24 de marzo de 2010

Frases 24-III-2010

Ya sabéis por el nombre de mi blog que soy como una urraca que recoge todo lo que brilla para llevarlo a su nido. Desde hace años, tal vez desde más o menos 1998, he ido recopilando toda idea que me parecía brillante, viniese de donde viniese. Lo he hecho con el espíritu con que Odiseo lo hacía para no olvidarse de Ítaca y Penélope, o de Penélope tejiendo y destejiendo su manto para no olvidar a Odiseo. Cuando las brumas de la flor del loto de lo cotidiano enturbian mi recuerdo de lo que merece la pena en la vida, de cuál es la forma adecuada de vivirla, doy un paseo aleatorio por estas ideas, me rescato del olvido y recupero la consciencia. Son para mí como un elixir contra la anestesia paralizante del olvido y evitan que Circe me convierta en cerdo. Espero que también tengan este efecto benéfico para vosotros. Por eso empiezo a publicar una a la semana a partir del 13 de Enero del 2010.

En todo lo que suscita en nosotros el sentimiento puro y auténtico de la belleza, está realmente la presencia de Dios. Hay una especie de encarnación de Dios en el mundo de la que la belleza es la marca.

Lo bello es la prueba experimental de que la encarnación es posible.

Por eso, todo arte de primer orden es por esencia religioso. (Esto es lo que se ignora hoy). Una melodía gregoriana testimonia tanto como la muerte de un mártir.

Simone Weil, La pesanteur et la grâce.

Querida Simone, no sé si te has pasado un poco. Un mártir es mucho testimonio, ¿no?

Tomás

2 comentarios:

Anónimo dijo...

"(...)At that time, the CDF reached sufficient moral certainty to impose serious canonical sanctions related to the accusations made against Fr Maciel, which included the sexual abuse of minor seminarians. Therefore, though it causes us consternation, we have to say that these acts did take place."

The balloon of shit has finally exploded.

¿Tiene usted la conciencia tranquila, señor Alfaro Drake?

Anónimo dijo...

Querido Anónimo, soy Tomás Alfaro: Por el ejemplo que pones del “baloon of shit”, globo de mierda en español, del que a menudo hablo en mis clases, deduzco que eres un ex alumno mío. Me alegro de ello, porque entonces me conoces personalmente. Te respondo en español, a pesar de que tu comentario es en, en su mayoría, en inglés, porque el español es mi lengua y en ella me expreso mejor.

Sí, tengo la conciencia tranquila. Completamente tranquila. Porque ni un gramo de mierda del globo que efectivamente ha explotado es mía. Más aún, desde que supe lo que había en el globo, no he parado, en la medida de mis posibilidades, simple marinero en el barco de la Legión y el Regnum Christi en el que navego, de intentar que la oficialidad sacase a la luz el contenido que el fundador de la Legión de Cristo, el P. Maciel, metió en el globo a lo largo de toda su vida. Se me puede acusar de ignorancia -de ignorancia no culpable, ya que no podía saber la verdad del contenido del globo- paro no de mala voluntad. Y la ignorancia no culpable, que yo sepa, es algo que uno tiene que intentar evitar en el futuro, pero de lo que no tiene por qué tener mala conciencia. En esa ignorancia, el día siguiente de la muerte del P. Maciel, escribí un texto en memoria suya que se puede leer en este blog en los primeros días de Febrero del 2008 y que no pienso borrar de él. Me he permitido añadir algún cruce de comentarios que surgieron a partir de esta entrada y mis respuestas, una vez que sabía lo que había dentro del globo. Si estás interesado, míralo. De la mierda del globo, soy más bien salpicado que salpicador, debido a esa ignorancia. Pero no me importa, porque tengo un escudo protector contra toda la mierda del mundo. Se llama Cristo, y de él habla el profeta Isaías, con cinco siglos de antelación, en la primera lectura de la misa de hoy, providencial para esta respuesta:

“El Señor me ha dado una lengua de discípulo para que sepa sostener con mi palabra al abatido. Cada mañana me espabila el oído para que escuche como los discípulos. El Señor me ha abierto el oído y yo no me he resistido ni me he echado atrás. Ofrecí la espalda a los que me golpeaban, mis mejillas a los que mesaban mi barba; no volví la cara ante los insultos y salivazos. El Señor me ayuda, por eso soportaba los ultrajes, por eso endurecí mi rostro como el pedernal, sabiendo que no quedaría defraudado”.

Así que, con este escudo, intentaré limpiarme la mierda que me ha salpicado y haré lo posible para ayudar a otros a limpiársela.

En cuanto al barco de la Legión y del Regnum Christi, a pesar de la bomba que ha explotado en el camarín del que fue su capitán y constructor, y a pesar de lo abominable de su persona, es un barco que a mí me ha acercado mucho a Cristo y, aunque con una gravísima vía de agua, intenta seguir navegando. Yo, como marinero de ese barco seguiré luchando por mantenerlo a flote, ayudando a rehacer los desperfectos y a evitar que se hunda. Porque creo que hay mucho de valioso en él, a pesar, insisto, de lo misarable que pueda haber sido su fundador, que, por otra parte, ya ha sido juzgado en el tribunal de Dios. Y lo haré, poniendo en práctica, en mi papel de simple marinero, lo que el Papa diga que hay que hacer con el barco. Y si, por lo que sea, el Papa dijese que hay que abandonar el barco y dejar que se hunda, lo abandonaré diciendo, como dijo el P. Ricci, Director General de los Jesuitas, cuando en el siglo XVIII el Papa disolvió la orden (salvando todas las distancias entre las dos situaciones): “Yo amo los designios de Dios?”

Permíteme, querido ex alumno anónimo, acabar haciéndote yo a ti una pregunta. ¿Te sientes tú suficientemente libre de pecado como para arrojarme la piedra de la acusación implícita que hay en tu pregunta? Espero que sí.

Un abrazo y gracias por darme la oportunidad de aclarar algunas cosas.

Tomás

P.D. Cómo el objetivo de este blog no es servir de plataforma para esta polémica, quiero decir desde ahora que no daré paso a ningún comentario que vaya sobre este tema. Lo que tenía que decir lo he dicho.