1 de diciembre de 2013

Frases 1-XII-2013

Ya sabéis por el nombre de mi blog que soy como una urraca que recoge todo lo que brilla para llevarlo a su nido. Desde hace años, tal vez desde más o menos 1998, he ido recopilando toda idea que me parecía brillante, viniese de donde viniese. Lo he hecho con el espíritu con que Odiseo lo hacía para no olvidarse de Ítaca y Penélope, o de Penélope tejiendo y destejiendo su manto para no olvidar a Odiseo. Cuando las brumas de la flor del loto de lo cotidiano enturbian mi recuerdo de lo que merece la pena en la vida, de cuál es la forma adecuada de vivirla, doy un paseo aleatorio por estas ideas, me rescato del olvido y recupero la consciencia. Son para mí como un elixir contra la anestesia paralizante del olvido y evitan que Circe me convierta en cerdo. Espero que también tengan este efecto benéfico para vosotros. Por eso empiezo a publicar una a la semana a partir del 13 de Enero del 2010.

Por mucho tiempo me he preocupado por la redención del pobre, del obrero, del miserable, aunque siempre he creído que no era menos miserable el rico. Pero, al despertar y pensar seriamente en mi propia salvación eterna, he comprendido que, de no pensar en la de ellos, trabajar en hacerlos felices era trabajar en hacerlos infelices. Más de una vez he escrito que no necesita menos redimirse el rico de su riqueza que de su pobreza el pobre. Hoy entiendo bien esto. Hace falta redimir a cada cual de la fuente de sus pecados.

Miguel de Unamuno, Diario inédito