30 de mayo de 2013

Frases 30-V-2013

Tomás Alfaro Drake

Ya sabéis por el nombre de mi blog que soy como una urraca que recoge todo lo que brilla para llevarlo a su nido. Desde hace años, tal vez desde más o menos 1998, he ido recopilando toda idea que me parecía brillante, viniese de donde viniese. Lo he hecho con el espíritu con que Odiseo lo hacía para no olvidarse de Ítaca y Penélope, o de Penélope tejiendo y destejiendo su manto para no olvidar a Odiseo. Cuando las brumas de la flor del loto de lo cotidiano enturbian mi recuerdo de lo que merece la pena en la vida, de cuál es la forma adecuada de vivirla, doy un paseo aleatorio por estas ideas, me rescato del olvido y recupero la consciencia. Son para mí como un elixir contra la anestesia paralizante del olvido y evitan que Circe me convierta en cerdo. Espero que también tengan este efecto benéfico para vosotros. Por eso empiezo a publicar una a la semana a partir del 13 de Enero del 2010.

P. Marius Perrin: Cada uno es libre de ser ateo, nosotros no tenemos el derecho de juzgarlo. Sería jugar a ser Dios… Sabemos que hay muchas moradas en la casa del Padre y, tanto Leroy como yo, pensamos que hay treinta y seis maneras de rendir homenaje a Dios. Y la de negar tal o cual imagen suya no es de las más extrañas. Los profetas lo han hecho muchas veces. Está la Iglesia visible, cuerpo de pecado, que reúne a todos los bautizados que no se han excluido explícitamente, y está la Iglesia invisible, que es el alma de la otra, y ambas no coinciden en extensión. Se puede pertenecer a las dos, solamente a una o a ninguna. Nosotros hablamos del bautismo de deseo y el Dante ha situado a un Papa en el infierno.

Jean Paul Sartre: Si os comprendo bien, ¡no se puede escapar del Buen Dios! Sois básicamente totalitarios. (pausa) Vuestro totalitarismo no es en absoluto peligroso, porque deja vivir y nosotros vivimos y trabajamos muy bien juntos.

Marius Perrin. Avec Sartre au stalag 12D.


Aclaración: En 1940 Sartre está prisionero en un campo de prisioneros de guerra alemán. Allí se hace amigo de un grupo de sacerdotes movilizados, como Sartre, en el ejército francés. Ante esta amistad, en el campo se empieza a correr el rumor de que éste se esta convirtiendo. Sartre, cuando se entera, les dice a los sacerdotes que se siente orgulloso de ser ateo y les pide su opinión. Esta es la respuesta del P. Marius Perrin.