22 de marzo de 2012

Frases 22-III-2012

Tomás Alfaro Drake


Ya sabéis por el nombre de mi blog que soy como una urraca que recoge todo lo que brilla para llevarlo a su nido. Desde hace años, tal vez desde más o menos 1998, he ido recopilando toda idea que me parecía brillante, viniese de donde viniese. Lo he hecho con el espíritu con que Odiseo lo hacía para no olvidarse de Ítaca y Penélope, o de Penélope tejiendo y destejiendo su manto para no olvidar a Odiseo. Cuando las brumas de la flor del loto de lo cotidiano enturbian mi recuerdo de lo que merece la pena en la vida, de cuál es la forma adecuada de vivirla, doy un paseo aleatorio por estas ideas, me rescato del olvido y recupero la consciencia. Son para mí como un elixir contra la anestesia paralizante del olvido y evitan que Circe me convierta en cerdo. Espero que también tengan este efecto benéfico para vosotros. Por eso empiezo a publicar una a la semana a partir del 13 de Enero del 2010.

El hereje es un hombre que ama su verdad más que la verdad misma. [...] Siempre se comete el mismo error fundamental: se supone que el hombre en cuestión ha descubierto una nueva idea pero, en realidad, lo nuevo no es la idea, sino la separación de la idea [de un todo coherente]. Es muy posible que la idea misma se encuentre repartida en todos los grandes libros de carácter más clásico e imparcial, desde Homero y Virgilio, hasta Flelding y Dickens. Se pueden encontrar todas las nuevas ideas en los libros viejos, sólo que allí se las encontrará equilibradas, en el lugar que les corresponde [dentro de ese todo]. [Toda herejía es una moda]. [...] Los grandes escritores no dejaban de lado una moda porque no hubiesen pensado en ella, sino porque habían pensado también en todas las respuestas. [...] Shakespeare ya había pensado lo que Nietzsche sobre el Jefe de la Moralidad; pero le dio su propio valor y lo colocó en el lugar que le corresponde. Este lugar es la boca de un jorobado medio loco en vísperas de su derrota, [en el último acto de Ricardo III].

G. K. Chesterton. Recopilación “El Hombre común”. Los textos entre corchetes son interpolaciones mías.

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