la situación a la que se ha llegado y le parece que el uso de la fuerza está plenamente justificado para hacer cumplir esa Ley. Pero se plantea algunas cosas sobre el Estado de Derecho, que intenta compartir con la mayor cantidad de gente posible.

El Estado de Derecho tiene innumerables cosas buenas. Muy, muy buenas. Sin él la convivencia sería imposible y viviríamos sometidos a la ley del más fuerte. Pero tiene también algunos inconvenientes. Nicolás Maduro, o Kim Jong Un pueden mandar a la cárcel en menos que canta un gallo y sin juicio a quien se les antoje. Pero esto no es así, afortunadamente, en un Estado de Derecho. Ningún gobierno puede mandar a nadie a la cárcel. Existe un principio que se llama la separación de poderes. Y, según este principio, sólo un juez, previa acusación del ministerio fiscal y juicio, puede mandar a alguien a la cárcel. Cierto que el juez, pero sólo el juez, puede, si cree que hay una seria posibilidad de fuga o de destrucción de pruebas, encarcelar preventivamente a alguien con anterioridad a ser juzgado. Y aunque al ciudadano Tomás Alfaro Drake el cuerpo le pida que se meta en la cárcel a toda esta gentuza YA, se siente contento de que las actuaciones que permitirían meter a esa chusma directamente en la cárcel no quepan en un Estado de Derecho. Porque un día, si no hubiese esas garantías, esa facilidad de encarcelar a la gente se podría volver contra él. Así que el ciudadano Tomás Alfaro Drake echa una ojeada al código penal, más concretamente al título XXI de la Ley Orgánica 10/1995 que está vigente en estos momentos en el Código Penal. Este título habla de los Delitos contra la Constitución y en su Capítulo I, Artículo 472 lee:

Artículo 472. Son reos del delito de rebelión los que se alzaren violenta y públicamente para cualquiera de los fines siguientes:

1.º Derogar, suspender o modificar total o parcialmente la Constitución.
2.º Destituir o despojar en todo o en parte de sus prerrogativas y facultades al Rey o a la Reina, al Regente o miembros de la Regencia, u obligarles a ejecutar un acto contrario a su voluntad.
3.º Impedir la libre celebración de elecciones para cargos públicos.
4.º Disolver las Cortes Generales, el Congreso de los Diputados, el Senado o cualquier Asamblea Legislativa de una Comunidad Autónoma, impedir que se reúnan, deliberen o resuelvan, arrancarles alguna resolución o sustraerles alguna de sus atribuciones o competencias.
5.º Declarar la independencia de una parte del territorio nacional.
6.º Sustituir por otro el Gobierno de la Nación o el Consejo de Gobierno de una Comunidad Autónoma, o usar o ejercer por sí o despojar al Gobierno o Consejo de Gobierno de una Comunidad Autónoma, o a cualquiera de sus miembros de sus facultades, o impedirles o coartarles su libre ejercicio, u obligar a cualquiera de ellos a ejecutar actos contrarios a su voluntad.
7.º Sustraer cualquier clase de fuerza armada a la obediencia del Gobierno.

Y, a la vista de esto, barrunta que sólo el punto 5º de los anteriores sería un delito de rebelión contra la Constitución cometido por los dirigentes catalanes. Y lo será el día que Puigdemont haga una declaración unilateral de independencia, que el ciudadano Tomás Alfaro Drake apuesta que será el 6 de Octubre por razones históricas.

Por supuesto, sabe que hay otros delitos como malversación de fondos, prevaricación, desobediencia y sedición por los que se puede procesar, si el ministerio fiscal insta a ello, a esa caterva de individuos y también sabe que ya hay denuncias al respecto que tendrán que ser vistas por la justicia. Pero al ciudadano Tomás Alfaro Drake se le antoja que el Fiscal General del Estado debe estar casi absolutamente seguro de que el juez considerará imputados a los que se haya denunciado. Porque sospecha que si se les presentasen cargos por estos delitos el Fiscal General del Estado podría encontrarse, al cabo de un tiempo, con que no resultasen imputados. Y eso sería un gravísima cagada que, ante todo, haría un daño inmenso al proceso de abortar “el procés”. Así que piensa que habrá que esperar a ver si es verdad que el día 6 de Octubre Puigdemont declara la independencia para pedir su procesamiento inmediato con prisión preventiva, puesto que es evidente el riesgo de fuga o destrucción de pruebas.

También, el ciudadano Tomás Alfaro Drake piensa en el artículo 155. Lo ha visto en la pantalla de la televisión en flashes informativos pero reconoce que hasta el otro día no lo había leído. Ha subsanado ese error y el artículo dice:

1.   Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general.
2.   Para la ejecución de las medidas previstas en el apartado anterior, el Gobierno podrá dar instrucciones a todas las autoridades de las Comunidades Autónomas.

Informándose del alcance de esto, se entera de que este artículo de la Constitución, tan claro y que no cabe duda de que sería aplicable a comunidad autónoma catalana y que se podría invocar con la mayoría absoluta del Senado que tiene el PP, no está desarrollado en ninguna ley orgánica. Y se le viene a la cabeza algo similar de cuando el Rey, ahora emérito, Juan Carlos I, abdicó. Fue necesario votar una ley orgánica para desarrollar esa abdicación, por muy prevista que estuviese en la Constitución. Ley orgánica que tuvo que ser aprobada por el Congreso. Y si algo así ocurriese hoy, el PP ni tiene una mayoría absoluta ni la podría alcanzar con Ciudadanos que parece estar también de acuerdo en invocar el famoso 155. Porque el PSOE, la caña quebrada que se clavará en la mano de quien se apoye en ella, ni está ni se le espera. Y, además, una vez invocado el 155, el ciudadano Tomás Alfaro Drake se pregunta cómo se podrán “adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general” o cómo se podrá proceder a la “ejecución de las medidas previstas en el apartado anterior” y si para estas cosas será necesaria la aprobación del Congreso. Y le parece que sí, que sería necesaria. Y cree que sería poco menos que imposible conseguir semejante aprobación. Y medita también, el ciudadano Tomás Alfaro Drake, si la invocación del 155 que está dispuesto a apoyar Ciudadanos es lo que realmente debería hacerse con ese artículo en vigor. Porque cree haber oído a Albert Rivera que lo que quiere hacer con ese artículo es disolver el parlamento catalán y convocar nuevas elecciones para, a continuación, reestablecer el parlamento. Y se pregunta –el ciudadano Tomás Alfaro Drake es un coñazo– qué pasaría en el plausible escenario de que estas nuevas elecciones las volviese a ganar la coalición JxSí, más hermanada aún con la CUP. Y no le gusta la situación en la que se encontraría el proceso de abortar el “procés” si se diese esa eventualidad. Y, además, se pregunta si para ese viaje merecen la pena esas alforjas. Porque al coñazo del ciudadano Tomás Alfaro Drake le parece que si se invoca el 155 debería ser para que el Estado recuperase la competencia de educación durante los años suficientes para revertir la terrible manipulación ideológica de los últimos cuarenta. Pero como sabe que la política es el arte de lo posible, cree que semejante cosa es inasequible.

Como consecuencia de todas estas reflexiones, el ciudadano Tomás Alfaro Drake, cree que es mejor que un gallego llamado Mariano Rajoy maneje la situación, con la frialdad y el aplomo típicos de este pueblo, que que se haga lo que exige la impaciencia y los cojones de los ciudadanos que gobiernan desde el sillón de su casa. Tampoco es que el ciudadano Tomás Alfaro Drake tenga mucha fe en que este problema tenga solución. Sabe que hay problemas que no la tienen y cree que este es uno de ellos. Opina que una mezcla de irracionalidad, manipulación, falta de visión de Estado de algunos partidos (¿es acaso el PSOE?), mala voluntad y populismo radical de un partido como Podemos, sus sucursales y la CUP, buenismo galopante aquende y allende nuestras fronteras y un largo etc. de males que aquejan a nuestra enferma sociedad occidental impiden, o al menos dificultan enormemente, que haya solución. No obstante, está convencido de que si hay una mínima probabilidad de que la tenga, esta viene del uso frío y cerebral de las leyes del Estado de Derecho, aunque a muchos, y a él también, se le rompan las costuras por la rabia y la impaciencia. Porque no se puede defender el Estado de Derecho sin respetar escrupulosamente sus normas. Y si alguien, en su impaciencia, prefiere las prisas a tener la paciencia de adaptarse a los ritmos del Estado de Derecho, creo que está en un grave error.

Comprendo que a alguien se impaciente con todas estas preguntas que se hace el ciudadano Tomás Alfaro Drake, pero, qué le vamos a hacer, para gobernar hay que hacerse esas preguntas y, a buen seguro, muchas otras más que él ni siquiera barrunta y que a muchos ciudadanos les exasperan. Pues tendrán que aprender que la paciencia es la virtud de los fuertes. Y no lo dice por él, el ciudadano Tomás Alfaro Drake, sino por los que gobiernan España y en particular por el gallego Rajoy que creo que tiene siempre puesta una prenda que se llama la gabardina de los escupitajos y que con ella puesta, hace lo que fríamente cree que es mejor, debidamente asesorado por un ejército de abogados del Estado y sin dejarse achuchar por el qué pensarán de él. Al menos el ciudadano Tomás Alfaro Drake le apoya, Presidente Rajoy. Sin embargo, cree que tiene que darle un suspenso en la asignatura de didáctica al pueblo español de lo que es y significa el Estado de Derecho y cuáles son sus lentos, pero eficaces caminos.

P.D. He escrito las líneas anteriores antes de oír el discurso del Rey de ayer por la noche. Tengo que decir que me ha parecido magnífico. Es muy difícil resumir todo lo que se ha dicho en tan solo siete minutos. Ha empezado con una dureza inusitada hacia las autoridades de Cataluña sin dejar lugar a la más mínima duda de que ellas son las únicas culpables de la situación. Especialmente dura es la frase en la que dice que estas autoridades han actuado demostrando una deslealtad inadmisible hacia los poderes del Estado”, para acabar diciendo que “esas autoridades, de una manera clara y rotunda, se han situado totalmente al margen del derecho y de la democracia”. Creo que con estas contundentes frases se señala a la conveniencia de aplicar la ley con toda su dureza ante la posible declaración unilateral de independencia o ante otros delitos que puedan haber cometido ya, lo que me parece un respaldo magnífico al Fiscal General del Estado y al poder judicial.

Posteriormente se ha dirigido a tres grupos diferentes. Primero a todos los catalanes, asegurándoles que todas las ideas, incluso las independentistas, pueden defenderse “dentro del respeto a la ley”. Después a los catalanes que sienten “mucha preocupación y gran inquietud con la conducta de las autoridades autonómicas”, a los que ha asegurándoles “que no están solos, ni lo estarán; que tienen todo el apoyo y la solidaridad del resto de los españoles, y la garantía absoluta de nuestro Estado de Derecho en la defensa de su libertad y de sus derechos”. Por último a todos “los españoles, que viven con desasosiego y tristeza estos acontecimientos, les transmito un mensaje de tranquilidad, de confianza y, también, de esperanza”. Para terminar, ha hecho un llamamiento a la esperanza que, con la que está cayendo, se agradece. Hasta al pesimista ciudadano Tomás Alfaro Drake le ha dado un destello de esperanza. No se puede decir más con menos. Pero lo mejor de todo es, tal vez, lo que no se ha dicho. No ha hecho ni un guiño al diálogo con las autoridades catalanas. ¡Bravo!


Hay dos cosas en el discurso que me llaman la atención y que quiero resaltar. Una es la ausencia de cualquier palabra de apoyo a las fuerzas de orden público. Tampoco estoy del todo convencido de la procedencia de una mención específica a las mismas en ese contexto. La segunda, es una frase: “es responsabilidad de los legítimos poderes del Estado asegurar el orden constitucional y el normal funcionamiento de las instituciones, la vigencia del Estado de Derecho y el autogobierno de Cataluña, basado en la Constitución y en su Estatuto de Autonomía” (La negrita es mía). ¿Es esto una llamada a no aplicar el artículo 155 que anularía el autogobierno de Cataluña? No lo sé. No estoy seguro de que esa sea la interpretación de esta frase, pero, tal vez pudiera serlo. Pero si lo es, el ciudadano Tomás Alfaro Drake ya ha expresado más arriba sus dudas sobre la conveniencia de aplicar el 155.