31 de mayo de 2018

Un cocktail de odio, maquiavelismo y grillos mediáticos y ciudadanos cantándole a la luna de la depuradísima estrategia gramsciana



Si abrí los labios para ver el rostro
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta
desgarrármelos,
me queda la palabra.

Blas de Otero

Cuando mis enemigos: PSOE, Podemos, Bildu, PDCAT, ERC y PNV se alían con un solo punto en común, el odio a una persona, por nombre Mariano Rajoy, me digo a mí mismo que esa persona ha debido hacer algo muy bueno. Y me pregunto qué. Y me respondo:

Sanchez le odia porque su ego no soporta que le haya humillado ganándole dos veces, la segunda más que la primera. Le odia, además, porque le ha “obligado” a apoyar el 155. Y por esto, le estoy agradecido a Rajoy. Si mi memoria no me falla, el PSOE echó a Pedro Sánchez de su puesto de Secretario General por intentar hacer exactamente lo que acaba de hacer. Pero la podemizada militancia del PSOE, gestada por Zapatero, ha bendecido al ególatra Sánchez hasta el punto de hacer balar a todos los dirigentes de ese partido, caña quebrada que hiere la mano de quien se apoya en él.
Podemos le odia porque ha sacado a España de una crisis acojonante, frustrando que se creasen lo que los marxistas llaman las “condiciones objetivas” para su revolución. Antes de Rajoy, el PSOE de Zapatero, cómplice del extremismo marxista, nos había convertido en PIGS y había creado esas “condiciones objetivas”. Rajoy nos ha devuelto la dignidad ante los que nos llamaban PIGS. Por eso yo, aunque el mantra es que la economía no importa, o que la recuperación no ha llegado a la gente –que se lo pregunten a los que han encontrado trabajo–, le estoy muy agradecido. Pero es muy posible que volvamos a la pocilga de los PIGS y recuperemos las “condiciones objetivas”.

Los independentistas catalanes le odian porque antes de ser presidente ya les jodió su estatuto al conseguir que el TC lo declarase inconstitucional y, después de serlo, ha sido el primer presidente de la democracia que no les ha dado NADA. ¡NADA! El mantra dice que no sabe buscar soluciones políticas. Pues yo, le estoy agradecido por eso.

El PNV es más sutil. Tras haberle sacado una pasta, cosa que no me gusta, pero ninguna concesión política, cosa que me gusta, cree, con razón, que al PSOE le va a sacar más pasta todavía y, encima, concesiones políticas, cosa que también creen los separatistas catalanes. Eso si no se las han sacado ya, cosa de la que caben pocas dudas. Y lo que te rondaré morena, para gobernar con 84 diputados. Sabe perfectamente el PNV que, cuando saque con Bildu ese estatuto vasco que han anunciado, será también Rajoy quien se lo joda, como jodió el catalán. Y probablemente será Sánchez quien se lo defienda, como hizo Zapatero con el inconstitucional estatuto catalán. Y será Rajoy quien, otra vez, se oponga y lo lleve al Constitucional. Y por esto, le estoy agradecido.

Por otro lado, soy totalmente refractario a la propaganda izquierdista, amplificada por una prensa que no es sino un eco de esa propaganda que, a base de repetición acaba calando. Así que no me dejo engañar. A Rajoy le ha echado una inmensa masa de odio, sazonado por 5 votos de taimada traición. Un cocktail de odio, maquiavelismo y grillos mediáticos y ciudadanos cantándole a la luna de la depuradísima estrategia gramsciana. Demasiadas primeras piedras.

Señor Presidente, la política es muy dura e injusta. Soy muy consciente de que ha cometido usted fallos. Algunos muy importantes. Pero, a pesar de todo, por lo anterior, gracias. Me caben pocas dudas de que dentro de 100 años, cuando todos estemos calvos, la historia le juzgará como un gran Presidente.

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