15 de mayo de 2008

Respuesta a varias entradas de Tales de Mixcoac

Tomás Alfaro Drake

Tales de Mixcoac ha dejado varios comentarios a distintas entradas que pongo a continuación

en su entrada "El sueño de Jean Paul Richter": El texto me parece verdaderamente bueno, pero lo que me atrae más es la interpretación mutilada del texto, por la oscuridad y sensibilidad que destila. No creo que el pensamiento débil sea "patrimonio" exclusivo de las obras destructivas; la destrucción es preparación para construcción, una crítica ejercida sobre los cimientos de toda estructura ideológica, es el primer paso de una transgresión que construye y no se conforma.No me parecen los dogmatismos fundados en la ortodoxia que se resiste al cambio, la belleza esta en todo el registro de lo que consideramos puntos contrarios bien/mal , construcción / destrucción.Podemos creer en Dios, la Verdad, la Razón o cualquier cosa que deseemos, siempre y cuando no dejemos de interrogarla y rotarla para examinar sus fortalezas y puntos débiles.Saludos


ha dejado un nuevo comentario en su entrada "El sueño de Jean Paul Richter": Por cierto, buen blog


ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Respuesta a una entrada a otra entrada a "¿Creacio...": 1) ¿Cómo el afirmar que existe una "regla común" a toda la creación niega la evolución? me parece un salto sin sustento en lo expresado.2) El evolucionismo actualmente no sostiene la idea de una mutación hacia formas más perfectas, más bien se da una reconfiguración aleatoria de ciertas características genómicas, que repercuten en transformaciones físicas de los organismos vivientes; si dicha transformación los hace más aptos para sobrevivir en su ecosistema, la mutación se transmite a la siguiente generación y así se evoluciona.3) Si lo de Darwin es Chapusería toda la ciencia lo es, por partir de hipótesis y teorías flotantes que no se sustentan del todo en la experiencia.


ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Respuesta a una entrada a otra entrada a "¿Creacio...": 4) Los argumentos lógicos son válidos por su estructura, si al introducir premisas verdaderas se obtienen necesariamente conclusiones verdaderas.El valor de verdad de las premisas se obtiene de la observación del mundo (digamos que somos empiristas), y la idea de un "legislador común" no se puede obtener de esta manera, por lo que parte de cierto axioma(en este caso el postulado aristotélico).Lo único que estaríamos autorizados a afirmar de la observación de una ley en el mundo, es la posibilidad del hombre de encontrar o "construir" patrones en el mundo (el lenguaje como mecanismo que posibilita esto: "los límites del lenguaje son los límites de mi mundo" Wittgenstein)


Contesto:

Son muchas las cosas que podría decir sobre estas entradas, pero me voy a centrar en su primera entrada:

Estoy de acuerdo en que los dogamatismos son estériles, siempre que estemos de acuerdo en que existe una verdad y que la razón del ser humano siempre puede acercarse a ella y que es la razón de ser de su inteligencia buscarla. Lo que ocurre es que nunca se puede alcanzar esa verdad completa en este mundo y por eso la búsqueda debe ser siempre abierta y siempre respetuosa. Pero también podemos llegar a verdades parciales en las que descansar y de las que saborear su belleza. En definitiva, la verdad última está envuelta en el misterio, que no es oscuridad, sino exceso de luz, más luz de la que nuestra razón es capaz de asimilar.

La Belleza y la Verdad y el Bien, con mayúsculas están velados por ese misterio al que, si no podemos nunca llegar a desvelar por completo, sí podemos acercarnos y si no comprenderlo, sí contemplarlo. Añado para terminar tres textos sobre el misterio que me parecen maravillosos y esclarecedores.

“La experiencia más bella que podemos tener es sentir el misterio [...]En esa emoción fundamental se han basado el verdadero arte y la verdadera ciencia [...] Esa experiencia engendró también la religión [...] percibir que tras lo que podemos experimentar se oculta algo inalcanzable a nuestro espíritu, la razón más profunda y la belleza más radical, que sólo son accesibles de modo indirecto – ese conocimiento y esa emoción es la verdadera religiosidad”.

Albert Einstein


“Pensar constituye un intento de aprehender la realidad en una red conceptual: y una red suele servir para su fin en virtud de estar hecha de manera tal que deja espacios abiertos entre las mallas. Es ese tejido abierto el que da a una red su elasticidad, su libertad de acción. Si la red estuviera hecha, no de una trama abierta, sino de un género tupidamente tejido, el material sería demasiado compacto para permitir que la red hecha con él fuera efectivamente extensible. Pero el precio de estar hecha con un tejido que hace posible atrapar algo entre las mallas de la red es el hecho inevitable de que otras cosas se escapen a través de los espacios abiertos.
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Y Dios sabe lo que puede o no puede escaparse a través de las aberturas que presentan las mallas de la inteligibilidad. En suma, que hay más cosas en el cielo y en la tierra que las que sueña la filosofía del racionalista, y el racionalista no puede estar seguro de que la ráfaga que pasa a través de las aberturas de su sistema no sea el viento importuno que sopla de donde quiere
[1] y que, aunque pueda ser invisible a los ojos del racionalista, produce para los oídos del creyente un son que llena el mundo”.

Arnold J. Toynbee. El estudio de la historia. Tomo XIV, 1ª parte, EMECÉ. Buenos Aires, 1965, pag.104, 105.


“Hay siempre un peligro latente que nos acecha cuando nos ponemos a reflexionar: el de considerar el misterio como un problema [...] Porque el misterio es más que un problema: es un hechizo. Un problema sólo necesita una solución. Después de lo cual todo se ha acabado y podemos pasar a otro ejercicio. Pero una realidad no ha dicho nunca su última palabra; y un misterio es estrictamente inagotable; una fuente de perpetua inspiración. Y para que el misterio no degenere en simple problema, es necesario que la inmensidad del misterio no sea nunca enteramente prisionera de nuestras fórmulas indigentes”.

Pierre Charles S. J. La oración de todas las cosas. Super mensam meam. (A mi mesa)

[1] Juan 3, 8. Nota al pie en el original.

1 comentario:

Tales de Mixcoac dijo...

Totalmente de acuerdo con esta percepción del misterio, solo creo que habría que dejar esa puerta abierta para la luz o lo que sea que está del otro lado; para mí resulta igual de maravillante cualquier respuesta, tanto Dios como la Nada, como el reciclaje de materia inherte, el simple hecho de estar vivo es suficiente para maravillarse.