10 de diciembre de 2016

Puntualizaciones a la entrada sobre la Inmaculada, Patrona de España

Hola a todos y os pido disculpas por mi pesadez, pero soy incaoaz de no rectificar las cosas en las que me he columpiado. Aunque, en verdad, en este caso, tampoco me he columpiado, porque lo que hacía era pedir si alguien podía aportar datos fidedignos de la historia de la batalla y del paradero de la tabla, se lo agradecería. Y así ha sido. Fernando Garrido, que recibió mi mail por vía indirecta me manda una historia totalmente clarificadora y unas fotos que la acompañan. Merece la pena leerlo y, DESPUÉS, ver las fotos. (lamentablemente no puedo colgar las fotos en el blog)

Además, he recibido comentarios en otro sentido, más “teológico”, sobre la intervención de Dios en las guerras humanas de un bando u otro. Pero eso es totalmente secundario y hablo de ellos más debajo. En eso no rectifico, puntualizo. Ahí van las contundentes aclaraciones históricas de Fernando Garrido.

***

Buenos días amigos y compañeros: os envío un poco de historia sobre el tema de la Inmaculada de Empel y acompaño fotos. También os reenviaré a continuación mensaje de los actos de Empel de este año.

      La historia en España no pasaba de ser leyenda mítica (en la Academia de Infantería se hablaba de Empel y del milagro de la Inmaculada como algo legendario y a nadie se le había ocurrido siquiera conocer si Empel existía). Hace unos 10 años, un Coronel (amigo mío) que viajaba por Holanda de visita turística en compañía de su familia se topó con una cartel indicativo de población que señalaba "Empel" y le vino a la memoria la historia..... Decidió seguir las indicaciones y llegó a un pueblo muy pequeño, preguntó y Oh sorpresa! Se hallaba en el legendario Empel. Era (y es) un pueblo católico en medio de un país protestante. Pero lo más asombroso es que al presentarse como Coronel español los propios pobladores del lugar fueron los que le contaron la historia del milagro. Le llevaron ante el párroco y con él fue hasta la capilla que fue erigida en honor de la Inmaculada (por los propios habitantes de Empel). Resulta que el "milagro" se reconoce en Empel desde su origen (1585) y desde entonces los habitantes de Empel se encomendaron a la Inmaculada. La mayor sorpresa del Coronel es que al llegar a la Capilla se encontró al pie del altar con una bandera de los Tercios y un casco español. El párroco le contó que la tablilla original se perdió pero que en el siglo XVII (pocos años después del hecho), un pintor flamenco hizo una copia, que es la que hoy se venera. Por tanto, la tablilla de la Virgen actual es la copia del siglo XVII y el milagro no es una historia inventada por los españoles sino que también es sostenida desde 1585  por los propios habitantes de Empel, sin conexión con los españoles, que siguen defendiendo su catolicismo.   

A la vuelta de su viaje, el Coronel dio parte al Director de la Academia de Infantería (hoy Tte Gral Muro, que es un hermano para mí) y éste desde entonces organiza cada año una peregrinación a Empel. Y desde entonces, el Alcalde de Empel y el párroco, con algunos feligreses, vienen cada año a la Academia de Infantería a celebrar a su y nuestra Patrona. Lo del pintor Augusto Ferrer Dalmau (que es buen amigo mío) son dos cuadros hechos por encargo a partir del "descubrimiento" de la realidad de Empel: uno, que refleja la procesión con la tablilla recién hallada (pintada hace unos cuatro años) y otro reciente, que refleja el hallazgo. De ambos cuadros se ha entregado copia a la Iglesia de Empel, el último en un acto organizado hace una semana. En la Capilla hay una imagen de la Inmaculada (y banderas de España y de los Tercios) y la Tablilla flamenca (del siglo XVII) se halla en la Iglesia. Esta es la historia....

      Adjunto fotos, y después reenvío mensaje con más fotos de los actos. 

      Abrazos,

Fernando Garrido


Sobre el tema de la intervención de Dios en las guerras he recibido varias respuestas de las que señalo dos:

Querido Tomas mira que te quiero pero mira que te gusta meterte en líos!

La historia de nuestros Tercios ha seguido de boca en boca de todos los infantes y no hay uno solo de ellos que se precie que no haya visitado en Empel la minúscula ermita con una preciosa Inmaculada y el recuerdo de aquella batalla en la que España derrotó a los herejes!

La Nuestra Madre la Virgen porque no va a tomar partido por sus hijos predilectos? Acaso no se canso Sa Juan Pablo II en decir que somos Tierra de María?

Jehová tomó partido por los suyos cuando le invocaron y lo pidieron y durante la reconquista de España a los moros tenemos hecho milagrosos que apoyan nuestras conquistas.... si nos remontamos a Lepanto y como nuestra flota se encomendó a Nuestra Señora y como de ahí viene la tradición agradecida del Santo Rosario....



Hola Tomás, feliz día de la Inmaculada. Yo discrepo de ti, tenemos múltiples hechos, partiendo de la Sagrada Escritura donde el favor de Dios se inclina sobre todo a quienes a Él se encomiendan. El mismo Papa Pío V, rezaba el Rosario mientras la batalla de Lepanto. La Beata carmelita Ana de San Bartolomé, se hizo famosa por su intercesión en Flandes.

 "En Flandes vivió Ana de San Bartolomé los últimos años de su vida con gran fama de santidad, que, al igual que le ocurrió a Santa Teresa en Castilla, la envolvió sin ella poderlo evitar. Todo tipo de personas, desde los humildes campesinos hasta las gentes de más alta alcurnia, acudían a su Carmelo para pedirle su consejo y su bendición. Fue consejera y amiga de los soldados y generales de los famosos Tercios de Flandes que recurrían a ella para implorar su bendición y prender unas letras suyas en la coraza como salvaguarda y protección en la batalla. En dos ocasiones se consideró vencido el peligro de que las huestes protestantes, al mando del príncipe Guillermo de Nassau, invadieran Amberes gracias a la intercesión de Ana de San Bartolomé, que, alertada interiormente de que algo grave ocurría, despertó a las carmelitas en plena madrugada para acudir al coro a rezar. De estos episodios extraordinarios se hicieron las declaraciones y diligencias oportunas y el Obispo de Amberes la proclamó en vida Libertadora de Amberes. Su iconografía más divulgada reproduce la escena de su ferviente oración por la ciudad.
Estos acontecimientos extraordinarios acrecentaron de forma imparable la fama de su santidad por toda Europa."
Y así desde Moisés, tenemos múltiples ejemplos.

Mi puntualización.
a)   Creo que hay guerras justas que no queda más remedio que librarlas. Son las menos, pero las hay. Si tuviera que citar una, diría, sin duda, la 2ª Guerra Mundial. Pero no me cabe duda de que hay guerras justas que las pierde el que tiene de su lado la justicia.
b)      No creo que sean justas las guerras para vencer a los “herejes” (pongo entre comillas la palabra herejes porque la uso por que es usada por uno de los que me contestan. A los “herejes” hay que convencerlos, no vencerlos por las armas. Suele ser un método poco eficaz de conversión que ni sirve para nada ni creo que le guste a Dios. Por lo tanto, este tipo de guerras no son justas.
c)   Me he hartado de decir que ninguna de las guerras llamadas de religión que asolaron Europa en los siglos XVI y XVII (la de Carlos V por el Imperio, la de los Treinta Años, las guerras francesas contra los hugonotes, la de los Ochenta años, etc.) fueron de religión. Fueron guerras de dominio territorial, comercial o político que usaban la religión como arma arrojadiza, pero en ninguna la causa, ni primera ni fundamental, fue la religión. Creo que ni una sola de ellas fue justa.
d)  En cualquier caso de la guerra de los Ochenta Años en la que se encuadra la batalla de Empel, no fue una guerra de religión ni creo que una guerra justa. Fue una guerra más política en la que Flandes se quería separar de la corona española por diversos motivos en los que la religión jugaba un papel muy secundario. Y, por otro lado, aunque la batalla de Empel se ganó, la guerra se perdió. ¿¿¿??? Acabó en Westfalia. Así es que, al final, la ganaron los “herejes”.
e)  Por supuesto uno puede pedirle a Dios cualquier cosa siempre que acabe con lo de “no se haga mi voluntad sino la tuya”. Puede pedirle que incline una guerra del lado que a él que pide le gusta, pero Dios no tiene por qué hacerle caso. Ni si quiera aunque su lado sea el justo. También creo firmemente que Dios es el Señor de la historia, pero la enseñorea de una forma que a los pobres seres humanos se nos escapa. Sus caminos no son nuestros caminos.
f)    En Lepanto ganó la escuadra cristiana y el Papa Pío V rezó el rosario por ello. Y seguro que hubo otros santos, la que se cita entre otras, que también lo hicieron. Pero eso de ninguna manera implica una relación causa efecto. ¿En cuantísimas guerras se ha rezado por la victoria y no se ha logrado? Lo que decía, Dios es el Señor de la historia, pero no la enseñorea como a nosotros nos gustaría. Y, desde luego, mi devoción al rosario, que es grande, no tiene nada que ver con la batalla de Lepanto cuyo resultado, por otro lado, me parece fantástico.
g)  El Antiguo Testamento, si se quiere entender de forma cristiana, hay que hacerlo a la luz del Nuevo. En el nuevo no hay ni una sola oración escuchada para ganar una guerra. Cristo no liberó a Israel de los romanos ni se liberó a sí mismo de la muerte por la fuerza.


Podría seguir, pero yo ya estoy cansado y me imagino que vosotros aburridísimos. Siento el coñazo, pero siempre existe el botón de papelera de reciclaje, aunque para el que ha llegado hasta aquí ya es tarde.

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