27 de marzo de 2016

¿Os habéis enterado de la Buena Noticia?

¡¡¡¡¡Cristo ha resucitado!!!!! En todos nosotros, Para que su Gracia haga que podamos ser lo que Él ha soñado para nosotros, no la caricatura que nosotros nos empeñamos en ser.

Un abrazo inmenso.

Tomás

“La resurrección de Jesucristo es como la primera erupción de un volcán, que muestra que en el interior del mundo ya arde el fuego de Dios, que lo llevará todo a la incandescencia. Ya se levantan desde el corazón mismo de la tierra, en el que penetró muriendo, las nuevas fuerzas de una tierra gloriosa. Ya están vencidos, en lo más profundo de toda realidad, el pecado, la esterilidad, la muerte, y no falta mucho tiempo para que toda la realidad, y no sólo el cuerpo de Jesucristo, refleje lo que realmente ha sucedido.

Porque no comenzó Jesucristo a salvar y glorificar el mundo por la superficie, sino por la raíz misma, creemos nosotros, seres superficiales, que no ha sucedido nada. Porque el agua del dolor y de la culpa todavía corre aquí donde estamos, nos imaginamos que sus fuentes en lo profundo no están aún agotadas. Porque la maldad dibuja todavía ruinas en el rostro de la tierra, concluimos que en lo más profundo del corazón de la realidad ha muerto el amor.

Pero todo no es sino apariencia, apariencia que tenemos por realidad de la vida. No se da ya abismo alguno entre Dios y el mundo. Jesucristo está ya en medio de todas las cosas miserables de esta tierra. La desgracia se ha convertido en algo provisional y en mera prueba de nuestra fe en el más íntimo misterio que es el Resucitado. El más allá de todo pecado y de la muerte no está lejos, ha descendido y vive en lo más profundo de nuestra carne. Desde entonces, la madre tierra da a luz sólo a hijos que serán transformados. La resurrección de Jesucristo es el comienzo de la resurrección de toda carne”.

K. Rahner, Escritos de Teología, vol. VII, Taurus Ediciones, Madrid 1969, p. 170.


“Todo está ya dicho, pero como nadie escucha, hay que repetirlo todo cada día”.

Marcel Proust