28 de octubre de 2007

Beatificaciones

Tomás Alfaro Drake

La ignorancia, la demagogia y la mala voluntad forman un trío deleznable. Y las tres se han dado la mano para crear una ceremonia de mentiras y un coro de grillos que cantan a la luna alrededor de las beatificaciones de 498 obispos, sacerdotes, religiosos y seglares que hoy, domingo 28 de Octubre del 2007, se están llevando a cabo en Roma. Esa ceremonia de la mentira afirma varias cosas. Que las beatificaciones son una provocación, que la fecha se ha elegido con ese fin y que es una injusticia no beatificar también a otros sacerdotes asesinados por los nacionales.

Las tres afirmaciones son muestra de que el trío deleznable de que hablo al principio está operando. Con sólo querer saber, se aprendería que para que la Iglesia beatifique a alguien por considerarlo mártir, tiene que haber un largo proceso en el que se demuestren tres cosas. La primera, que han muerto por su fe en Cristo, la segunda que han muerto confesándola y la tercera –una consecuencia ineludible de las otras dos– que han muerto perdonando. Cuando estas tres cosas se dan se reviven las palabras de Cristo en la cruz: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”. Cito las últimas palabras de dos de los beatificados, como una pequeña muestra y un sencillo homenaje: “Dios os pedirá cuentas, aunque os perdone” y; “perdono a todos los que sean o hayan de ser causantes de mi muerte”.

No tengo nada en contra de la memoria histórica. Los pueblos que no conocen su historia están condenados a repetirla. Sí tengo en contra, y mucho, contra la utilización de esa memoria para la venganza, la revancha y el estímulo del odio. Creo que esas son las cosas que laten en la ley de memoria histórica que está impulsando este gobierno. Pero alegar que el recuerdo de una muerte teñida por el perdón de Cristo es una provocación es, sencillamente perverso, además de falso, porque es un recuerdo de perdón y reconciliación. Estos mártires, desde el cielo, sólo piden paz, piedad, perdón. De todos. Para todos.

Los procesos de beatificación que abre la Iglesia son exhaustivos en la investigación, se llevan sin prisa y son, por tanto, largos en el tiempo. Se sabe cuando empiezan pero no cuando van a acabar, salvo cuando ya están en sus últimas fases. Éste proceso empezó hace muchos años y hoy culmina su largo camino. La ley de memoria histórica, por el contrario, se ha gestado rápida y chapuceramente en los últimos meses. A la vista de esto, ¿quién ha hecho coincidir las fechas? No se le oculta a nadie que este Presidente del gobierno no tiene una especial simpatía por la Iglesia. No es descabellado suponer que sabía con bastante precisión cuándo se iban a producir las beatificaciones. La conclusión de este sencillo silogismo es evidente. Hagamos coincidir la ley con las beatificaciones y ensuciemos, que algo queda.

¿Que las tropas franquistas fusilaron a sacerdotes, sobre todo en el país vasco? Sin duda, son hechos históricos. Pero, ¿los fusilaron por su fe en Cristo? Con toda seguridad, no. Por lo que sé del tema, a la mayoría los fusilaron por su fe nacionalista. Cruel, trágico, brutal, injusto. Pero eso no es motivo para su beatificación. En sus respectivos pueblos, si quieren y guardan memoria del bien que pudieron haber hecho como sacerdotes y como personas, les pueden hacer un monumento. Para esto no hace falta ley de memoria histórica. Pero considerar su santidad por ese hecho, es otra historia. Si son santos, que pueden serlo, será por otros motivos distintos de la forma de su muerte y si deben ser beatificados, que alguien que recuerde la santidad de su vida promueva su causa y se iniciarán las investigaciones pertinentes que, tal vez, acaben en beatificación.

Por tanto, basta ya de tergiversaciones malintencionadas. Ojalá los grillos ignorantes se den cuenta de que la luna no merece esos cantos y de que los tenores huecos que los dirigen tienen otros intereses menos confesables que la justicia. La venganza, la revancha y el odio.

2 comentarios:

Dorli dijo...

Muy claro y esclarecedor.
Gracias.
Un saludo.

sheilita dijo...

Yo creo que alguien que ha muerto fusilado por sus ideas es un mártir de sus ideas . La fidelidad a Cristo , ÉL nos lo dice , traerá persecuciones . por eso son mártires de La Iglesia , mártires por Cristo. Hacer coincidir las fechas no tiene porque ser malintencionado , puede que sea providencial , esto es un mensaje de perdón de reconciliación de los propios mártires