22 de febrero de 2015

Anónimo (Juan) ha dejado un nuevo comentario en su entrada “Explico algunas cosas” del 11 de Febrero pasado. Dado que mi respuesta es demasiado larga para hacerlo en un comentario, publico el comentario de anónimo (Juan) y mi respuesta en esta entrada.

Comentario de Anónimo (Juan)

El problema es que yo para ser coherente conmigo mismo debo tomar la opción según mi conciencia, no por lo que hagan otros.
El PP ha mentido, puesto que ya lo sabía de antes, y ha incumplido su programa -que debería ser un contrato-, desdiciéndose y subiendo mas de 40 impuestos, asfixiando a las clases medias, dejando como está la ley del aborto, no adelgazando la Administración y además "dando ejemplo" pagando en negro la reforma de su sede, además de los casos sospechosos como Bárcenas, Gurtel, Púnica, etc, que salpican también al Partido. ¿Qué credibilidad tienen? Ninguna.
Hay otras opciones que no son de izquierdas y que parecen mucho mas serias. No me gustan C´s ni UPyD.
Si hay un gobierno de izquierdas, no me consideraré culpable. No quiero entrar en el chantaje. Me recuerda el chiste del alcalde aquel "¡O yo o el caos!"
El examen de conciencia ante Dios no me permite legitimarles, no puedo votar al PP.
Abrazo
Juan



Querido Juan, gracias por tu comentario: Todos debemos tomar la decisión según nuestra conciencia, pero en ese discernimiento de conciencia hay que tener la cabeza fría y no dejarse llevar por las vísceras. Y en ese mantener la cabeza fría hay que evaluar las consecuencias de nuestras acciones para nosotros y para España.

No me hartaré de decir que ni soy del PP, ni debo nada ni a Rajoy ni al PP ni a nadie de ningún partido político. Por tanto con la cabeza fría, me enfrento a las responsabilidades con mi conciencia.

1º Existe un riesgo objetivamente alto de que en 2016 nos encontremos con un gobierno de coalición de izquierdas en el que Podemos tenga un peso significativo. Quien crea que el PSOE no pactaría con Podemos, que vea lo que está pasando en Baleares. Quien crea que Podemos se va a desinflar de aquí a las elecciones, juega con fuego. Pero si se deshincha, naturalmente las consecuencias serán otras y, en conciencia, me replantearé el voto. Por tanto, probabilidad de incidencia de la victoria de Podemos en coalición con el PSOE: ALTA.

2º Las consecuencias de esto serían catastróficas. Para la ética pública para las libertades democráticas y la política y para las economías de las personas. En cuestiones de ética pública: Aborto libre y a cargo de la seguridad social, prioridad de matrimonios homosexuales a la hora de adoptar niños o elegir colegio, además de ventajas fiscales, eutanasia, corrupción elevada al cubo (todavía no han tocado poder y ya están pringados), fin del concordato, castigo fiscal para la Iglesia Católica, fin de la educación en centros cristianos (colegios y universidades), educación para la ciudadanía de cortar la respiración. Para las libertades cívicas y la política: Desmembramiento de España, impulso a ETA,  inicio de la senda hacia la derogación de la llamada por estos populistas “democracia formal” (es decir la de verdad) para dirigirnos a la democracia popular (la que ha dejado arruinada a media Europa y está arruinando a media Latinoamérica). En economía: Disparo del déficit y de la deuda española, posible salida del Euro, paro disparatado, nacionalización de la economía, quiebras de empresas. En fin, populismo rampante y, como consecuencia, miseria galopante. Si crees que esto es exagerado y que las cosas no serían así con un gobierno de coalición de izquierda radical es que vives, y perdóname, en la luna de Valencia. Por tanto, severidad del daño: ALTÍSIMA.

Ante una situación así, solamente hay una actuación racional: Intentar frenarla con todos los medios lícitos posibles. Y, lo siento, pero sólo hay una posibilidad de frenarlo: Con la victoria electoral de un partido o una coalición de partidos conservadores. ¿Cuáles? Sólo hay dos que parece que puedan tener un peso para ello. PP y Ciudadanos. Los que no citas pero que dices que te parecen más serios son, sencillamente, irrelevantes. Votarles es tirar el voto a la basura. Ciudadanos sí que sacará escaños pero, debido a la ley de Hont, por cada escaño que saque Ciudadanos, el PP perderá 1,2 (no hagas caso a la cifra, no es  exacta, sólo aproximada), lo que redundará en aumentar las probabilidades de ocurrencia de la cartástrofe.

Toda reflexión seria sobre la virtud de la prudencia, que es la que “dispone la razón a discernir el verdadero bien del mal para cada circunstancia, y a elegir los medios adecuados para realizarlo” y es la base de la ética, asegura que ante una situación de consecuencias tan severas como ésta y con tan alta probabilidad de ocurrencia, hay que elegir las alternativas con más probabilidad de evitarlo. Si para ello hay que vencer a las vísceras, pues se vencen y si hay que rectificar, pues se rectifica. Yo voté a uno de esos partidos insignificantes en las Europeas. Rectifico y no volveré a tirar mi voto.

Si esto te suena a lo que jocosamente dices del alcalde que dice “O yo o el caos”, pues tú verás. Porque, aunque ahora hagas un chiste con eso, si llega esa situación creo que la risa se te helará. No es ningún chantaje (lo que sería un planteamiento visceral), es el análisis racional de la cruda realidad hoy, en Febrero de 2015. Esta situación histórica nada tiene que ver con la situación en la que se producía esa frase que era cuando el franquismo intentaba oponerse a la democracia (viva el “caos” democrático). Ni tampoco tiene que ver con la situación previa a las elecciones en las que ha ganado el PSOE anteriormente en España (aunque las consecuencias de eso sí fueron más graves, sobre todo la segunda vez con el PSOE zapaterista, lo que puede venir hará bueno a Zapatero). Esto es radicalmente distinto. Estamos ante una encrucijada histórica en la que sólo a veces se ve involucrada una generación. Similar en gravedad al ascenso de los totalitarismos de cualquier signo en la primera parte del siglo XX. Y tenemos la misma responsabilidad que tuvo aquella generación. Espero que lo hagamos un poco mejor. No verlo y hacer chistes con esto es, a mi parecer, una grave irresponsabilidad histórica.

Ahora le hablo a tu conciencia y créeme que siento si lo que digo te parece duro.

1º Salvo la opinión particular respetabilísima de dos obispos (de 68 obispos titulares que hay en España), la Iglesia española, a través sus otros 66 obispos y de la Conferencia Episcopal, que es su órgano más representativo, no ha dicho que los católicos no podamos votar en conciencia al PP. Y si lo creyese así, tendría el deber, como Madre y Maestra de hacerlo, para orientar a los “éticamente desorientados” como yo. Si no lo ha hecho es porque no lo considera. Por tanto, yo no estoy “éticamente desorientado” y tu postura, en cambio, es más episcopalista que la de la Conferencia Episcopal.

2º Si ejercitas la virtud de la prudencia, tu recta conciencia debería llevarte al voto que mejor se oponga a consecuencias tan terribles, te lo pida el cuerpo o no te lo pida.

3º Si llegamos a esa situación y tú has tirado tu voto a la basura por abstracciones de conciencia más episcopalista que la conferencia episcopal, habrás contribuido con una millonésima parte a ese caos que parece que no consideras. No será una parte grande pero tendrás una pequeña parte alícuota de la responsabilidad. Estamos, como te he dicho antes, en una grave y concretísima, nada abstracta, encrucijada histórica.

Creo que una conciencia no visceral sólo tiene posibilidades para no actuar como afirmo.

1ª Negar la alta probabilidad de ocurrencia. Creo que hay que estar ciego para ello. Si en el futuro inmediato esa probabilidad disminuye drásticamente, otro gallo nos cantará. Posiblemente, en ese caso, yo también cambie mi voto.

2ª Negar la severidad del daño. Creo que para negar esto hay que estar todavía más ciego. Sobre todo si uno es católico.

Lo contrario es, a mi entender, actuar con las vísceras, no con la conciencia. ¿Tú estás harto de la doctrina del mal menor? Yo también. Pero estoy más harto de la del mal mayor. Si estoy harto del PP, me aguanto, pero no decido por hartazgo.

Dar el voto no es legitimar. Te puedo asegurar que si gana el PP, el mismo día que gane, empezaré, con mis pobres medios, a intentar ponerles ante su responsabilidad y a criticar cívicamente lo que hagan, como por otro lado, ya he hecho y estoy haciendo. Si no lo consigo, entonces sí, actuando como la ética, basada en la prudencia me dice, tendré la conciencia tranquila. Me temo que, sin embargo, eso mismo (lo de ser cívicamente crítico) no podré hacerlo sin grave riesgo para mi integridad, si gana la otra opción. Y tú tampoco podrás hacerlo.

De modo que tú mismo con tu conciencia pero creo que Dios no nos pide que colaboremos con el desastre.

Y acabo parafraseando un chiste de la revista de humor de mi niñez que algunos “talluditos” como yo tal vez recuerden, dirigida con fina crítica e inteligencia por Álvaro de la Iglesia. La revista se llamaba “La Codorniz”.


Bombín es a bombón como cojín es a X y me importa tres X que algunos me tachen de paranoico, de votoutilista o de malmenorista. No soy paranoico sino realista y prefiero el voto útil al inútil y el mal menr al mayor.

1 comentario:

Anónimo dijo...


Gracias por tu exhaustiva respuesta.
Ciertamente claro que sé que si gana el comunismo es peor que el caos, pero yo no puedo traicionar a mi conciencia, ni legitimar a unos traidores a sus votantes. Me recuerda tangencialmente la parábola de los jornaleros: "¿O va a ser tu ojo malo porque yo soy bueno?"...en este caso, coherente.
C´s es un Partido del corte de Podemos, un poco más moderado. De su ideario: "Se nutre del liberalismo progresista y del socialismo democrático. Estas tradiciones políticas parten de una base común configurada en la época de la Ilustración: el predominio de la razón, por encima de los sentimientos y las tradiciones, en el enfoque de los problemas políticos".
El problema es que estamos perdiendo la identidad como comunidad. Nuestra sociedad con el PP está presa entre el Estado depredador y las relaciones cada vez más meramente económico-técnicas.
La Ilustración, ya sabemos de su utopía, esperando el progreso indefinido confiando en solo las meras fuerzas el hombre, sin Dios, hundió el valor de la vida humana histórica que siempre ha sido comunitaria, y así nos vemos en Europa, nos vemos abocados al desierto antropológico nihilista más letal. Sin contar las consecuencias que trajo, las 2 GM y la barbarie soviética. C´s lleva el mismo marchamo.
C´s, un Partido que no cuida ni quiere fomentar los sentimientos ni las tradiciones, un Partido que sólo le interesa el ciudadano para autolegitimarse en el poder, que no le interesa todo lo que molesta que hace de contrapoder: Las minorías, las "sociedades intermedias", la comunidad, la familia o el catolicismo, que es el único movimiento comunitario de verdad. ¿Dónde queda el Principio de Subsidiariedad siempre presente en la Doctrina Social de la Iglesia? En ningún lado, el PP también lo ha abandonado.
El Partido que hoy veo con mejores ojos, y precisamente ahora que se ha ido V. Cuadras, es VOX.
Quedan muchos meses para las Generales.
Abrazo
Juan