2 de febrero de 2011

Frases 2-II-2011

Ya sabéis por el nombre de mi blog que soy como una urraca que recoge todo lo que brilla para llevarlo a su nido. Desde hace años, tal vez desde más o menos 1998, he ido recopilando toda idea que me parecía brillante, viniese de donde viniese. Lo he hecho con el espíritu con que Odiseo lo hacía para no olvidarse de Ítaca y Penélope, o de Penélope tejiendo y destejiendo su manto para no olvidar a Odiseo. Cuando las brumas de la flor del loto de lo cotidiano enturbian mi recuerdo de lo que merece la pena en la vida, de cuál es la forma adecuada de vivirla, doy un paseo aleatorio por estas ideas, me rescato del olvido y recupero la consciencia. Son para mí como un elixir contra la anestesia paralizante del olvido y evitan que Circe me convierta en cerdo. Espero que también tengan este efecto benéfico para vosotros. Por eso empiezo a publicar una a la semana a partir del 13 de Enero del 2010.

La gratuidad es la acción de Dios por la que, en su inescrutable sabiduría, visita a los hombres con independencia de sus esfuerzos y sus méritos y les impulsa amorosamente hacia el bien.

San Agustín

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Ahhhh! El capitalismo, le informo, surgió aproximadamente a fines de la edad media. A sus ideas sobre el origen del capitalismo le falta mucho libro. Le sugiero que lea Brenner, Las raices agrarias del capitalismo europeo.
Gracias por leer mis comentarios.
E. Tomassini

Anónimo dijo...

Muy estimado Emilio Tomassini, soy Tomás Alfaro. Como sus comentarios han aparecido en dos post míos, permítame que le conteste en ambos, copiando previamente ambos comentarios para que la información sea completa. Copio literalmente ambos.

Es muy extraño su artículo, se ve que leyó a Weber y se expresa muy bien. Pero esa idea de que el cristianismo católico es la guia para encontrar la repuesta a los probelmas de la humanidad... Es nada científico. Ud. se vale de argumentos científicos e históricos (muchos livianamente manejados)para justificar y enaltecer su fe religiosa.
Sus palabras son más dignas de un predicador "culto" que de un académico. Al menos en las mejores universidades públicas de la argentina, de donde provengo, no tendría ud. lugar.
La cada vez más anémica Iglesia Católica lo esperaría encantado.
Otra cosa; Q entiende x riqueza? Cree ud. que realmente provó sus hipótesis?
En el terreno de las opiniones, cree ud. que en un sistema que produce alimentos de sobra exista el hambre? Como cree que su Dios vería eso?
Atte. Emilio Tomassini

Ahhhh! El capitalismo, le informo, surgió aproximadamente a fines de la edad media. A sus ideas sobre el origen del capitalismo le falta mucho libro. Le sugiero que lea Brenner, Las raices agrarias del capitalismo europeo.
Gracias por leer mis comentarios.
E. Tomassini

Y ahora, le respondo:

Yo también le agradezco que haya entrado en mi blog y me haya dejado sus comentarios.

Debido a la recomendación de lectura que me hace de Robert Brenner, un clásico del marxismo británico y al tono de su comentario, deduzco que es usted también marxista. Si no lo es, le ruego me disculpe.

Me alegra enormemente que encuentre usted extraño mi artículo. Sólo las cosas que resultan extrañas pueden hacer que a uno se le muevan los esquemas y cambie. A mí, en mi juventud, algunas lecturas extrañas, unidas a la praxis marxista, me hicieron abandonar tan trasnochada ideología. Sólo tras años de búsqueda de la verdad he encontrado una buena parte de ella, no toda, desde luego y siempre sujeta a crítica, en el cristianismo.

Dice usted que mi tesis no es nada científica. Estoy de acuerdo con usted. Tampoco lo pretendo. Sin embargo sus argumentos no pasan de ser ad-hominem, lo que tampoco es muy científico. No obstante, me mueve a la sonrisa que Carlos Marx bautizase a su utopía como “socialismo científico”. ¿Se lo parece a usted? Si por científico entendemos algo comprobado empíricamente, lo que es totalmente científico es que el marxismo ha sido la mejor máquina del mundo para crear miseria y desolación.

Le agradezco lo de culto y que me conceda que me expreso bien. Lo de predicador, no se me había ocurrido nunca. Tendré que pensarlo, pero no me disgusta del todo, siempre que sea culto, me exprese bien y no lo diga usted en el sentido de esos telepredicadores protestantes un poco charlatanes (charlatanes per se, no por ser protestantes, pero suelen serlo).

Me dice que no cabría en las mejores universidades públicas de la Argentina. No se preocupe, no hay el menor peligro de que intente entrar.

La cada vez más anémica Iglesia católica, es una enferma que, como la historia demuestra goza de una mala salud de hierro. La lista de los que la han dado por casi muerta sería interminable, pero los ha enterrado a todos, como lo hará con usted y conmigo. Afortunadamente, porque será ella la que nos resucite para la vida eterna. Uno de los últimos fue el egregio Stalin, que preguntó irónicamente cuántas divisiones tenía el Papa. Ninguna, pero sí la suficiente fuerza moral para participar en el final del paraíso comunista. Y, mientras algunos esperan que se muera, ella, pese a sus errores históricos, que evidentemente los ha tenido, sigue siendo la mayor ONG del mundo y la que más cerca está de todos los oprimidos del mundo. Lo que nunca hicieron ni Marx, ni Lenin ni Stalin. Y su cabeza visible, convoca a millones de personas allí donde va, más de las que jamás han convocado todos los líderes políticos y sociales juntos en la historia.

Anónimo dijo...

Cierto, el sistema capitalista dista mucho de ser perfecto, pero es el que más riqueza ha creado en la historia de la humanidad. Que debe ser mejor repartida. Que duda cabe. Dele tiempo al tiempo y lo verá. Me pregunta qué entiendo por riqueza. Me parece que la pregunta es innecesaria por lo obvio de la respuesta, pero le diré que es lo contrario a la miseria que ha creado, y ha repartido muy bien, el sistema marxista allí donde se ha implantado. Dejando fuera de esa miseria, naturalmente a todos los que eran del Partido, vanguardia del propletariado.

¿Cómo ve mi Dios que haya hambre en el mundo? Con infinita tristeza. Pero Él mismo se ha encarnado para sufrir con nosotros. Sucede que nos ha hecho libres y nos ha dado la responsabilidad de erradicarla. El marxismo ha creado más hambre, el capitalismo riqueza. Si compara usted la gente que pasaba hambre hace tres siglos con la que la pasa ahora, tendrá la respuesta. ¿Queda mucho por hacer? Sin duda. Seguramente, se pregunta usted por qué Dios no interviene con su poder para erradicar el hambre. Porque Dios no es un dictador, ni siquiera del bien. Pero los católicos más comprometidos son los que más cerca están de los más desamparados. Y no llevándoles, como les gusta decir a los marxistas, opio, sino pan y esperanza entregándoles su vida. El orden de los factores no altera el producto. Bastante más de lo que hizo por los desheredados de la tierra –los parias, como les llama la Internacional– toda la teología de la liberación.

¿Cuándo empezó el capitalismo? Si lo identifica con la propiedad privada, al mismo tiempo que el hombre. Ahora bien si pensamos en la aparición de una masa proletaria –como les gusta a los marxistas llamar a los trabajadores– entonces, tendrá que convenir conmigo en que empieza en la revolución industrial. Pero no suelo discutir de cuestiones fútiles. Si refiriéndose a mi post en le blog, se queda usted más tranquilo hablando del capitalismo postindustrial, pues me parece bien.

Me temo, para terminar que mi tiempo es demasiado escaso para poder hacer todo lo que me gustaría. Y no me queda más remedio que seleccionar. Por eso, conociendo bastante bien el sustrato ideológico de Robert Brenner, me temo que sus ideas teñidas de marxismo trasnochado, las tendré que dejar para otra vida.

Le vuelvo a agradecer sus comentarios.

Atte, Tomás Alfaro.