12 de abril de 2015

Feliz Pascua en su octava

Otra pascumásffffffff
u
¡¡¡¡¡Otra Pascua mááááááás!!!!
A menudo tengo la tentación de caer en la monotonía, en el dejá vu, en la anestesia del hábito, en el aburrimiento o hasta en el hastío por aquello de lo de “un año más”. Y, por supuesto, me pasa también con la Pascua. Cuando me pasa eso, de lo que quiero huir porque es enormemente empobrecedor, recurro a una imagen que me ayuda a sacar  el brillo del primer día a las cosas que valen la pena. A veces tendemos a ver la vida como una rueda que da vueltas en el aire con monotonía y hasta con un chirrido desagradable.  En un momento la parte de arriba se pone abajo para, un ciclo después volver a estar arriba, siguiendo todo igual. Pero, especialmente en el caso de la Pascua, la Pascua tira de la Historia. No es una rueda que da vueltas en el aire. Es la rueda de un carro que avanza. Avanza por una dura pendiente, la naturaleza humana caída, llena de obstáculos y de piedras que hacen ese avance penoso. Avanza lentamente, pero avanza. Dando a veces grandes rodeos, pero avanza. Avanza hacia la cuerda de un puerto de montaña. Y detrás, está la Tierra Prometida. El desierto convertido en un vergel. Esa es nuestra meta y hacia allí vamos. Y, si miro quién tira del carro veo a Jesucristo. Él se encarna todos los años, cada 25 de Marzo. Él nace todos los años, cada 25 de Diciembre. Pero, sobre todo, Él muere para después resucitar cada año en Pascua. A veces, como si fuese un campeón de trial, hace un equilibrio increíble para salvar un obstáculo. Otras tiene que dar una vuelta enorme. Pero el carro de la Historia avanza gracias a Él. Y todos vamos subidos en el carro el breve suspiro de nuestra vida, aunque veamos 80 o 90 vueltas de rueda. Y, a menudo, en vez de llenarme de asombro, digo: “¡me abuuuuurrooooo!” De pequeño, en los que me parecían interminables viajes para ir de veraneo, decía: ¡me abuuuuurrooooo! No sé por qué lo hacía, porque sabía perfectamente la respuesta que me iban a dar mis padres: “Sólo se aburren los burros”. Pero, ¡ya estamos un poco más cerca de las vacaciones, de la Tierra Prometida, del vergel!

Por eso…

¡¡¡¡¡Otra Pascua mááááááás!!!!! ¡¡¡¡¡Aleluya!!!!!

Y, hablando de Aleluya, os adjunto, traducida, la homilía que pronunció mi hijo Rodrigo en la Vigilia Pascual de la Parroquia de Sanary-sur-Mer, en Francia, en donde está. Es sobre las cuatro sílabas del A-le-lu-ya.

Homilía del P. Rodrigo Alfaro en la vigilia Pascual de la Parroquia de Sanary-sur-Mer de la diócesis de Toulón, Francia.

¡Acabamos  de cantar el aleluya más solemne del año, después de toda una Cuaresma sin proclamarlo! Pero tenemos que proclamarlo muy conscientes de todo su peso.

Aleluya significa alabad a Yahveh

4 sílabas (en francés –louez Yahvhe– son cuatro sílabas y como el número 4 es parte de la homilía, lo dejo así)

Vamos a llegar a nuestro Aleluya de 4 sílabas a través de tres momentos que no son más que uno que lo resume todo.

Va a ser como una historia, un viaje en el tiempo y más lejos, y no puedo deciros los tres momentos que no son más que uno que lo resume todo, hasta el final.

1. El primer instante de la Creación (es el más largo, no os desaniméis)

Es el momento al que nos retrotrae el libro del Génesis: «Hágase la luz. Y la luz se hizo»

Lo que emociona de este momento es que a la fuerza poética de estos primeros versos ha venido a unirse, en los últimos cuarenta años, el progreso de la ciencia para trazar otra vez los primeros instantes del Universo.

La investigación fue iniciada a partir de modelos matemáticos y en 1923 Alexander Friedmann y Georges Lemaître (sacerdote y astrónomo, profesor de física en la sección francesa de la Universidad Católica de Lovaina) escribieron que el universo ha tenido un principio, millones de años en el pasado. Incluso en ese instante originario estaba contraído ‘en un punto. Luego, a partir de ese punto su radio había aumentado’.

Pero esto, que había caído un poco en el olvido, volvió a ser actualidad por una casualidad cuando dos ingenieros de la empresa de comunicaciones AT&T, Arno Penzias y Robert Wilson, probando en 1964 una antena muy sensible captaron una radiación que sería llamada «radiación cósmica de fondo» o «radiación cósmica de microondas». ¿Una señal provocada por quién? Es como el eco de fondo de la explosión inicial, el Big Bang, en un universo que todavía hoy está en expansión.

Se entregaron con pasión a la investigación. En 1978 obtuvieron el premio Nobel de Física. Otros les siguieron : John Matter Y George Smoot estuvieron a la cabeza del apasionante proyecto COBE (Cosmic Background Explorer), una sonda espacial lanzada en 1989 y equipada con los más sofisticados sensores para buscar hasta el más mínimo detalle de esa radiación, a la búsqueda de las arrugas del tiempo del universo. Obtuvieron en 2006 el premio Nobel de Física.


Conclusión : El Big Bang ya no es una teoría matemática. Ha sido observado a través de sus efectos. La ciencia no puede llegar hasta el momento preciso en el que todo comenzó en nuestro universo, pero sí a 10 elevado a menos 43 segundos después.

Cito a Igor et Grichka Bogdanov (Doctores en matemáticas y física teórica, a Jean Guitton, filósofo y miembo de la Academia Francesa) : «sin duda usted lo sabe. En menos de tres minutos el espacio, el tiempo y la materia empezaron a existir en el corazón de las tinieblas. Tres minutos antes no había todavía nada. Ni un gramo de materia. Ni un centímetro de espacio. Ni un segundo de tiempo. Nada. Después, un segundo más tarde, se había producido el Big Bang. Una energía que roza el infinito, a una temperatura inimaginable, explota en el vacío primordial».

Pero se plantean preguntas, escriben : «Pero, ¿de dónde viene esta fantástica energía? Los físicos lo saben: Un instante antes, no había nada. Entonces, ¿por qué milagro surgió de la nada? ¿Por qué, de repente, algo en vez de nada como en el segundo anterior?»

A todo esto se añade otra perplejidad: En estos primeros minutos ya están establecidas lo que llamamos las «constantes fundamentales» (fuerza nuclear fuerte, fuerza nuclear débil, fuerza electromagnética, fuerza de gravitación). Valores físicos que son los mismos en nuestros días  y que, si hubiesen sido diferentes, aunque sólo fuese en un infinitésimo, hubiesen hecho el universo inviable. Todo un plan inteligente se ha puesto ya en acción.

¿De dónde viene todo esto?

Debemos hacer aterrizar nuestro Explorador de Galaxias para poder avanzar. Hagámoslo con una frase de George Smoot (Premio Nobel de Física en 2006) en relación con todos sus descubrimientos a medida que, con todos los medios de la ciencia moderna, con un equipo de 1500 investigadores de primer nivel, se acercaba al momento inicial: «Era como ver a Dios».

Y quedémonos con este instante fuera del tiempo, en la noche de los tiempos en la que, en una explosión de su amor libre, Dios crea el universo donde no había nada.

SILENCIO

2. La re-creación

Pero nosotros sabemos que en este proyecto de amor, Dios pone, en el centro y en la cima, seres libres. Y que estos seres libres sucumben al pecado. Y que Dios pone en marcha todo este plan de salvación que nos han recitado las bellas lecturas de esta noche : La Alianza de la creación, la Alianza con Noé y luego con Abraham, la gran Alianza del Sinaí con Moisés y el pueblo elegido… son preparativos para que Dios hecho hombre tome la carne de María, viva nuestra vida de hombres, muera tomando sobre Él todo el pecado del mundo, todas las injusticias, todos los celos, todas las maldades y repose, muerto, en una tumba. Y los profetas lo habían proclamado con anterioridad.

«¡Oh, noche, la única que pudo conocer el tiempo y la hora salió vivo de la estancia de los muertos !»

Lo que pasó en el secreto de ese sepulcro sellado, en medio de esta Noche Santa, no tiene nada que envidiar a lo que pasó en el segundo 0 de nuestro universo. Este momento surgió del mismo Poder Total que en el medio del caos dio vida al universo. El Poder Total de Dios actúa y resucita a Jesucristo, dándole una humanidad gloriosa.

En relación con las huellas que Dios parece querer dejar de esos momentos sublimes podríamos referirnos al la Sábana Santa de Turín, que nos ha quedado como una instantánea tomada en el lugar de los hechos.

María tampoco estaba allí. Pero tenía el hábito y el instinto maternales, después de sus años de vida con Jesús, de oír a su hijo levantarse antes del alba para ir a rezar. Su corazón está unido a ese momento y nos permite a nosotros unirnos también a ese momento de silencio de la salida del Verdadero Sol que ha roto las tinieblas de nuestras noches para no ponerse jamás.

SILENCIO

3. Tu justificación

Dios puede hacer milagros físicos en todo tiempo. Ha curado a los enfermos decepcionados de toda esperanza, ha hecho girar el sol en Fátima, ha cambiado situaciones complicadas. Pero no hay obra más bella que ese momento en el que Dios toca el interior de un alma y la transforma por su gracia: la justificación. Es el momento en el que esta resurrección del Señor que nos ha sido regalada vive en un corazón que se abre a Él. Eso puede ser en el momento de abrazar la fe, en el momento de convertirse de un mal que no nos permite ser verdaderamente libres, crecer en el don de nosotros mismos. Esta noche, por el sacramento del bautismo, Natacha, Joan, Alexandra, Salma, Jean-Vincent, mucho más allá de lo que sintáis o dejéis de sentir, vuestra alma va a ser transformada para siempre por este amor de Dios que crea y re-crea.

Durante estos últimos días, muchos han recibido esta gracia en el sacramento de la reconciliación.

Cada vez que hemos recibido bien dispuestos la Eucaristía, actua en nosotros con poder, incluso si a veces en la discreción.

Esta gracia a tomado formas muy especiales invitando a Francisco de Asís a dejar todo, a Madre Teresa a levantar del suelo a su primer pobre de entre los pobres para no abandonar nunca, a Teresa de Ávila con el don de un carisma espiritual, etc.

La obra esplendorosa en medio de la noche de los tiempos y en medio de la noche de Pascua, continua extendiéndose en millones de explosiones del amor de Dios. Que son parte de esta misma explosión de luz que debe deslumbrarnos esta noche.

4. Gloria

Este Cristo glorioso y resucitado nos llama a seguirle. Pero, en esta vida, no siempre es fácil. Cada uno de nosotros avanza en el camino de la fe con la gracia. Todos nosotros sentimos de una manera similar la tensión entre la fe, los momentos de luz, y la vida cons sus dificultades, sus preocupaciones. No es fácil perseverar. Pero el poder de Cristo no acaba aquí. Nos ha prometido la vida eterna, en la cual esta misma gloria brillará en nosotros:

«Queridos, desde ahora, somos hijos de Dios y todavía no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que cuando se manifieste seremos semejantes a Él porque le veremos tal cual es».
 (1Jn 3,2)

Nos ha prometido que le veremos cara a cara y que seremos transformados. Resucitaremos como Él. Estaremos con Él y Él con nosotros. Nuestras relaciones serán también transformadas por su presencia.

Esta Gloria que hizo que Dios crease libremente. Ella es la que le empujó para que abandonase su Cielo para venir a buscar a cada una de sus ovejas y, dando su vida por ellas, muriendo y resucitando, es a través de esta Gloria como actúa en nuestras vidas.

¡Aleluya, Alabad a Yahveh! La expresión aparece a menudo en los Salmos, pero en el Nuevo Testamento sólo 4 veces, casi de refilón, en el libro del Apocalipsis, el último de todos, antes de la llegada definitiva del Reino de los Cielos, de la Jerusalén Celestial.

Cada Domingo celebramos la resurrección de Cristo. ¿Por qué? Porque esta luz debe ser asimilada durante toda una vida. Necesitamos el Domingo. Solamente el Domingo puede dar a cada una de las realidades de nuestras vidas (familia, trabajo, amigos, parroquia, familia más amplia, todo) la alegría de Cristo resucitado. Necesitamos que el Señor nos conduzca en este camino que dura toda una vida.

Pero necesitamos también un día al año para proclamar a pleno pulmón, a plena luz, con todos los santos y ángeles del cielo, con María y José a su cabeza:

¡CRISTO HA RESUCITADO, REALMENTE HA RESUCITADO! ¡ALELUYA!


Y una cosa más. Si no es abusar de vuestra paciencia ved este link.


Os pongo la traducción de vídeo de you tube para los que tengáis problemas con el inglés.

El primer ministro del Reino Unido, David Cameron, ha deseado una muy buena Pascua a todos los británicos, en un vídeo que ha denunciado la cristianofobia en el mundo y agradece a los cristianos británicos lo que hacen por su país.

La traducción del mensaje en vídeo de Cameron a la nación.

“La Pascua es la ocasión para los cristianos de celebrar el triunfo definitivo del amor sobre la muerte, con ocasión de la resurrección de Jesús.

Y para todos nosotros es una ocasión de reflexionar sobre el papel del cristianismo en la vida de nuestra nación.

La Iglesia no es una colección de edificios antiguos de gran belleza; es una fuerza viva y activa que realiza obras admirables a lo largo y ancho de nuestro país: cuando la gente carece de hogar, allí está la Iglesia proporcionando alimentos calientes y cobijo; cuando la gente es aplastada por la adicción o está desahuciada, cuando la gente sufre o está desolada, ahí está la Iglesia.

Personalmente he experimentado en los momentos más difíciles de mi vida el gran consuelo que representa la misericordia de la Iglesia; en toda Gran Bretaña la Iglesia no solamente predica “ama a tu prójimo”, sino que lo vive constantemente en los centros de fe, las cárceles, en las asociaciones ciudadanas. Y es por todas estas razones por las cuales debemos sentirnos orgullosos de proclamar que este país es un país cristiano.

Así es: somos una nación que abraza, recibe y acepta todas las fes y también la falta de fe, pero somos aun así un país cristiano. Y esa es la razón por la cual el gobierno que yo dirijo ha realizado algunas acciones importantes: desde invertir decenas de millones de libras para el mantenimiento de iglesias y catedrales hasta aprobar leyes que reafirman el derecho de los consistorios municipales a recitar oraciones en sus ayuntamientos.

Y como país cristiano nuestra responsabilidad no termina aquí: tenemos el deber de levantar nuestras voces contra la persecución de los cristianos en el mundo.

Es realmente dramático el hecho que en 2015 todavía hay cristianos amenazados, torturados e incluso asesinados por causa de su fe, desde Egipto a Nigeria, de Libia a Corea del Norte. En Oriente Medio, los cristianos se han visto asediados hasta ser expulsados de sus hogares, forzados a huir de una población a otra, verse forzados a renunciar a su fe o asesinados brutalmente.

A todos los cristianos en Irak o en Siria que practican su fe o que dan cobijo a otros debemos decirles: “Estamos a vuestro lado”. Este gobierno ha convertido estas palabras en obras, bien haciendo llegar ayuda humanitaria a todos aquellos abandonados en el Monte Sinjar, bien aportando fondos a los grupos de reconciliación de base en Irak. Y en los meses venideros deberemos continuar hablando con una sola voz en defensa de la libertad de fe.

Así, en este tiempo de Pascua deberíamos tener en nuestro pensamiento a todos esos cristianos en países distintos al nuestro que se enfrentan a la persecución, y a la vez agradecer a todos los cristianos que marcan una diferencia aquí en nuestro hogar. Y con esto, quiero desearos a todos vosotros y a vuestras familias, una muy Buena Pascua”.

Un abrazo a todos y ¡feliz Pascua!

Tomás