3 de marzo de 2015

Cumplir años una vez más

Hoy cumplo, Señor 64 años. 64 años en los que siempre has estado a mi lado, aunque durante bastantes de ellos yo no haya estado a tu lado. Porque como decía san Agustín “Tú estabas conmigo, pero yo no estaba conmigo” sino que vagaba por una noche sin Ti. Pero Tú no has parado de llamarme y de atraerme a Ti, como un pescador que va recogiendo muy lentamente el sedal para que no se rompa la boca del pez. 64 años en los que me has colmado con tus favores, cuando te los pedía y cuando no te los pedía. Me has regalado una espléndida familia, la mayor riqueza que podías darme. Pero, además, ¡me has dado tanto bien! Canto con el salmista: “¿Cómo podré pagar al Señor todo el bien que me ha hecho?” y me contesto: No podré. Ni en millones de vidas podría pagarte ni la infinitésima parte del bien que me has hecho. No siquiera para contarlo me bastarían todas esas vidas. Por eso mi alma canta su agradecimeiento, porque eso sí puedo hacerlo. Agradecer. Desde mi pequeñez y mi pobreza, agradecer con toda mi alma. Y, siguiendo con el salmista, “alzaré la copa de la salvación invocando tu nombre”. Sí, Señor, la alzaré para que Tú la llenes con lo que quieras. Yo brindaré por Ti con ella, dándote gracias.

No sé lo que me espera en lo que me quede de vida. No sé cuánto más viviré, ni cómo moriré. No sé las alegrías, las penas o las tragedias que me esperan. No lo sé, pero no me quita el sueño el futuro. Porque lo que sí SÉ es que tú estarás a mi lado en todos esos años que me queden, me pase lo que me pase. SÉ que Tú tienes un plan para mí y SÉ que si yo me dejo llevar por ese plan, y no tengo más que querer dejarme llevar para que Tú me lleves, lo mejor de mi vida está todavía en ese futuro que me espera. Como el vino bueno de Caná. Puede que no sea lo que más me apetezca. Puede que haya dificultades y dolores, pero es lo mejor. Lo mejor para tu Reino, lo mejor para mi salvación y la de mi familia, lo mejor para la salvación de este mundo tan revuelto y difícil. Y SÉ que, después de todo, Tú me estarás esperando, con tu misericordia, para abrirme las puertas de tu paraíso.


Gracias Señor.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Felicidades !

Anónimo dijo...

Felicidades!! Que cumplas muchos más al pie del cañón.
Me ha gustado mucho lo que has escrito.
Abrazo
Juan