27 de julio de 2012

¿Son los especuladores unos parásitos chupasangre o cumplen alguna función útil en los mercados?


Tomás Alfaro Drake


Sé que responder de la segunda forma a la pregunta que da título a estas líneas es polémico, provocador, escandaloso y políticamente incorrecto, pero creo que tiene a su favor una cosa: que es verdad. Procuraré en las siguientes líneas ser capaz de convencer de lo que digo a quien las lea.

En el ideario popular, el especulador es un ser sin escrúpulos que, con tal de ganar él dinero es capaz de recurrir a los métodos más bajos, aunque eso conlleve la ruina de miles de personas. Por eso, en este artículo opondré a la palabra especulador, únicamente a efectos de etiquetado, la de inversor honesto. El inversor honesto podría ser, a modo de ejemplo, un dentista que, durante toda una vida de trabajo duro ha ido invirtiendo sus ahorros en acciones, bonos, obligaciones, letras o cualquier otro tipo de activo financiero para tener, lícitamente, la mayor cantidad de dinero el día que se jubile. No creo que nadie ponga en cuestión que este inversor es honesto. Pues bien, intentaré mostrar como el llamado especulador presta un gran servicio a este honrado inversor.

Vamos a olvidarnos de momento del especulador para centrarnos en algunos aspectos que interesan al inversor honesto.

Al inversor honesto le aterra que los valores en los que invierte sufran grandes fluctuaciones, aunque la tendencia de conjunto sea creciente. Preferiría que ese crecimiento fuese paulatino y equilibrado, como una línea recta ascendente, en vez de cómo una sierra con picos y valles. La razón es tan obvia que casi no perece ser explicada pero, a pesar de todo lo haré, y de ello sacaré algunas conclusiones tal vez no tan obvias. Nuestro inversor honesto piensa que la tendencia de ciertos valores puede ser ascendente, pero si tiene la mala suerte de comprarlos en un momento del pico de la sierra y tiene que venderlos en un valle de la misma, la tendencia creciente se verá amortiguada o, incluso, invertida y hasta puede que tenga pérdidas donde esperaba obtener ganancias. Como no sabe leer la coyuntura del mercado y tal vez no pueda elegir el momento en que los tenga que vender, teme que si hay fluctuaciones le pase eso. Evidentemente, cuanto más a largo plazo invierta, esas fluctuaciones tendrán menor importancia. Supongamos un valor cuyas fluctuaciones supongan, por ejemplo, un ±30% (estas fluctuaciones reciben el nombre de volatilidad) y se espere que crezca, como tendencia, un 10% anual. Si el inversor honesto compra el valor hoy, lo vende dentro de un año y se encuentra en la situación descrita más arriba, habrá perdido un 50%[1]. Mientras que si mantiene su inversión durante 10 años, aún en esa situación totalmente adversa, habrá ganado un 40% en esos 10 años, es decir, un 4% anual[2]. Ciertamente, si la situación es favorable en vez de desfavorable, en su inversión a un año podría ganar un 70% y en su inversión a 10 años un 160% en los 10 años, o sea, un 16% anual[3]. Esto nos lleva a una primera conclusión importante. Invertir a corto plazo en un valor tiene más riesgo que invertir a largo. Efectivamente, invirtiendo a un año, la horquilla de rentabilidades entre el peor y el mejor resultado sería de -50% a 70%, mientras que si se invierte a 10 años, la horquilla se mueve entre 4% y 16% anual[4].

Pensemos ahora en otra disyuntiva en la que se puede encontrar el inversor honesto. Podría invertir en un valor A (de Arriesgado), con una expectativa de crecimiento del 10% anual y una volatilidad del 30% o en otro M (de Moderado), con una crecimiento del 5% y una volatilidad del 10%  o en un tercero S (de Seguro), con una rentabilidad del 2% y una volatilidad del 1%.

Veamos ahora, haciendo cálculos parecidos a los anteriores que horquilla podría esperar invirtiendo en uno u otro valor a uno, 5 o 10 años.

Valor
1 año
5 años
10 años
Arriesgado
-50%/70% Prom. 10%
-2%/22% Prom. 10%
4%/16% Prom. 10%
Moderado
-15%/25% Prom. 5%
1%/9% Prom. 5%
3%/7% Prom. 5%
Seguro
0%/4% Prom. 2%
1,6%/2,4% Prom. 2%
1,8%/2,2% Prom. 2%

Alguien podría pensar que los ejemplos anteriores los he puesto así a huevo, para que el cuadro me saliese bonito. Y es así, pero es que el mercado hace que esto ocurra. Si alguna empresa o Estado intentase atraer a inversores con un activo financiero que diese la rentabilidad de M con la volatilidad de A, no conseguiría colocar esos activos entre los inversores honestos. A sensu contrario, si una empresa o Estado con una volatilidad de M ofreciese una rentabilidad de A, estaría haciendo el tonto y el mercado acaba eliminando a los tontos. Si una empresa tuviera una volatilidad de A, no tendía más remedio que dar una alta rentabilidad para conseguir vender esos activos financieros. Así pues, el mercado estructura la realidad para que ocurra algo similar a lo que se ve en el cuadro anterior.

Entra dentro de lo factible que nuestro inversor honesto tenga dudas al elegir entre invertir en uno u otro valor, porque, si bien el S le da menor rentabilidad, tiene “asegurado”[5] no perder dinero a cualquier plazo, lo que no ocurre con el valor M o el A. Por otro lado, si nuestro inversor honesto invierte en el valor M, obtiene una rentabilidad intermedia y, si es capaz de mantenerlo en cartera durante 5 años, también se “asegura” no perder dinero. Por último, con el valor A, puede obtener una máxima rentabilidad, pero para “asegurarse” de no perder dinero tiene que ser capaz de mantener su inversión durante 10 años.

Una decisión razonable podría ser invertir en S el dinero que pueda necesitar en cualquier momento, en M el que pueda necesitar en un plazo de 5 años y en A, el que no vaya a necesitar antes de los diez años. Por tanto, nuestro inversor honesto obtendría una estrategia muy razonable de inversión si invirtiese de acuerdo con las respuestas que se diese a las siguientes preguntas. ¿Cuanto dinero puedo necesitar de forma inmediata en caso de una urgencia o en el de que me vayan mal las cosas (paro, bajada de ingresos, etc.) durante un tiempo? Ese dinero debería invertirlo en S. En las mismas condiciones, ¿cuanto dinero podría necesitar en el plazo de 5 años? Ese dinero debería invertirlo en M. De la misma forma, ¿cuánto dinero es previsible que no necesite antes de los 10 años? Ese dinero, y sólo ese, es el que debería invertir en A.

Lamentablemente, en épocas de bonanza, esta elemental regla de inversión ha sido ignorada por todo el mundo. Nadie quería conformarse con que una parte más o menos importante de su patrimonio le diese una baja rentabilidad, cuando era vox populi que sólo los idiotas se conformaban con ello y cuando casi todo el mundo jugaba a ser un gran financiero. O cuando las agencias de rating concedían una calificación AAA a inversiones que daban una alta rentabilidad. Pero hay una lección que convendría que todo inversor honesto se grabase a fuego en sus neuronas. Lo diga quien lo diga, toda inversión que promete una alta rentabilidad, con liquidez y sin riesgo a cualquier plazo, es un timo. Aunque tenga la AAA de todas las agencias de rating del mundo.

Pero dejemos aparte los sistemas sensatos de inversión, que no son el objeto de estas líneas y hagámonos una pregunta: ¿Sería una buena cosa algo hiciese que un activo financiero mantuviese su rentabilidad pero aplanase su volatilidad? Si se ha entendido lo anterior, la respuesta es un rotundo SÍ. Pues exactamente eso es lo que hacen los especuladores. Veamos cómo.

Los especuladores no crean el precio de mercado, ya que son una parte muy minoritaria de él. Analizan el mismo y juzgan, con o sin razón, si los precios van a subir o bajar. Cuanta más información tengan, con mayor inteligencia la interpreten y con mayor sangre fría ejecuten lo que decidan, mayor será la probabilidad de que tengan éxito. Keynes, que era un magnífico especulador, decía algo parecido a esto: “Si tienes la información de un primer ministro, la vista de un águila y la sangre fría de un pez, entonces tienes la sombra de una posibilidad”. Naturalmente, el especulador busca ganar dinero y, para ello, procura comprar hoy los valores que cree que van a subir y, si acierta, venderlos poco después a un mayor precio. O si es un especulador bajista procura vender hoy valores que cree que van a bajar y que previamente ha tomado prestados, para, si acierta, recomprarlos más baratos por un precio menor, devolver los valores que tomó prestados y ganar la diferencia (esto es lo que se llama tomar una posición corta). Ahora bien, si no acierta, pierde dinero. Ahora fijémonos en una operación especulativa a un plazo de, digamos tres meses (vale exactamente igual para un plazo de tres días o tres años). El “perverso” especulador echa el ojo a un valor que vale, digamos, 10€. Cree que su volatilidad puede hacer que dentro de tres meses valga, pongamos, 8€. Pide prestados, pagando por ellos un alquiler, diez millones de títulos de ese valor y los vende. Pero, al venderlos, está influyendo en la oferta y la demanda, por lo que, no consigue venderlos por 10€, sino por, digamos 9,5€. Considérese que cuantos más títulos venda y compre, más baratos los podrá vender y más caros los tendrá que comprar. Efectivamente, pasados tres meses, el valor llega a 8€ (los 0,5€ que bajó hace tres meses cuando los vendió, son agua pasada, que no mueve molino). Pero al comprarlos, hace que suban, por lo que sólo puede comprarlos a 8,5€. Evidentemente, ha ganado dinero, pero no 2€ por título, como pensaba, sino tan sólo 1€ (menos lo que haya tenido que pagar por el alquiler de los títulos que tomó prestados). Pero, debido a su especulación, la volatilidad del valor en esos meses se ha reducido a la mitad. Es decir, ha alisado esta volatilidad, lo que, como hemos visto, es una cosa buena. Es evidente que de la misma manera puede razonarse para un valor que va a subir. Es decir, que cuando el especulador acierta, gana dinero y, además, hace algo que beneficia al inversor honrado[6].

Un ejemplo, la prima de riesgo actual.

Conviene, antes de nada, decir unas palabras sobre cómo se forma la prima de riesgo. Todos sabemos lo que es la prima de riesgo. Es la diferencia entre la rentabilidad que da el bono español y la que da el bono alemán, que es el que se toma de referencia por ser el más estable. Pero tal vez para algunos no sea tan evidente por qué se produce esto. En este momento, en el mercado, hay millones de bonos emitidos por el Estado español con vencimientos a lo largo de los próximos 10 años. Cada bono tiene lo que se llama un cupón, es decir un tipo de interés fijo que es el que pagará el emisor del bono, en este caso el Estado, al que lo tenga. Pongamos que un inversor honesto tiene un bono que vence dentro de 4 años y que fue emitido hace 6 años con un cupón del 4%. Cuando compró ese bono por un precio de, digamos, 100€, hace 6 años, le parecía que esto era una inversión razonable. Pero de entonces aquí, la fiabilidad del Estado español para pagar sus deudas se ha deteriorado. Es decir, ha aumentado su riesgo. Ahora, su bono español al 4%, dado el mayor riesgo de impago, no le gusta nada. Naturalmente, si quiere vender a alguien ese bono, ningún otro inversor honesto se lo comprará por los 100€ que él pagó, para sacarle sólo un 4%, con el riesgo que ahora tiene. Además, habrá otros muchos inversores honestos que quieran venderlo. Por tanto, si quiere que alguien le compre su bono, tendrá que venderlo a un precio más barato de 100€. Pongamos que el mercado (es decir, el resto de los inversores honestos, pero no tontos, y de los especuladores) decide que su precio es de 52€. Y nuestro inversor honesto lo vende perdiendo 48€. El que lo compra a 52€ seguirá recibiendo un 4% sobre su valor de emisión, es decir, aquél por el que lo vendió el Estado español. Pero un 4% de 100 es un 7,69% de 52[7], que es lo que le ha costado al nuevo inversor honesto, que no lo es menos que el primero. Si el bono del Estado alemán está comprándose y vendiéndose a un precio que da una rentabilidad del 1,2%, la prima de riesgo será de 6,49%. Pero, para quitar decimales se ha decidido expresarla en puntos básicos, es decir en unidades del 0,01% es decir, 649 puntos básicos. Pero, entonces, ¿quién tiene la culpa de que el primer inversor honesto haya perdido dinero? ¿El segundo inversor honesto? ¿Algún especulador desalmado? De ninguna manera. La culpa la tienen los administradores del Estado español que se las han apañado para que la gente perciba más riesgo en prestarle su dinero. Tal vez esto se pueda deber a que en esos 6 años, los administradores del Estado español se han dedicado a gastar más de lo que ingresaban y a pedir, para poder hacer esta proeza, más dinero prestado. Algo que a ninguna sensata ama de casa se le ocurriría hacer, pero que ellos han hecho orgullosamente durante años cacareando el nombre de un tal Keynes, diciendo que ellos eran keynesianos, lo que quedaba muy bien. Además, decían que lo hacían para que los españoles viviésemos mejor, cosa que era verdad, pero sólo a medias, porque se olvidan dos cosas. La primera que es para que los españoles vivamos mejor… por encima de lo que podemos. La segunda, que una parte importante de ese dinero se va en prebendas y despilfarros de todo tipo. Por cierto, que hace 6 años lo vendieron con una campañita de publicidad en la que se afirmaba categóricamente con una cancioncilla pegadiza que nada más seguro que las obligaciones del Tesoro de España. Así, la deuda del Estado se va acumulando a medida que año tras año sus administradores hacen que gaste más de lo que gana, generando déficit. Mientras la deuda se mantiene en niveles razonables las cosas no pasan a mayores. Sin embargo, una vez que los administradores del Estado han lanzado el bólido del déficit, en el sacrosanto nombre del Estado del Bienestar, ese bólido es muy difícil de parar. Rebajar el déficit supone aumentar impuestos o reducir gastos o ambas cosas a la vez, lo cual es enormemente molesto para los ciudadanos.

Conviene saber que los mercados son un poco esquizofrénicos. Tienen una doble personalidad. Una analítica, fría, calculadora, ¿perversa? Lo veremos. Otra histérica, asustadiza, pronta a entrar en pánico. Porque al inversor honesto, la mera posibilidad de que los ahorros de toda su vida se puedan esfumar, le produce pánico. Y es totalmente lógico que se lo produzca. Veamos cómo se produce este pánico, porque es importante ver que éste se produce con retraso de los acontecimientos, pero cuando empieza es prácticamente imparable.

A medida que el bólido del déficit se va tragando los kilómetros, la deuda aumenta y aumenta y, poco a poco, empieza a tomar proporciones preocupantes. Empieza a verse que en otros países, como Grecia, Portugal o Irlanda, el bólido choca con estrépito. Entonces se empieza a aplicar lo de “cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar”. Hace dos años, casi nadie hablaba de Grecia, pero de repente, se empieza a poner de moda. La calle empieza entonces a saber qué es eso del déficit, la deuda soberana, la prima de riesgo y estos nuevos actores empiezan a ocupar las primeras planas de los periódicos. La gente, que se había acostumbrado a vivir en la ciudad alegre y confiada del Estado del Bienestar, se da cuenta, de repente, de que esa vaca sagrada, tiene sus problemas. Pero le ha cogido cariño al animalito y se resiste a afrontar esos problemas. Al contrario, le da al problema la patada a seguir. Y esto anima a los administradores del Estado a seguir apretando el acelerador del bólido, mirando hacia otro lado. Hasta que un día, se dan de bruces con la realidad. Hay que disminuir el déficit y hay que hacerlo con una frenada que nos da de narices con el parabrisas. Pero, por un lado, eso es más fácil de decir que de hacer y, por otro, disminuir el déficit no es disminuir la deuda, sino tan sólo disminuir el ritmo de su crecimiento. Pero ésta sigue aumentando. Y los esfuerzos de frenar el déficit, que siempre tienen efectos desagradables, empiezan a producir malestar callejero, que se traslada a las portadas de los periódicos. Y los inversores honestos alemanes, suecos, franceses, y hasta americanos, se hacen conscientes de que en España hay unas cosas que se llaman comunidades autónomas que no hacen ni pito de caso al gobierno y que gastan a lo loco para ser simpáticos y ganar votos. El alemán, el sueco, el francés y el americano no entienden nada y deciden que lo mejor es vender los bonos que tienen de ese país. Y la prima sigue creciendo. El inversor honesto español también se asusta y... empieza el pánico. De repente nos convencemos de que España y Grecia son lo mismo, aunque no tengan nada que ver, y de que vamos a acabar como los griegos. No hay razonamiento que valga. Los administradores del Estado intentan atajar el déficit, los gobiernos del resto de los países del euro no se creen que lo puedan hacer nos ponen condiciones que, cuando se cumplen tampoco son suficientes para parar el pánico desencadenado. Además, desatan todavía más las iras populares que salen en las portadas de los periódicos y la prima... sigue subiendo o, lo que es lo mismo, el bono español sigue bajando. Todo el espectáculo se convierte en mediático y si alguien dice que es posible que no sea necesario el rescate, le miran como a un pobre e ingenuo gilipollas. Y los inversores honestos de todos los países, España incluida, por supuesto, venden más bonos españoles cada vez más baratos. En fin, ni más ni menos que lo que estamos viendo cada día. Y cada vez caemos más en la profecía autocumplida. Se ve cómo el pánico viene con bastante retraso respecto a la causa que lo produce. Pero hay que buscar en algún sitio chivos expiatorios que desvíen la mirada del despilfarro de las últimas décadas. Y en los periódicos y la calle empiezan a hablar de los pérfidos mercados.

Pero, ¿dónde está la parte racional del mercado? Esta parte racional es el especulador. El perverso especulador. Éste lee el mercado y se da cuenta del pánico desencadenado y no le cabe duda de que los próximos tres meses (o tres días, o tres años) el pánico va a seguir haciendo que el bono baje y, por tanto, la prima suba. Por supuesto que él no ha creado ni la causa del pánico ni el pánico en sí mismo. Pero quiere sacar partido de ello y toma posiciones cortas contra el bono español. Es decir, vende hoy para recomprar más barato dentro de tres meses (o tres días o tres años). Pero, al hacer esto, si acierta, como se ha visto anteriormente, suaviza el ciclo. O sea, gana dinero cuando hace algo beneficioso. Pero, como la gente empieza a ver que el mercado no es tan perverso, sino un testigo fiel, aunque un poco histérico, de lo que se ha hecho mal, hay que buscar un nuevo villano. ¿Quiénes? Naturalmente, los especuladores. Y, para hacer un gesto inútil pero que puede ser aplaudido por la galería, se prohíben las posiciones cortas. Claro, que a estas alturas, la galería ya no aplaude nada de nada. Si no se hubiesen prohibido las posiciones cortas, ¿cuándo dejarín los especuladores de tomar esas posiciones? Cuando crean que las aguas del pánico se están encauzando y, por tanto, que el bono español puede empezar a subir. Entonces tomarán posiciones largas, es decir comprarán hoy para vender dentro de tres meses (o días o años), con lo que volverán a suavizar la volatilidad en sentido contrario. Y ¿cuándo ocurrirá esto? Ya vimos que el pánico llega con bastante retraso. Pues lo mismo pasa con la calma. No llegará porque se tomen medidas que intenten atajar el problema. Al contrario, esas medidas necesarias son las que lo desencadenaron. La calma llegará cuando esas medidas den claro fruto. Pero no un poco, no. Muy, muy, muy claro. No brotes verdes, de los que estamos curados de espanto, sino cosechas de espigas. Y eso lleva tiempo. Mientras tanto, tenemos que ver con indignación cómo habla en el Congreso el ex-gobernador del banco de España. El mismo que asistió impávido al deterioro de las Cajas de Ahorro, permitió la salida a bolsa de Bankia y hasta dijo, en fecha tan reciente como este 18 de Abril, que esta entidad estaba sanísima como para seguir en solitario sin ayudas. Y dice que antes de que llegara el PP, el rescate estaba más lejos. Efectivamente, hubo quien sembró vientos y otros recogen las tempestades.

Pero no quiero acabar sin hablar de otros dos villanos populares, injustamente tratados como tales. El BCE y Ángela Merkel. Claro está que si alguien, desinteresadamente, se lanzase a comprar bonos del Estado español en cantidades suficientes, estos podrían subir y, por tanto, bajar la prima. Y, ¿quién podría ser ese primo? Pues el BCE. Pero eso es dar otra patada a seguir al problema. Porque el BCE hace eso con dinero público. Además, no basta con que lo haga un día, no. Lo tiene que hacer continuamente. ¿Hasta cuándo? Hasta que el problema se arregle a base de atajar el déficit. Pero el ciudadano no quiere eso. Quiere que el BCE, a base de comprar, haga que la prima de riesgo baje sin tener que soportar las incómodas consecuencias de bajar el déficit. Pero esa no es la función para la que se creó en su día el BCE. Sin embargo, basta que hoy, 26 de Julio, el Presidente del BCE, Mario Deaghi, haya dicho una frase tan ambigua como que el BCE hará lo que sea necesario para salvar el Euro, para que la prima de riesgo haya bajado 50 puntos y el IBEX haya subido un 6%. Pero no conviene echar las campanas al vuelo. Ojalá me equivoque, pero me temo que la prima volverá a subir y el IBEX a bajar. Porque sólo nosotros podemos salvarnos a nosotros mismos. Por otro lado, si el BCE se lanza de verdad a la compra de bonos españoles a precios muy bajos, si un día el déficit y la deuda de España se arregla, ganará mucho dinero con eso. Si no, lo perderá. Es decir, el BCE es un especulador al alza y, como tal, si gana dinero, también alisará la volatilidad, porque lo mismo que al comprar hace subir el bono, cuando venda, lo hará bajar algo. Vayamos con Ángela Merkel. Las compras de bonos españoles, como se ha dicho antes, hay que hacerlas con dinero público. Y, cuando se habla de Europa, ¿de dónde viene principalmente el dinero público? Pues de Alemania. Pero claro, a los alemanes no les parece bien, egoístas ellos, pagar la fiesta de los españoles a base de los sacrificios que han hecho para mantener su déficit y su deuda en niveles razonables. ¿Es egoísta esta postura? Rotundamente no. Y Merkel, que representa a sus ciudadanos y tiene que defender sus intereses, es posible que diga que nones. Seguramente acabará diciendo que sí, pero no antes de que el niño consentido que es el Estado español y sus autonomías, hagan los deberes. Es decir, el adulto responsable, el Estado alemán, está educando al niño consentido, los administradores del Estado español y sus autonomías. Ya dice un refrán que no está muy de moda hoy día, pero que es la pura verdad: “quien bien te quiere, te hará llorar”. No digo que Merkel lo haga porque nos quiera. Pero me da igual, hace lo que es bueno para nosotros, que también es bueno para sus ciudadanos. Además, si el problema de la deuda española se resuelve, por el único camino posible, por que los administradores del Estado español disminuyan el déficit, ya hemos visto que el BCE ganará mucho dinero. Por lo que, si el BCE se embarca realmente en un programa de compra de bonos, Alemania tendrá renovado interés en que España haga sus deberes. Por lo tanto, si Merkel da el visto bueno, lo que está por ver, a un programa así, seguro que redoblará su vigilancia sobre nuestra economía. Todo esto no me parece una villanía, sino más bien lo contrario. Sólo gracias a Merkel tiene Rajoy la sombra de una posibilidad de ganar el pulso al que le ha retado hoy la Generalitat. Pulso que marcará la senda por la que pasen el resto de las autonomías despilfarradoras. Veremos.

Termino aquí el recorrido respondiendo a la pregunta inicial que da título a estas líneas. ¿Son los especuladores los causantes de lo que pasa? Me parece que no. Cuándo ganan dinero, ¿hacen algo útil? Sí, suavizar la volatilidad. ¿Son por tanto unos parásitos chupasangre? No me lo parece. Si he convencido a alguien de esto, estaré moderadamente satisfecho, pero si, además, en estas líneas he dado algunas ideas del más elemental sentido común para invertir, me alegraré enormemente.


[1] Al pasar del +30% al -30% perdería un 60% que, tras una revalorización del 10% se quedaría en una pérdida del 50%. Por motivos aritméticos esto no es exactamente así, pero como una aproximación es perfectamente válido.
[2] Esto es menos correcto que lo anteriormente dicho porque tanto el 10% de crecimiento anual como el reparto del 50% entre 10 años, deberían hacerse a interés compuesto y no a interés simple, como lo he hecho. Pero para ilustrar el principio es también perfectamente válido.
[3] Aplíquese lo dicho en la nota 2.
[4] Como siempre, y ya no lo repetiré más, aplíquese la nota 2.
[5] La palabra asegurado va entre comillas, porque los datos de partida de volatilidad y crecimiento son siempre estimados a priori y esas estimaciones pueden, como es lógico, estar equivicadas.
[6] Estas afirmaciones sobre la bondad de la acción de los especuladores especuladores es falsa cuando se dan cualquiera de los dos supuestos siguientes: 1º Que el especulador actúe con información privilegiada, lo que, además de ser éticamente reprobable, supone un delito, y; 2º cuando el especulador altera el precio del bien que compra creando escasez artificial, lo que también es éticamente reprobable, además de un delito que recibe el pomposo nombre de “conspiración para alterar el precio de las cosas”.
[7] Esto sólo será cierto si se trata de un bono perpetuo, es decir, sin vencimiento. Si, como ocurre, tiene un vencimiento, la rentabilidad del bono para quien lo compra no se calcula así y depende del tiempo que falte para su vencimiento, pero para los efectos de estas líneas, es válido.

14 comentarios:

Enrique dijo...

Muy claro y pedagógico. El problema es que en España nos gusta mas lo pasional que lo racional, y en fin, ... Asi nos va. Un abrazo

Anónimo dijo...

Querido Juan, soy Tomás. He recibido tus comentarios, pero en vez de contestarte aparte, he preferido hacerlo insertando comentarios míos entre los tuyos, respetando escrupulosamente tu texto. Para distinguir min interpolaciones, las pongo en mayúscula, no para darles más fuerza. Como no me cabe en un solo comentario, lo desdoblo en tres.

Un abrazo.

Tomás

Muy clarificadora tu exposición y de hecho, creo que hasta que no entren en crisis Francia, Alemania y USA, que podría ser este mismo segundo semestre NO ES PREVISIBLE QUE ESO OCURRA, AUNQUE NADA HAY IMPOSIBLE, TAL Y COMO ESTÁN LAS COSAS, PERO, EN CULAQUIER CASO, PUEDE HABER LÍQUIDEZ SIN QUE ESTOS PAÍSES ENTREN EN RECESIÓN, no habrá liquidez en los mercados aunque sea a costa de inflación, que para mi hoy por hoy para España, es un mal menor y que nos abocaría más tarde a otra recesión, pero al menos, mientras tanto, se podrían ir enjugando deudas e ir sobreviviendo.
El asunto de las inversiones con riesgo, para el profano ciertamente obedece a los esquemas que tan bien has explicado, pero a eso habría que añadir como corolario la realidad práctica y perversa del sistema SABES QUE NO ESTOY DE ACUERDO EN QUE EL SISTEMA SEA PERVERSO POR NATURALEZA Y NO CREO QUE LO QUE DICES SEA MÁS QUE UN JUICIO CONDICIONADO POR EL IMAGINARIO POPULAR. POR SUPUESTO, SERÍA ESTÚPIDO POR MI PARTE NEGAR QUE HAY EN EL SISTEMA ACTUACIONES PERVERSAS, PERO SON POCO REPRESENTATIVAS FRENTE AL INMANSO CAUDAL DE TRANSEACCIONES QUE SE HACEN A DIARIO Y QUE NO LO SON, AUNQUE LAS QUE LO SON SEAN MÁS RUIDOSAS Y MEDIÁTICAS. ESO NO HACE PERVERSO EL SISTEMA. Me refiero a profundizar en la cita de Keynes que traes. Los inversores profanos creo que lo mejor es que inviertan en valores no A, a no ser que aprovechen las tendencias con capacidad de salida fácil. ¿Por qué? Porque el mercado se mueve por unos intereses creados, intereses espurios, que poca gente sabe, aunque a veces no todo sale como lo esperan. PARA NADA ES ASÍ. ESA TEORÍA DE LA CONSPIRACIÓN ES IMAGINADA Y ALIMENTADA POR LOS MEDIOS. MÁS ADELANTE TE DIRÉ POR QUÉ NO ES ASÍ.
Y digo eso porque las agencias pueden dejar caer un valor, y te dicen que tienes que vender a sabiendas que hay que hacer lo contrario, porque p. ej., interesa que compre otro a precio mas bajo. En las grandes agencias la moral de los brókers hacia sus clientes y amigos, está reñida con el puesto de trabajo, pues si no lo haces, te expulsan. LAS GRANDES AGENCIAS QUIEREN GANAR DINERO Y SABEN QUE LA MEJOR MANERA DE HACERLO ES DAR BUENOS CONSEJOS A LOS MILLONES DE CLIENTES QUE CONFÍAN EN ELLOS. POR SUPUESTO SE PUEDEN EQUIVOCAR, PERO LA AGENCIA QUE MENOS SE EQUIVOQUE ARTRAERÁ A MÁS INVERSORES Y GANARÁ MÁS. “EQUIVOCARSE” A PROPÓSITO ES TIRAR PIEDRAS CONTRA SU PROPIO TEJADO. SOLO LOS INSENSATOS LO HACEN AUNQUE, SEGURO QUE LOS HAY, PERO, OTRA VEZ, NO SON LA NORMA DEL SISTEMA, SINO LA EXCEPCIÓN. CONOZCO MUCHOS BROKERS HONESTOS A LOS QUE NO LES ECHAN DE NINGÚN SITIO POR HACER SU TRABAJO COMO DIGO MÁS ARRIBA. TAMBIÉN CONOZCO A ALGUNOS QUE LES HAN ECHADO, PRECISAMENTE POR HACER LO QUE TÚ DICES QUE HACE TODO EL MUNDO.

Anónimo dijo...

Cuando compra un gran inversor, debido siempre a información privilegiada, SI SUPIERAS LA VIGILACIA QUE HAY PARA DETECTAR EL USO DE INFORMACIÓN PRIVILEGIADA, NO DIRÍAS ESTO. POR SUPUESTO, QUIEN HACE LA LEY HACE LA TRAMPA Y HAY QUIEN GANA DINERO USANDO INFORMACIÓN PRIVILIEGIADA, PERO, DESDE LUEGO LO DE “SIEMPRE CON INFORMACIÓN PRIVILEGIADA” NO ES ASÍ NO DE LEJOS. hasta que no termina no cuelga el teléfono para que el bróker no avise a conocidos o amigos y no dar oportunidad de que suba el valor durante la transacción. ESTO ES CIERTO, PERO NO POR INFORMACIÓN PRIVILEGIADA. SI YO FUESE UN INVERSOR AVISPADO (EN EL BUEN SENTIDO DE LA PALABRA) Y FAMOSO QUE, USANDO RECTAMENTE LA INFORMACIÓN PÚBLICA Y MI INTELIGENCIA TRAZASE UNA ESTRATEGIA DE INVERSIÓN, NO QUERRÍA QUE ME LA ROBASEN ANTES DE PONERLA EN PRÁCTICA. ¿O DEBERÍA HACERLA PÚBLICA ANTES DE INVERTIR YO? Claro que también estos pueden caer en manos de tiburones mayores con otros intereses y quizá no se cumplan las expectativas y se produzcan pérdidas,…todo es de pillo a pillo, es un puro engaño. HAY PILLOS Y HAY ENGAÑOS, PERO LO DE “TODO ES DE PILLO A PILLO, ES UN PURO ENGAÑO” ES IMAGINACIÓN POPULAR MEDIÁTICA PROPIA DE SERIES COMO HOMBRE RICO HOMBRE POBRE QUE TANTO ÉXITO TIENEN. Es un mundo perverso donde el maligno campa a sus anchas pervirtiendo la moral de todos, en este caso también la de los empleados de las agencias que son instrumentos del mal a sabiendas. EL MALIGNO CAMPA A SUS ANCHAS EN MUCHAS COSAS EN ESTE MUNDO Y EN MUCHAS, MÁS QUE EN EL MUNDO FINANCIERO. PERO TENEMOS LA PARÁBOLA EVÁNGÉLICA QUE NOS DICE QUE NO METAMOS EN EL MISMO SACO EL TRIGO Y LA CIZAÑA.
Sabemos, y ya públicamente, que los que han comprado el año pasado acciones de una determinada entidad financiera, se veían obligados y presionados por otros intereses. MUY CIERTO, TODOS SABEMOS A QUÉ ENTIDAD FINANCIERA TE ESTÁS REFIRIENDO, PERO FÍJATE EN QUIENES ESTÁN IMPLICADOS. CASI EXCLUSIVAMENTE POLÍTICOS QUE HAN HECHO LO QUE HAN HECHO POR MOTIVOS POLÍTICOS O DE SOBERBIA PERSONAL. ¿DÓNDE CAMPA MÁS EL MALIGNO? FÍJATE QUE TODAS LAS ENTIDADES FINANCIERAS QUE TIENEN PROBLEMAS DE HACER MAL LAS COSAS ERAN LAS ANTIGUAS Y POLITIZADAS CAJAS DE AHORROS A LAS QUE SE HA PROTEGIDO POR MOTIVOS POLÍTICOS. Nadie -y todos los economistas lo sabemos-, quería comprar, pero si no se compraba no renovaban los préstamos concedidos, no te resolvían determinado problema o bien, funcionaba con promesas de favores a futuro o alguna adjudicación al borde de la norma; en fin, intereses espurios. CIERTAMENTE QUE HA HABIDO INFORMACIÓN INSUFICIENTE, MAL DADA, EN LAS PROPIAS OFICINAS DE LAS ENTIDADES FINANCIERAS, PERO LO DE QUE “SI NO SE COMPRABA NO RENOVABAN LOS PRÉSTAMOS CONCEDIDOS, NO TE RESOLVÍAN DETERMINADO PROBLEMA” ES ALGO QUE, SI HA OCURRIDO HABRÁ SIDO EN CASOS QUE SE CUENTAN CON LOS DEDOS DE UNA MANO. El profano que compró a ese precio fue el verdadero pagano, pues no sabía nada, compró engañado, porque veía que los medios y en su entidad bancaria le animaban ESTO ES TOTALMENTE CIERTO, PERO NO LO DE LA EXTORSIÓN. ESPERO QUE LOS AUTORES DE ESTOS DESAFUEROS SEAN CONDENADOS. SI NO LO SON, TAL VEZ EL MALIGNO TAMBIÉN CAMPE EN LA ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA ¡Que falsedad cuando era un secreto a voces!, y esto por no hablar de otro tema sangrante, como el asunto de las Preferentes. Y DE ALGUNOS MÁS. PERO SI TE PONGO AL LADO LA LISTA DE LOS PRODUCTOS FINANCIEROS HONESTOS QUE HAN SERVIDO PARA QUE EL INVERSOR HONESTO Y PRUDENTE RENTABILICE PRUDENTEMENTE SUS AHORROS, EL DESEQUILIBRIO A FAVOR DE ÉSTA ÚLTIMA LISTA SERÍA ABRUMADOR.

Anónimo dijo...

Para mi, Tomás, la perversión del sistema capitalista es así, el mal lo domina y hay que ser un santo para defender la mínima ética, verte expulsado y en el paro. Lo normal es abjurar de los valores morales y colaborar con el mal instalado, justificarse en lo que se pueda, y no pensar mucho en ello. Conozco a unos cuantos en esa rueda, y algunos de ellos, los más sanos, tienen enormes problemas con su conciencia pero están atrapados. Y YO CONOZCO A UN NÚMERO INMENSO DE PERSONAS QUE VIVEN SU VIDA HONESTAMENTE TRABAJANDO EN LA MÁS AMPLIA VARIEDAD DE EMPRESAS Y QUE NO SIENTEN ESA DIVISIÓN MENTAL UN POCO ESQUIZOIDE. Y NO SON GENTE DE MORAL LAXA, SINO DE UNA SANA CONCIENCIA. LO QUE NO QUIERE DECIR QUE A VECES, SÓLO A VECES, NO SE ENCUENTREN CON DILEMAS ÉTICOS. PERO SUELEN SABER ENCONTRAR SOLUCIONES ACEPTABLES. Esto es un pequeño ejemplo, pero es la realidad, sería la cloaca del sistema, pero que va creciendo hasta convertirse en el edificio entero. EXACTO. HACES DE CASOS LIMITADOS, MUY TRISTES, PERO LIMITADOS, LA GENERALIDAD.
Los especuladores cierto es, a veces, se ven engullidos por otros tiburones más grandes.
Abrazos
Juan
DESGRACIADAMENTE EL MUNDO MEDIÁTICO HA CREADO LO QUE ALGUIEN LLAMÓ LA GRAN ASIMETRÍA. ENORME LUPA DE AUMENTO PARA LO CORRUPTO (LA CIZAÑA) Y PRISMÁTICOS AL REVES PARA LO BUENO (EL TRIGO). LO BUENO NO ES NOTICIA. LO MALO SÍ Y HAY QUE VENDER PERIÓDICOS. VIVIMOS EN UN MUNDO EN EL QUE HAY MAL, DEBIDO AL PECADO ORIGINAL. PERO YAMBIÉN HAY BIEN. Y LA INTELIGENCIA DEL SER HUMANO HA SABIDO CREAR FANTÁSTICOS INSTRUMENTOS DEL BIEN. PERO LA PARTE HERIDA DEL HOMBRE LOS PERVIERTE EN PARTE. ESO PASA EN LA POLÍTICA, LA INFORMACIÓN, LA ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA, EL ARTE, LA CIENCIA, LA SANIDAD Y TODO INSTRUMENTO HUMANO QUE SE TE PUEDA OCURRIR. PERO JAMÁS SE ME OCURRIRÍA DECIR QUE LA POLÍTICA ES MALA PORQUE HAYA MALOS POLÍTICOS. TAMBIÉN LOS HAY BUENOS Y NECESITO LA POLÍTICA. QUE LA INFORMACIÓN ES MALA PORQUE HAYA MALOS PERIODISTAS Y NECESITO LA INFORMACIÓN. QUE LA JUSTICIA ES MALA PORQUE HAYA JURISTAS PERVERSOS, Y NECESITO LA JUSTICIA. QUE EL ARTE SEA MALO, AUNQUE HAYA ARTISTAS DELEZNABLES, Y NECESITO EL ARTE. ETC., ETC., ETC. NUESTRA OBLIGACIÓN ES VENCER EL MAL CON EL BIEN, NO DESTRUIR TODO PORQUE EN TODO HAYA MAL. SI VIESE EL MUNDO COMO TÚ LO VES, NO QUERRÍA TRAER HIJOS A ESTE MUNDO Y SÍ QUIERO. QUIERO QUE SE METAN EN ÉL Y QUE, HUMILDEMENTE, EN LO POCO QUE ESTÉ A SU ALCANCE, LO CAMBIEN. Y ESO ES LO QUE QUIERE CRISTO DE LOS CRISTIANOS.

Un fuerte abrazo.

Tomás

Anónimo dijo...

Hola Enrique. Gracias por tu comentario. Así es, lo sensacionalista y la visión mediática prima sobre lo racional.

Un abrazo.

Tomás

Anónimo dijo...

Nueva respuesta a Juan en el formato anterior:

Querido Juan, muchas gracias por tus estimulantes comentarios. Un abrazo.

Tomás

Puede que lleves razón en cuanto a mi desencanto.
No voy a entrar de nuevo en el asunto de las grandes agencias porque algo de eso conozco y no es cuestión de dar nombres de "sucedidos", pero de lo que digo, "haberlo, haylo". CLARO QUE LO HAY, NEGARLO SERÍA CEGUERA. LO QUE DIGO ES QUE NO ES LA NORMA, SINO LA EXCEPCIÓN.
Desde luego estoy de acuerdo contigo en que la política, en general, tal y como está montada, ha sido una lacra, por eso yo no creo en esta democracia que ha derivado en una partitocracia, con todos los defectos y alguno más que ya apuntaron los clásicos griegos. Prefiero la Aristocracia, al menos el "gobierno de los mejores", no derivará en la función principal de lo que son hoy los Partidos, una agencia de colocación de amigos aduladores del que manda, torpes o menos torpes, a costa del Presupuesto. DE ACUERDO. TE RECOMIENDO QUE LEAS UNA ENTRADA DEL BLOG, NO SÉ DE QUE FECHA, CON EL TÍTULO DE “IDEAS DE POLIBIO”. ALLÍ POLIBIO HABLA DE LA OCLOCRACIA O GOBIERNO DE LOS PEORES. PARECE QUE, SI NO HEMOS LLEGADO A ESO, ESTAMOS CERCA, AUNQUE HAY QUE RECONICER QUE HOY UN POCO MENOS CERCA QUE HACE 8 MESES.
Respecto a lo que dices, en efecto, estamos para traer el Reino, y lo que es más difícil, traerlo con nuestro ejemplo. Es posible que nuestra conducta sea el único Evangelio EL ÚNICO, PERO LLEVAMOS ESE EVANGELIO EN VASIJAS DE BARRO, POR LO QUE HAY QUE PEDIR TODOS LOS DÍAS MUCHA FUERZA A DIOS, PORQUE CON NUESTRAS FUERZAS… que muchos lean, pero no olvidemos que estamos como ovejas entre lobos; tenemos que ser sagaces como serpientes y sencillos como palomas. ES UNO DE LOS MANDATOS EVANGÉLICOS MÁS DIFÍCILES QUE HAY. IMPOSIBLE DE LLEVAR A LA PRÁCTICA CON NUESTRAS LUCES, PERO CON LAS DE CRISTO SÍ.
Cambiar el mundo, concepción ilusionante, es una tarea cada vez más complicada, el mal, me parece, se ha instalado con fuerza en las cúpulas y todo el que alcanza el poder, está impregnado de él, el que accede y no entra por el aro, desaparece. POSIBLEMENTE ESO HA OCURRIDO SIEMPRE, PERO TAMBIÉN HAY CLAROS Y RESQUICIOS ENTRE LAS NUBES DEL PODER. NO TODO PODER ESTÁ CORROMPIDO.
Pero estoy de acuerdo contigo, como decía T. de Chardin, Si de verdad podemos influir con nuestra Fe en Cristo, en el mundo, no tenemos perdón de abandonar ese poder.
Cambiarnos nosotros y renacer todos los días si, procurar acercar el Evangelio de palabra y obra a todos,-incluido a los lobos-también, pero....¿Podrán algún día vencer las ovejas al lobo? o CLARO, TENEMOS LA PROMESA DE NUESTRO DIOS. NO VENCERÁN LAS OVEJAS, VENCERÁ EL PASTOR, PERO POR UN MISTERIO INSONDABLE DE LA MISERICORDIA DE DIOS, ÉL QUIERE QUE LAS POBRES OVEJAS COLABOREN. ¿sólo hay lobitos buenos en sueños, como relataba en su mundo al revés, Goytisolo?
Abrazos OTROS FUERTES PARA TI.
Juan

TE PONGO A CONTINUACIÓN ALGUNAS FRASES DE R.j.j. TOLKIEN (UN CATÓLICO LUCHADOR, COMO SABES), PERSONALES Y EN EL SEÑOR DE LOS ANILLOS Y OTRA DE PÍO XII CUANDO ERA EL CARDENAL PACCELLI.

Anónimo dijo...

Ningún hombre puede jamás saber lo que está acaeciendo sub specie aeternitatis (en el plano de la eternidad) . Todo lo que sabemos, y en gran medida por experiencia directa, es que el mal se afana con amplio poder y perpetuo éxito... en vano: siempre preparando tan sólo el terreno para que el bien brote de él. Así es en general y así es también en nuestras propias vidas... Pero aún hay alguna esperanza de que las cosas mejoren para nosotros, incluso en el plano temporal, por la clemencia de Dios. Y aunque necesitamos todo nuestro coraje y nuestras agallas (...) y toda nuestra fe religiosa para enfrentar el mal que pueda acontecernos (...), aún podemos rezar y tener esperanza. Yo lo hago. Y tú fuiste para mí un don muy especial en un momento de dolor y sufrimiento mental; y tu amor, que floreció casi en el momento en que naciste, me fue predicho casi como si las palabras hubiesen sido pronunciadas, al punto que me siento consolado, aunque esta situación fuera por siempre así. Probablemente nos volvamos a encontrar bajo la mirada de Dios “en entereza y unidad” antes de no mucho, mi muy querido hijo, y es seguro que tenemos un vínculo que perdurará más allá de nuestra vida, [...]

J.R.R. Tolkien. Carta a su hijo Christopher, movilizado en Sudáfrica, el 30 de Abril de 1944. Es una respuesta a una carta de su hijo en la que le cuenta su desánimo.
“¡Qué mundo espantoso, oscurecido por el miedo, cargado por el dolor es el mundo en que vivimos! [...] Chesterton dijo que es nuestro deber mantener flameando la Bandera de Este Mundo: pero hoy, eso exige un patrimonio más vigoroso y sublime que entonces. Gandalf agregó que no nos corresponde a nosotros elegir la época en que nacemos, sino hacer lo que esté de nuestra parte para mejorarla; pero el espíritu de la maldad en los sitios encumbrados es ahora tan poderoso, y sus encarnaciones tienen tantas cabezas, que no parece haber nada más que hacer que negarnos personalmente a venerar cualquiera de las cabezas de la hidra”. Me pregunto si en tu humus había fermentado una frase pronunciada en 1935 por el cardenal Pacelli –más tarde Pío XII– que también ha fermentado en el mío. “Doy gracias a Dios cada día por haberme hecho vivir en las circunstancias presentes. Esta crisis, tan profunda y universal, es única en la historia de la humanidad. El bien y el mal se han enfrentado en un duelo gigantesco. Nadie tiene, pues, derecho a ser mediocre” .
Frodo: No puedo hacer esto Sam.
Sam: Lo sé. Ha sido un error. No deberíamos haber llegado hasta aquí. Pero henos aquí. Igual que en las grandes historias señor Frodo, las que realmente importan, llenas de oscuridad y de constantes peligros, esas de las que no quieres saber el final porque, ¿cómo van a acabar bien?, ¿cómo volverá el mundo a ser lo que era después de tanta maldad como sufrió? Pero al final, todo es pasajero. Como esta sombra. Incluso la oscuridad se acaba para dar paso a un nuevo día. Y cuando el sol brilla, brilla más radiante aún. Esas son las historias que llenan el corazón. Porque tienen mucho sentido. Aún cuando eres demasiado pequeño para entenderlas. Pero creo señor Frodo que ya lo entiendo. Ahora lo entiendo. Los protagonistas de esas historias se rendirían si quisieran. Pero no lo hacen. Siguen adelante porque todos luchan por algo.
Frodo: ¿Por que luchas tú Sam?
Sam: Para que el bien reine en este mundo señor Frodo, se puede luchar por eso.

Anónimo dijo...

Aquí estoy, mi Dios.
Regando este desierto con mi regadera.
Para que florezca.
Tú me lo has pedido
y Te hago caso.
Créeme si Te digo
que no entiendo.
Me quema la tentación
del desánimo y del tedio.
De lo patético y lo inútil.
Del abandono.
Pero sé que no.
Lo sé en lo más profundo.
Allí donde el alma y el cuerpo
se confunden,
allí,
confío en tus promesas.
Porque sé que la victoria es tuya.
Tú.
Ni yo,
ni menos aún mi regadera,
sino sólo Tú,
convertirás en un vergel la estepa
donde el narciso florecerá para tu gloria.
Tu fidelidad eterna
llegará cuando Tú quieras.
Cuando tu sabiduría lo decida.
Y entonces,
cuando Engadí se llene de viñas,
cuando las aguas salobres,
podridas y estancadas,
rebosen de peces,
cuando las redes se rompan,
diré entonces:
“Yo estuve allí,
con mi Dios en la batalla”.
Me alzaré alto,
la frente erguida,
lleno de orgullo ajeno.
Diré; “en su misma copa
he estado bebiendo.
Luché junto a mi Dios
hombro con hombro”.
Y será entonces
tu gloria mi refugio.
Colgaré de la pared,
como un trofeo,
esa regadera que hoy me pide
el desánimo de la melancolía.

Anónimo dijo...

Querido Tomás: He leído con alto interés las entradas del blog que me has indicado y siempre se aprende, agradecerte tu recomendación.
No obstante no se puede minimizar ni entornar los ojos a la corrupción(de almas)que genera el sistema, que es mucha. De lo que "algo" conozco, hay que denunciar que la mayoría es una farsa, no hay ilegalidad pero si inmoralidad y es bueno que lo sepan los que se acercan de buena fe.
De este "algo" que conozco, he visto hoy una noticia en "El Confidencial", que la suscibiría una mayoría (absoluta) de ellos: J.M.Brown: "Todo lo que hacía perjudicaba a mis clientes.
El antiguo corredor de bolsa abandonó el mundo de las finanzas en 2008 ante su inmoralidad y se ha dedicado durante los últimos tiempos a denunciar sin ningún reparo las maldades del mundo del parqué, que conoce a fondo después de trabajar en él durante más de diez años".
Y eso que¡¡solo lleva diez años!!
Respecto a que los cristianos podemos hacer mucho, es cierto, pero quizá el error en que caemos es que creemos que ser buen cristiano está en función de los méritos morales o construyendo un "evangelio de la prosperidad" al estilo capitalista. Mas bien es una transformación de la mente, es un renacimiento, una resurrección, sin esta visión -menos occidental-, es imposible entender el Evangelio, es lo que estoy aprendiendo ahora.
Desde este punto de vista comprendo algo más, la parábola de los jornaleros, donde el que menos horas trabaja cobra como el que más.¡Hasta ahora no lo entendía!....y es que los parámetros de Jesús son distintos a los que hemos aprendido!!
Un abrazo
Juan

Anónimo dijo...

Una vez más, creo que tomas la parte por el todo. Yo también se "algo" y, desde luego, se que hay suciedad en el sistema (en todo sistema humano lo hay), pero la suciedad sobrenada sobre un mar de cosas generalmente honestas. Por supuesto que hay gente que todo lo que hace perjudica a sus clientes, pero la mayoría de la gente que tiene clientes, la mayoría de las veces ayuda a sus clientes, aunqiue sólos sea (que no tiene que ser sólo por eso) por interés. Desde luego, a los medios de comunicación, (El confidencial incluido) les interesa más airear la suciedad de la superficie, porque vende más, pero eso es deformnar la realidad.

Esa transformación, renacimiento, resurrección de la mente se llama conversión y si los seres humanos nos convertimos, tú y yo, el sistema no tendrá suciedad. la suciedad sale del corazón del hombre viejo, no del sistema. El evengelio (buena noticia) de la prosperidad no está reñido con el Evangelio. O tal vez crees que Dios no quiere la prosperidad del género humnano. Lo malo es cuando de la prosperidad se hace un ídolo. Pero los ídolos los crean los hombres, no ningún sistema. Éste no genera corrupción de almas, es la corrupción de las almas la que corrompe un sistema bueno y generador de sana prosperidad.

La parábola de los jornaleros hay que interpretarla en clave espiritual, no económica. Significa la gratuidad de la salvación. Si un empresario actuase así estaría actuando injustamente. Mientras vivamos en un mundo de recursos escasos, que lo será siempre, si actuamos como el perrateniente de la parábola, ponemos en peligro la supervivencia de la empresa y perjudicamos a los que trabajan más. Afortunadamente el mundo de la gracia no es un mundo de recursos escasos.

Anónimo dijo...

Y, una última cosa. Si hay una civilización capaz de entender el Evangelio, es la occidental. Ni la Hindú, no las Orientales, ni mucho menos la sislámicas, pueden entenderlo mejor. Amemos lo que tenemos y mejorémoslo mejorándonos a nosotros mismos.

Un abrazo.

Tomás

Anónimo dijo...

Querido Tomás:
Estoy de acuerdo, claro, que si los cristianos y los que no lo son, nos comportásemos de acuerdo a la moral, podríamos intentar mejorar algo el patio. Pero la realidad es que no es así, llevamos muchos siglos y la cosa no mejora. El sistema no me convence, veo que tú sigues confiando, sobre todo en el hombre y sobre todo en el hombre cristiano, para transformarlo, pero aquí estamos sentados viendo como, ahora mismo, el capitalismo sin piedad, devora a sus hijos.
Quizá para esa transformación, haya que definir lo que se consideraría ser cristiano de acuerdo al Evangelio. Una gran mayoría somos cristianos según los parámetros de la cultura en la que vivimos, pero es una vivencia tangencialmente relativista, incluso después de haber tenido alguna experiencia personal, porque la cultura pesa mucho.
Para mejorar el mundo no hace falta ser cristiano, con ser buena persona, conducirse de acuerdo a la conciencia, cumplir las leyes y poco más, sería suficiente, pero para ser cristiano para traer el Reino, se necesita la conversión, como muy bien apuntas.
Esa conversión requiere un cambio de mentalidad, no valen estos parámetros occidentales, entiéndaseme. La parábola de los jornaleros, claro que significa, como bien dices, que la Gracia la recibimos gratuitamente, pero va mucho más allá, porque no se recibe por meritocracia, tal y como estamos inmersos por nuestra cultura, no el que más ha hecho más recibe. Descubro que va más allá del aspecto espiritual, tien un mensaje más largo. Algunas parábolas y enseñanzas de Jesús las queremos en cierto modo llevar a nuestra forma de pensar, pero por fortuna se saltan nuestra mentalidad cartesiana. Subvierten lo que entendemos por justicia, saltan por los aires nuestros esquemas, nos sonrojan,… p. ej. la del administrador, la de los invitados a la boda, la del juez injusto….Es una maravillosa lección en toda regla que nos "cuesta" mucho entender.
Hemos “adaptado” el Evangelio a intentar ser mejores personas, a ganar indulgencias morales cumplir con la Misa y cuatro cosas más e intentar hacer el menor daño posible; en el mejor de los casos a pasar desapercibidos, ¡que gran fracaso! Por eso no traemos el Reino, nos falta esa conversión, esa transformación a otro plano, a otra mente….entender que la Gracia no requiere de méritos, que la han recibido muchos santos pero también pecadores sin esfuerzo alguno, desde David hasta S. Agustín, ¡Que paradoja mas sonrojante!
Mientras sigamos en esta mentalidad de “reconducción” del Evangelio a nuestro status estamos en otra onda, estamos en el sucedáneo, nuestra mente estará cerrada a la santidad y por tanto, a la verdadera transformación del mundo.
Un abrazo
Juan.

Anónimo dijo...

Querido Juan:

Quiero agradecerte la oportunidad de esta esgrima intelectual tan estimulante que hemos mantenido. Sin embargo, creo que empezamos a repetirnos en nuestros argumentos. Por tanto, esta será la última respuesta mía sobre este tema. Sobre todo, porque, en lo esencial, la fe en Jesucristo y en la Iglesia, estamos totalmente de acuerdo. Por supuesto, tienes el foro abierto para todos los comentarios que quieras y serán muy bienvenidos. Y si es de otros temas, me encantará seguir ejercitando la esgrima intelectual contigo sobre la base de nuestro acuerdo en lo fundamental.

Un fuerte abrazo.

Tomás

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo en que nos repetimos, de hecho no he incidido prácticamente en el tema.
En este post pasado había añadido algo más, algo completamente nuevo, queria dejar de manifiesto para quien qusiese recoger el guante de la necesidad del cambio de la dualidad de nuestra mente, sin ello no tendremos acceso a la santidad. Sólo la mente abierta en la línea subversiva de Cristo podra despertar el Espíritu que llevamos dentro, que es el único -por ser similar-, que puede conocer/fundirse con el Amor de Dios.
Abrazos
Juan.