24 de junio de 2018

La muerte de la democracia


No es algo nuevo lo que voy a decir ahora. No es algo que diga por primera vez. No nace de ver a Sánchez en el gobierno. Es un profundo convencimiento que ha ido creciendo en mí y sobre el que publiqué un post con el título de “¿Democracia sin ciudadanos?” el 9 de junio de 2016. Estas líneas son prolongación de aquellas. En aquellas, como hago en éstas, expresé mi admiración por la democracia como sistema político. La democracia no es el hecho de que periódicamente los ciudadanos vayan a votar. La democracia es la garantía que un Estado de Derecho da a todos los ciudadanos de que sus libertades y derechos individuales no se van a ver atropellados por los más fuertes, empezando por el estado. Eso es por lo que yo creo que merecería dar la vida. Por si eso fuera poco, es también el ecosistema –me atrevería a decir, el único ecosistema– en el que se puede producir un desarrollo económico impresionante como el capitalismo. Si para lograr su esencia es condición sine qua non que los ciudadanos voten y que se elija al gobierno que salga mayoritariamente de esos votos, pues bendito sea el sistema de conseguir esa democracia. Pero no se debe confundir el medio con el fin. El sacrosanto principio de cada persona un voto no es sino un medio, no un fin. No es fácil, sin embargo, pensar otro medio mejor. Se podría pensar en un sistema aristocrático, en el que el voto debiera estar reservado a los más preparados. O, en la versión más débil de esta aristocracia, que los votos se ponderen con el grado de formación de los ciudadanos. Pero, más allá de las dificultades prácticas insalvables para conseguir esto, hay una cuestión de principio para rechazar algo así. Los más preparados no son seres angélicos y, como todos los seres humanos, si su voto pesase más, utilizarían el mayor peso que les da su preparación para votar a lo que creyeran que les favorece más a ellos. No niego que algunos pensarían en el bien general, pero la historia ha demostrado que estos algunos son siempre una exigua minoría y que, al final, esa aristocracia acabaría con lo que he definido como la esencia de la democracia. Así es que, por ese lado, es difícil ver la salida.

Pero, por otro lado, y a pesar de lo que pudiera pensarse por el mayor acceso a la educación que nunca se haya visto en la historia –otro fruto de la democracia–, vamos hacia una ciudadanía poco y mal informada, y aún menos formada. En palabras de Arnold J. Toynbee:

“También había obtenido cierto éxito [La Civilización Cristiana Occidental] al verse frente al impacto de la democracia sobre la educación. Al abrir a todos una casa de tesoros intelectuales, que desde los albores de la civilización había sido un privilegio celosamente guardado y opresivamente explotado por una pequeña minoría, el espíritu de la democracia occidental moderna había brindado a la humanidad una nueva esperanza, aunque al precio de exponerse a un nuevo peligro. El peligro estribaba en las oportunidades que una educación universal daba a la propaganda y en la habilidad y falta de escrúpulos con que la habían aprovechado sagaces vendedores, agencias de noticias, grupos de presión, partidos políticos y gobiernos totalitarios. La esperanza estaba en la posibilidad de que estos explotadores de un público semieducado no pudieran ‘condicionar’ a sus víctimas hasta el punto de impedirles que continuaran su educación de modo que llegaran a hacerse inmunes a tal explotación”

Esto lo escribió Toynbee en el segundo tercio del siglo pasado. Si viviese hoy, vería como una educación cada vez más generalizada, pero cada vez más pobre, está perdiendo clamorosamente la carrera contra unos medios de manipulación de masas que no hubiese sido capaz de imaginar en vida. Pero eso, siendo grave, no es lo más grave. Lo peor es que la mayoría de la ciudadanía se ha convertido en un conjunto de niños-buenistas-mal-criados que tienden a votar al que atiende más sus caprichos, sin pensar en las consecuencias a medio y largo plazo de eso que se les da. O, en el mejor de los casos –¿o es todavía peor?–, vota llevada por una especie de buenismo irracional de lo que un sentimentalismo blando e irreflexivo les pide. Y, ¡vaya si hay sagaces vendedores, agencias de noticias, grupos de presión, partidos políticos y gobiernos que, con tal de ganar elecciones adulan y encienden los intereses menos confesables y los sentimientos menos sostenibles. O que empobrecen cada vez más la educación para asegurarse la victoria en la carrera contra ella. Porque como decía otro gran pensador, padre de la democracia en el siglo XIX, Alexis de Tocqueville: “La gente está dispuesta a aceptar antes una mentira simple que una verdad compleja”. En espacial la gente semieducada. Y las mentiras simples suelen llevar, casi siempre, al desastre a medio plazo. Todos los partidos políticos, sin excepción, han entrado en esta dinámica. Pero no todos tienen la misma tolerancia hacia la mentira, ni la misma desvergüenza manipuladora, ni la misma indiferencia –o incluso propensión– hacia el desastre. Un tal Antonio Gramsci definió una estrategia para que la extrema izquierda pudiese ganar con malas lides la batalla que había perdido en campo abierto contra la economía de mercado. Y esa estrategia se basaba en el uso sistemático de la mentira, buscado con ella atraer a los más sagaces vendedores, agencias de noticias, grupos de presión, y con el propósito expreso de crear catástrofes que sirviesen de caldo de cultivo para la creación de lo que llaman “las condiciones objetivas” de su victoria final. Gramsci supo elegir bien quienes debían ser las personas objetivo para convertir en sus compañeros de viaje: la Iglesia en primer lugar y, luego, profesores, jueces y periodistas, fundamentalmente. Esa infiltración no debía, sin embargo, ser tan burda que fuese rechazada de plano. No se trataba de convertir a miembros de estos colectivos en revolucionarios. Más bien había que empaparles de un ideario buenista y falsamente compasivo, transformando el lenguaje, edulcorando las palabras más duras (aborto por interrupción voluntaria del embarazo) o usando torticeramente las palabras más nobles (solidaridad, paz, igualdad) en consignas infinitamente repetidas hasta que calasen en los huesos de una parte de ellos. A esta manipulación la llamó “gramática normativa”. Así parte de estos colectivos se convertían en lo que ellos llaman “tontos útiles”. Pero, con todo, los más útiles de los “tontos útiles” eran los socialdemócratas, a los que despreciaba con toda su alma de marxista. Ellos prometerían y darían lo que es imposible de mantener. Así crearían decepción y descontento y, con ellos, el caldo de cultivo adecuado. Por supuesto, para conseguir esto, había que infiltrar a algunos pocos partisanos sin escrúpulos en esos colectivos y partidos, para asegurar la buena dirección del resto de los “tontos útiles”. ¿Suena a paranoia? Puede. Pero eso es precisamente lo que Gramsci quería que pareciesen los que sacasen a la luz su estrategia. Así es que no soy paranoico. Simplemente, estoy bien informado. Porque los conozco como si los hubiera parido, ya que recibí ese adoctrinamiento en mi juventud y me faltó muy poco para caer en sus garras.

Así, hace tiempo que se ha iniciado un proceso en el que un partido, generalmente socialdemócrata, inicia la huida hacia delante en cualquier campo, económico o social y, de forma más o menos reluctante, de uno en uno, como la caída de las fichas de dominó, los demás le van siguiendo. Y, junto con los partidos, la prensa, la educación, los jueces y, en algunos temas, la Iglesia. Y conseguido eso con un determinado tema, se empieza con otro. Pensiones insostenibles, salarios mínimos imposibles, renta universal, gastos sociales de todo tipo inasumibles, etc., son algunos de esos aspectos en el terreno económico. Aborto, ideología de género, movimiento LGTBI y demás siglas que se vayan añadiendo, inmigración descontrolada, etc., son alguno de los ejemplos en el terreno social. En el desarrollo de estas tendencias ha colaborado no poco el deterioro de una filosofía realista, sustituida por filosofías idealistas, sin contacto con la realidad, que han florecido con la vaca sagrada de la Ilustración. Ya hablé de esta vaca sagrada en un envío anterior. Y a cada paso, nos vamos adentrando un poco más en el callejón sin salida. Es la democracia gramsciana de los ciudadanos-buenistas-niños-consentidos.

Y así, la democracia está entre sus Scilla y Caribdis. Un monstruo que podría acabar con ella –¿Scilla?– sería la limitación de voto. Pero justo a unos metros está el otro monstruo, el de la democracia sin ciudadanos –¿Caribdis?–, o con ciudadanos-buenistas-niños-consentidos. Y, en medio, esperando su oportunidad de recoger los restos del naufragio, los carroñeros totalitarios, que hoy pueden llamarse bolivarianos o podemitas. Y aquí es donde encallo. Me gustaría ser capaz de encontrar aunque sea un atisbo de solución de este paso entre los dos monstruos. El esclarecido Odiseo, con la ayuda de Atenea, fue capaz de pasar entre Scilla y Caribdis perdiendo “sólo” seis hombres de su tripulación. A mí no se me ocurre ninguna estratagema. Por eso acojo con ilusión cualquier idea que pueda arrojar alguna luz sobre cómo evitar el mortal peligro. Así las cosas, el Domingo pasado, 17 de junio, leí con gran atención una entrevista a Jason Brennan, en la sección “Crónica” del diario “El Mundo”, con el título de “El problema de la democracia son los votantes”. Lo busqué en la versión digital de “El Mundo” para añadirlo a este post. Missing. Ignoro los criterios que este diario aplica para decidir qué artículos lleva al digital –la mayoría– y cuáles no –los menos. Éste no estaba. Tal vez sea porque no es lo suficientemente correcto, políticamente hablando. No obstante, lo he localizado en una página web mexicana llamada pressreader.com. En este mundo, nada que se diga o se escriba es ya susceptible de ser escondido. El que quiera puede leerlo entero en el link que pongo a continuación:


Pero, para los que no quieran hacer el esfuerzo de ir a las fuentes, señalo lo más relevante de la entrevista. Brennan aboga por algo a lo que llama la epistocracia, sistema que explica de la siguiente manera:

P. Usted defiende la epistocracia, ¿sólo deberían votar los vulcanianos[1], los bien informados?

R. Esa es una forma de epistocracia, pero no la que yo propongo. Es muy difícil identificar a los vulcanianos y, si pudiéramos hacerlo, un grupo de expertos tendría en sus manos el poder y lo usaría de manera sabia pero en su propio interés. Cuando se concentra el poder en unos pocos, éstos tienden a usarlo en su propio beneficio.

P. ¿Y qué propone entonces?

R. La epistocracia que propongo es lo que yo llamo gobierno por oráculo simulado. Imagínese un oráculo como el de Delfos, capaz de decirnos lo que está bien y lo que está mal… Seguro que lo consultaríamos, ¿verdad? No lo tenemos, pero podemos crearlo. ¿Cómo? Cambiando el modo en que se vota. Con el sistema que yo propongo todo el mundo votaría, nadie quedaría excluido. Haríamos tres cosas. La primera: entender quiénes son los votantes, reunir de manera anónima datos sobre qué tipo de personas son, cuánto ganan, dónde viven…, porque todo esto afecta a su manera de votar. En segundo lugar, haríamos a los votantes un test de conocimiento político como, ¿cuál es el partido que gobierna? ¿Quién es su vicepresidente? Y, tercero, sabiendo quienes son y qué es lo que saben, se puede simular lo que los ciudadanos votarían si estuviesen bien informados.

No sé si me queda claro lo de la epistocracia de Brennan. Me suena a algo así como aplicar la inteligencia artificial al voto. Y la verdad es que no me convence. Además creo que equivoca el enfoque. El meollo del asunto no es –o no es sólo, ni fundamentalmente– una cuestión de información de los votantes, sino de formación básica y de capacidad para juzgar a largo plazo, aunque sea para sus intereses personales, las consecuencias de las políticas que aplique un partido en caso de gobernar. Y no he visto nada de esto en la breve entrevista. Pero si lo comento aquí, no es porque me gusten las conclusiones de Brennan, sino porque es una búsqueda, aunque sea equivocada, de una solución al dilem que yo no soy capaz de encontrar. Los eruditos afirman que Scilla y Caribdis es el estrecho de Messina que separa Sicilia y Calabria. Al menos, la etimología parece similar. Pero, tal vez, para evitar el peligro del estrecho de Messina, fuese mejor, aunque más largo, dar la vuelta a Sicilia. Pero no es fácil saber si existe un rodeo así que pueda salvar la democracia. En cualquier caso, Brennan ha escrito un libro que lleva el título, creo que incorrecto, de “Contra la democracia”. Digo que me parece incorrecto porque en la entrevista, su autor enfatiza desde el principio que él está convencido de que la democracia es un sistema con un enorme valor. Si eso es algo que también ocurre en el libro, creo que su título puede llevar a errores. El libro está editado en español por Deusto, con el auspicio del Instituto Juan de Mariana y de la asociación Value School. En mi opinión, merece la pena leerlo –y así lo haré– por el mérito que supone la búsqueda de la forma de atravesar el estrecho entre Scilla y Caribdis. Tal vez no dé con la solución, pero a lo mejor alumbra nuevas posibilidades.

Y ahora, ¿qué tiene esto que ver con España? Mucho. Porque en España ya estamos empezando el tercer ciclo de desastre-milagro. El PSOE de González nos puso, tras trece años de gobierno, al borde del desastre, gracias al voto de los ciudadanos-buenistas-niños-consentidos. Cuando el lobo empezó a enseñar las orejas, sólo entonces, esos ciudadanos, hobbits incluidos, se acordaron del PP, que nunca había gobernado. Y el PP hizo el primer milagro. No fue perfecto y tuvo muchos fallos, algunos graves, pero evitó el desastre. Pero no bien estuvo más o menos arreglada la situación, ocho años más tarde, los ciudadanos-niños-consentidos se aburrían y se dejaron nuevamente llevar por ese mortal buenismo irracional y aparentemente innovador. A Zapatero le hicieron falta sólo siete años para, ciego a la crisis internacional, meter a España en una situación mucho más desastrosa que la que dejó González. Esta vez el lobo no sólo enseño las orejas, sino los colmillos y parecía que el milagro iba a ser imposible. Nadie daba un duro por que el nuevo gobierno del PP lo arreglase… pero lo arregló. Naturalmente, como no puede ser de otra manera, con errores. Y, algunos de ellos, graves. Y, otra vez el ciudadano-buenista-niño-consentido, presa de su afán de novedades excitantes, decidió dejarle, tras dos elecciones, con el culo al aire. Es decir, con una minoría que hacía a España prácticamente ingobernable. Esta vez, el ciudadano-buenista-niño-consentido fue muy ayudado por el ciudadano que, en la nota al pie de más arriba, he llamado votante draconiano, que no admite ni una sola cosa que no sea perfecta, como a él el gusta. El resultado fue abocar a España a una moción de censura contra toda natura, que ha aupado al gobierno a un presidente lleno de ocurrencias buenistas que, como no podía ser de otra manera, son aplaudidas por el ciudadano-buenista-niño-consentido que está divertidísimo, apoyado por el coro de los grillos que cantan a la luna. Sólo tengo una duda con Pedro Sánchez, que comparto con el caso de Zapatero: ¿Son simples “tontos útiles”  socialdemócratas o partisanos gramscianos infiltrados? La semana pasada, primera del nuevo gobierno, ya hubo una buena tanda de ocurrencias que comenté en el último post. Esta semana… más difícil todavía. Fiesta de recibimiento del Aquarius mientras en el fin de semana más de mil personas llegaban en pateras anónimas. ¡Se acabarán las autopistas de peaje! ¡Viva la Pepa! Se anuncia nueva vuelca de tuerca a la mentira histórica, tal vez acompañada de la exhumación de Franco y de todos los enterrados en el Valle de los Caídos. Fin del concordato con la Santa Sede. Seguro que se me olvida algo. ¿Alguien da más? Y el PSOE sube en las encuestas. A eso se le llama venderse bien y tener una buena política de comunicación, cuando lo que es, es un uso perverso de la mentira y una manipulación de la estupidez. Pero esta fiesta de buenismo y estupidez desbocados tendrá sus consecuencias nefastas. Y me temo que esta vez el lobo no sólo enseñará orejas y colmillos, sino que nos alcanzará. Y es posible que ya nadie pueda arreglarlo. Algunos de los votantes draconianos le llaman a esto catarsis. ¡Qué ingenioso es poner ese nombre a la catástrofe cuando sólo es una idea! Es lo que tiene el mundo de las ideas desconectado de la realidad. Pero yo ya estoy un poco harto. Por favor, que alguien encuentre un paso entre Scilla y Caribdis pronto, porque estos ciclos, auspiciados por el buenismo y el perfeccionismo, si nos llevarán al desastre. Y, por favor, dejemos de lado el purismo draconiano perfeccionista.



[1] Brennan, de una forma un poco simplista divide a los votantes en tres grupos: 1) “Hooligans”; aquellos que votan visceralmente a un partido y que nada ni nadie les puede hacer cambiar su voto, de la misma manera que nadie les hace cambiar de equipo de fútbol. 2) “Hobbits”; aquellos poco interesados en la política que, o bien no votan o bien se dejan fácilmente influir por cualquiera porque, como les pasa a los hobbits en “El Señor de los Anillos”, sólo les interesa su vida tranquila, desayunar varias veces, cuidar sus cosas, fumar sus pipas y creen que en el fondo da igual quien gane, que nada de lo que pase en política va a alterar su tranquila vida cotidiana. 3) “Vulcanianos”, en referencia a la serie “Star Trek”; son los votantes analíticos y racionales. A mí se me ocurre algún tipo más. Permítaseme citar al votante que podría llamar “draconiano”, en memoria de Dracón. Dracón fue un legislador ateniense que desarrolló un código de tal dureza para castigar cualquier delito que despertó tal animadversión popular que hubo de exilarse a Egina, donde murió. Es el votante perfeccionista-intolerante-al-error. Cualquier error o cualquier desviación de lo que a mi juicio debería haber hecho el gobierno que, en principio apoyo, debe ser castigado.

15 de junio de 2018

La primera semana del nuevo gobierno


El nuevo gobierno de Pedro Sánchez ha pedido que, si no 100 días, se le dé al menos una semana de “tregua”. Supongo que esto de las “treguas” es para dar tiempo a un nuevo gobierno a que aterrice y empiece a tomar medidas. Pero dado que a este gobierno le ha faltado tiempo para romper la “tregua” con una ráfaga de medidas entre populistas, mediáticas y de apoyo al independentismo, entiendo que está abierta la veda. Me siento, por tanto, moralmente autorizado a criticarlas. Vayamos por orden cronológico.

Empecemos por la composición del propio gobierno. 18, entre miembros y miembras y, de ellas, ellos, 11 miembras, es decir, más de un 60%. Estoy completamente en contra de los cupos, como lo estoy de la discriminación a las mujeres. Creo en que para cualquier cargo, debería elegirse a los mejores, sean hombres o mujeres, sin discriminaciones, ni negativas ni positivas, en contra o a favor de éstas. Y me pregunto si ese es el criterio que se ha seguido o si, por el contrario, se ha querido demostrar que se trata de ser más feminista que nadie. Porque no sé por qué, me parece que si se eligiesen a los mejores, sería extraño que esa proporción se alcanzase de forma espontánea. Por establecer una comparación, en las Cortes españolas –Congreso más Senado– hay un 38% de mujeres –uno de los porcentajes más altos de Europa–. En la Ejecutiva del PSOE hay 20 mujeres de un total de 49 miembros (41%) y en su Comité Federal hay 54 mujeres de 132 miembros (41%). Y eso porque la ley de igualdad obliga a que ningún sexo tenga menos del 40%. ¿Por qué de un universo así, ya sesgado por cupos, sale un 60% de ministras? ¿Por meritocracia? Parece dudoso. Más bien parece un intento deliberado por ser progres. ¿Qué decir de Maxim Huerta, un ministro de cultura y deporte que odia el deporte y los toros, que sólo escribe twits, que su único mérito es ser uno de los llamados “influencers”, rey del marujeo? ¿Cuáles son sus méritos? Misterio. Pero es muy bueno para el gobierno tener un toque guay y alternativo. Cuando escribí esto, todavía no había saltado el affaire Huerta. Pero corrijo a tiempo la omisión. El pobre ha tenido que dimitir siendo, naturalmente, inocente, por culpa de la “jauría” y por amor a la cultura. No sé de cómo se ganaba la vida el pobre, pero yo no tendría de dónde estafar al fisco ni la mitad de lo que él ha estafado. Pero, claro, él es de izquierdas y ya se sabe lo de la doble vara. Pero no bien acabo de corregir la omisión, se presenta otra. Luis Planas, flamante ministro de agricultura también está imputado por robo de agua. Por supuesto, él dice que es inocente y que le van a desimputar. Puede, pero habrá que verlo. De momento está imputado. ¿Debería dimitir? Creo que es razonable esperar a ver si efectivamente es desimputado. Pero lo que sí debe hacer, sin la más mínima duda, es dar la cara en el Congreso. Pero, ¡ah!, sigue la doble vara: en la tertulia que está teniendo lugar en 24h mientras escribo estas líneas, 18,30h del jueves, oigo por primera vez ante un caso así a los tres periodistas contertulios decir cosas del estilo de: “todos tenemos cosas que no nos gustaría que se supiesen” o “cuánto tiempo tiene que para que uno purgue sus faltas” o “en realidad ya ha pagado a Hacienda lo que debía” o “tal vez nos estemos pasando en exigencias de limpieza” y cosas similares. ¿Cuándo se ha oído algo así antes? Claro, no es lo mismo que esté imputado uno del PP que uno del PSOE y, menos aún si es de Podemos. Pero dejemos la limpieza ética y sigamos con el gobierno. Muy bueno lo de poner a un astronauto de ministro de Ciencia, Innovación y Universidades. No me cabe duda de que Pedro Duque es una persona inteligente, además de ingeniero. Pero ser listo e ingeniero y haber estado en el espacio no le hace necesariamente un conocedor ni de los entresijos del desarrollo y la creación científica, ni experto en el complejo sistema universitario. Tal vez lo suyo sea la Innovación. Pero qué duda cabe que es exótico. Lástima que en España no tengamos mujeres astronautas. Habrá que protestar a la ESA. Eso sí, se nombra ministro de Asuntos Exteriores a Borrell, para dar una garantía de defensa de la unidad de España. A la vista de los primeros gestos de buena voluntad hacia los independentistas, que veremos dentro de unas líneas, más bien parece una venda puesta antes de la herida, una coartada. Yo hubiese pagado una importante suma de dinero para oír el monólogo interior que llevó a Pedro Sánchez a elaborar este gobierno. Por cierto, me parece que tiene un perfil muy bueno el nuevo ministro de Cultura. ¿Por qué no hizo algo así desde el principio? Misterios de la mente progre y volátil de Sánchez.

Primer consejo de ministros. Se levanta el control de las cuentas de la Generalitat. Hay que tener en cuenta que el control de las cuentas no está ligado al 155. Se estableció antes del 155 y bastaba una orden ministerial para mantenerlo. Se hizo lo contrario. Para restablecer la normalidad, se dijo. Muy normal que lo primero que diga el señor Torra que va a hacer con esa barra libre de dinero es volver a abrir las “embajadas” de Cataluña. ¡Viva la normalidad!

Día 2. La ministra Batet, dice que va a intentar reformar la Constitución en la línea del federalismo y de España como nación de naciones. Un brindis al sol, claro, porque para reformar la Constitución necesitaría 3/5 de ambas cámaras y un referéndum si lo pide un 10% de Diputados o senadores, para las modificaciones “light” y 2/3, también de ambas cámaras, más disolución de ambas y nuevas elecciones cuyas nuevas cámaras ratifiquen la modificación constitucionalidad también con 2/3 más un referéndum sí o sí, si se trata de una reforma “heavy”. ¿De qué van? ¿Será el pago de algo o simplemente para recuperar el “talante” de Zapatero?

Por si había dudas sobre el pago de deudas contraídas, se dice que se van a volver a poner en vigencia los artículos del estatuto catalán suspendidos por el Tribunal Constitucional. ¿En manos de quién estamos? ¿Se creerán que el gobierno puede decidir esto en contra del Tribunal Constitucional? Si lo creyesen, tendrían que recibir un curso sobre lo que es el Estado de Derecho. No, no lo creen, son ocurrencias simpáticas. Ocurrencias imposibles pero que, a buen seguro, van a encaminarnos hacia la “normalización” de Cataluña.

¿Y, Borrell? ¿Dónde está Borrell ante todos estos gestos de vuelta a la normalidad? ¿Es un engañado o un falso? Como esto siga así en las próximas semanas, cuanto más tarde en dimitir, más convencido estaré de lo segundo.

Anular la reforma laboral. Nuevo brindis al sol. Ya han rectificado. No pueden. ¡Ah! pero no importa, lo harán por partes. Pues nada, si tienen algo de éxito, otra vez a ver crecer el paro.

17.000 millones para “regar” a las autonomías. ¿Qué querrán decir con esto? ¿De dónde van a sacar ese dinero? Por supuesto de los impuestos. Leña al caballo percherón, las empresas, que lo aguanta todo… hasta que se pare y reviente.

Armonización fiscal. ¿Qué significa esto? Que la díscola Comunidad de Madrid suba los impuestos al nivel de la ejemplar Andalucía. A esto le llaman evitar el dumping fiscal. ¡Magnífico eufemismo! Apliquemos la receta de las comunidades desastrosas a las que van bien. Más FLA para todos y que no haya ni una comunidad que se pueda financiar en los mercados libres. ¿Para qué, si el estado da barra libre?

Las pensiones. Por supuesto, garantizar la subida del IPC en los años de crisis y, si las cosas van bien, subir más. Yo, que ya tengo la jubilación activa, encantado. Pero, ¿es posible? Da exactamente igual que el Informe del Tribunal de Cuentas recientemente publicado señale que la Seguridad Social está técnicamente quebrada tras perder 76.000 millones –sí, no sobra ningún 0, 76.000 millones– desde 2010. Cuanto más se suban las pensiones, antes quebrará el sistema y más estrepitosamente lo hará. Pero no hay que preocuparse, todo lo compensará el omnipotente estado. ¿Qué de dónde sacará el dinero? A la peregrina idea del PP de sacarlo del impuesto a las tecnológicas, le añaden el impuesto especial a la banca. Bueno, que las tecnológicas se vayan de España, ¡total! Apple solita ha creado en los últimos diez años 1,7 millones de puestos de trabajo directos o indirectos en Europa. Pero, ¿quién necesita a las tecnológicas? Y lo del impuesto especial a la banca es una medida tan demagógica como inútil. Los beneficios globales de la banca española son de 13.000 millones de €. ¿Cuánto hay que subirle los impuestos para sacar 17.000 millones para las autonomías más lo que cueste prometer lo que no se puede cumplir de las pensiones? En cualquier caso, una subida de impuestos a la banca encarecería los préstamos. Y si los préstamos se encarecen, peor para los empresarios. No importa, el caballo percherón lo aguanta todo. No es verdad, la subida de impuestos y el encarecimiento del préstamo matan percherones y frenan la economía. Pero, ¡qué más da!, queda bonito. Muy bien, viva la nueva receta económica. Así nos va a lucir el pelo. Cuando estemos a punto de quebrar, ya llamaremos a los fontaneros para que hagan el trabajo sucio y se manchen las manos. Ahora hay que decir cosas que brillen. Pero puede que el tercer milagro no salga.

Y, naturalmente, en lo que a ecología se refiere, vamos a ser, como solemos presumir, más papistas que el Papa. ¿Qué Europa dice que hay que llegar al 27% de producción eléctrica mediante renovables en 2030? Pa chulos nosotros. Nosotros vamos a llegar al 35%. ¡Como suena! En palabras de la ministra de Transición Ecológica, “España va a dejar de ser el lastre de la UE”. En 12 años, del 17,3% actual, al 35%. ¡Así somos nosotros! ¿Queda bonito? Puede, pero Zapatero ya hizo algo parecido. Y, a base de subvenciones, llenó España de tecnologías solares y eólicas que quedaron obsoletas inmediatamente, puso el déficit de tarifa por las nubes y consiguió que, por los impuestos asociados, España tuviese la energía más cara. Y luego hubo que suprimir las subvenciones, y meterse en un cenagal legal con los que invirtieron. Cenagal que todavía no nos ha pasado la factura, pero que nos la pasará. Bueno, pues vamos a repetir la jugada, que fue muy bonita.

Y, por último, el Aquarius. Tema delicado. Aguas profundas. Por supuesto, dejar morir a la deriva a 629 personas, 123 de ellos menores no acompañados, 11 niños pequeños y 7 mujeres embarazadas es algo que ninguna conciencia puede ver impasible. El gesto de Sánchez es, por lo tanto, encomiable y yo lo aplaudo. Pero cuando uno hace un gesto así, tiene que pensar en las consecuencias y tener un plan. En estos momentos hay muchos inmigrantes, en patrulleras italianas –qué malos los italianos, que los rescatan–, que se encuentran en situación parecida a los del Aquarius. ¿Les vamos a acoger también? ¿Y a los cientos que estén en esa situación pasado mañana? ¿Y el mes que viene? No parece que haya nada que se parezca a un plan. La primera reacción del gobierno fue darles a todos, de golpe, es estatuto de refugiados. Pero, otra vez más el derecho se impone a las palabras grandilocuentes y el ministro del Interior ya ha dicho que eso no se puede hacer. Claro. Lo que no se dice es que España, en lo que va de año, ha recibido más de 9.500 inmigrantes ilegales. ¿Se les va a dar a éstos del Aquarius un trato diferente a aquellos más de 9.500? Sí, porque los 9.500 han venido de a poquitos y no son mediáticos. Lo que no se dice es que las mafias que embarcan camino de la muerte a estos pobres inmigrantes, se frotan las manos cada vez que se hacen las cosas más fáciles. ¡Más negocio! El efecto llamada es una verdad como una casa. Pero es una verdad incómoda. Esto de acoger está muy bien, pero, pasados unos meses, estarán vagando por las calles de las ciudades europeas sin nada que hacer. Algunos estarán en Lavapiés diciendo, coreados por Podemos, que la policía los maltrata, desadoquinando el barrio y exigiendo que se legalice el top manta. ¿Que los comerciantes protestan? Que protesten. Sólo son españoles de a pie.

¿Soy xenófobo? En absoluto. Me parece excelente que a todo aquel emigrante que tenga trabajo en España se le abran las puertas de par en par y se le den todos los papeles que necesite de forma inmediata, que coticen a la Seguridad Social y tengan derecho a las prestaciones, exactamente iguales, a las que tienen los españoles con las mismas condiciones de cotización. Cosa que ahora no pasa. Creo que la inmigración de personas que vienen a trabajar en esas condiciones es magnífica para España. Pero acoger a gente que no tiene otra cosa que hacer que vagar por las ciudades no conduce a nada. He oído condenas a la insolidaridad de la UE y sus ciudadanos. Pero nadie elogia que la UE salve tantas vidas como salva. Salvamento que se transforma críticas por no poder ser la tierra prometida. He oído decir que hay que utilizar la cooperación internacional para promover el desarrollo de los países de origen. ¡Magnífico! La única pega es que la cooperación internacional –léase regar dinero en proyectos creados desde arriba artificialmente– es casi absolutamente inútil. Se diluye en la nada en menos que canta un gallo. En cambio, no he oído ni una sola palabra de condena a los verdaderos culpables de la miseria de los países subsaharianos. Sus gobernantes corruptos, con supermillonarias cuentas corrientes en todos los paraísos fiscales. Fortunas formadas con la extracción a la que someten a sus súbditos. Extracción que incluye, por supuesto, las ayudas al desarrollo y parte de los beneficios de las mafias de emigración. Pero denunciar eso es tabú. Es mejor criticar a la UE que denunciar la auténtica causa. No sé si esta causa tiene solución, pero el primer paso para ella es el diagnóstico y ese no se hace desde ninguna instancia. En fin, que por muy encomiable que sea, que lo es, el gesto de Sánchez es también –¿o sobre todo?– un golpe de efecto.

En resumen, una semana de gestos inútiles y mediáticos que, naturalmente, serán tragados por el conjunto de los ciudadanos-niños-mal-criados que forman la mayoría del electorado español y que, al final, son los que dan la victoria electoral. Gestos que, o no se podrán llevar a cabo o, si se llevan, serán devastadores para la economía. Pero a los ciudadanos-niños-mal-criados, la economía ya no les importa, porque se da por garantizado que la vaca lechera del estado tiene leche ilimitada para todos y para todo. Diferencia con los ciudadanos suizos que hace unos años dijeron NO en un referéndum al salario vital universal o que, en uno de la semana pasada, dijeron que NO a acabar con la reserva fraccionaria de la banca. Sabían que algo así supondría el desastre económico. Con una ciudadanía así, este gobierno sería abucheado. Pero… tenemos lo que tenemos. Y este gobierno, en siete días, ya ha dejado claro que va a hacer sólo gestos grandilocuentes y que, ¡por favor!, no le estropeemos ese brillo con la verdad. Sigamos aplaudiendo la posverdad que es un ejercicio muy sano.


13 de junio de 2018

Presentación de mi novela "El lrgo y tortuoso camino"


Hace unos días presenté mi novela "El largo y tortuoso camino" de la que os hablé el 20 de Marzo. Hoy os envío dos links a sendos vídeos, de la presentación y de las preguntas que siguieron.

Si os parecen interesantes, os pido que le deis difusión.

En ese post del 20 de Marzo de que os hablo más arriba, os pedí que lo compraseis en Amazon (Versión papel o Kindle en español o en inglés), lo leyeseis y, si os gustaba, lo recomendaseis. . Hoy os reitero esa petición



9 de junio de 2018

Despedida a Mariano Rajoy y malvenida de Pedro Sánchez


El viernes 1 de Junio, sabido, aunque no consumado, el éxito de la moción de censura, escribí un post en el que expresaba por qué mis enemigos odiaban a Rajoy y por qué eso, además de otras causas, le granjeaba mis simpatías. El día 2, ciertas respuestas a ese post me hicieron escribir, muy en caliente, una cosa con el título de “los otros odiadores”, que no publicaré porque es demasiado dura.

Pero hoy, ya con una semana por medio, no me resisto a hacer el último homenaje a ese hombre para el que, como dijo en su despedida: “Ha sido un honor dejar una España mejor de la que encontré”. Es verdad y de aquello que no tiene de verdad, el estrafalario parlamento español, hay otros que son, al menos, tan culpables como él en hacerla peor sin compartir el hacerla mejor.

Y este homenaje se lo voy a hacer usando palabras de Rudtard Kipling en su poema If. 

Evidentemente ni Rajoy es un niño al que se le den consejos, ni yo soy su padre, pero creo que la poesía es válida. No la pongo entera, sino sólo lo que creo que es pertinente:

Si puedes mantener la cabeza en su sitio cuando todo a tu lado es cabeza perdida y te lo reprochan.
Si puedes mantener la confianza en ti mismo cuando todos dudan de ti y, no obstante, ser indulgente con sus dudas.
Si sabes esperar sin desalentarte en la espera, o siendo engañado no contestas con engaño, o siendo odiado no respondes con odio […].
[…]
Si puedes pensar y no convertir tus pensamientos en consignas.
Si puedes codearte con el Triunfo y el Desastre y tratar a estos dos impostores por igual.
Si puedes soportar ver tus palabras falseadas por embaucadores que han hecho de ellas trampas para idiotas o ver rotas las cosas por las que has dado tu vida […].
[…]
Si puedes obligar a tu corazón y a tus nervios y a tus fibras a que te apoyen aún después de haberlos perdido […].
Si puedes hablar con multitudes y caminar con reyes sin perder la sencillez.
Si ni enemigos ni amigos del alma pueden dañarte.
Si todos cuentan contigo, pero ninguno demasiado.
Entonces […], tuya es la tierra y cuanto la llena y –lo más importante–, ¡serás hombre, hijo mío!
(La cursiva del verso anterior y la traducción son mías)

Rajoy podrá volver, si quiere, a ser registrador de la propiedad ganando bastante más de lo que ganaba como Presidente del Gobierno, cosa que no muchos políticos pueden decir. Me extrañaría mucho verle enredando entre bambalinas, como hacen otros que deberían estar calladitos. Como he dicho otras veces, estoy convencido de que, a pesar de esta amarga derrota, la historia juzgará a este hombre como uno de los mejores Presidentes de España. Y estoy más seguro todavía de que muchos de los que le vituperaban desde su misma orilla, le añorarán. Al tiempo.

No bien acabé de redactar este post ayer e primera hora, cuando se reunió el primer consejo de ministros del nuevo gobierno de Sánchez. Lo malo de las deudas es que hay que pagarlas. Pero algunas ofrecen un cierto periodo de carencia. La de Sánchez con los independentistas, no ofrecía, al parecer, esa posibilidad. Al primer tapón, zurrapas. Se levanta el control previo a las cuentas del gobierno catalán independentista. Y mi pregunta, ahora que estoy echando cuentas sobre lo que tengo que pagar de impuestos, es: ¿Cuánto de lo que voy a pagar va a acabar gastándose en actividades separatistas? No es esa la mejor manera de que uno se sienta satisfecho con los impuestos que paga. El levantamiento del control se ha hecho como “un gesto de normalización”. ¿Normalización? ¿Es que el gobierno no ha oído las cosas que ha disco el Sr. Torra en los últimos días? ¿O es que son tan tontos que creen que los independentistas van a responder con un gesto de buena voluntad y normalización a esa medida? No creo que a estas alturas haya alguien tan ingenuo. Sería una ingenuidad frontera con la estupidez.

Pero a mí me gustaría dirigirme, inútilmente, lo sé, al ministro Borrell:

Señor Borrell, usted me entusiasmó con sus palabras en la manifestación pro España que tuvo lugar hace unos meses en Barcelona.
Señor Borrell, a usted le han hecho ministro para dar credibilidad a la pretensión del PSOE de que no se habían hecho concesiones a los secesionistas.
Señor Borrell, a mí se me plantean dos alternativas en lo que a su situación respecta.

La primera es que usted, a pesar de sus palabras en aquella manifestación, sea tan ambiguo y caña quebrada como su partido y sepa nadar y guardar la ropa.

La segunda es que le estén utilizando.

No creo que la primera sea el caso. Creo en su buena voluntad e inteligencia. Me quedo por tanto con la segunda. LE ESTÁN UTILIZANDO para disfrazar el pago de la deuda de algo basado en una supuesta buena voluntad tan falsa como estúpida si fuese cierta.

¿Se va a dejar usted utilizar? Si no quiere que los españoles pensemos que es usted igual de caña quebrada que su partido, sólo le queda una alternativa. DIMITA de ese gobierno que le usa de tapadera. Usted está muy por encima de los manejos de Sánchez para ganarse la pensión vitalicia de Presidente del gobierno de España.

¡DIMITA Señor Borrell! No se haga cómplice de la subasta de España al mejor -o al peor- postor.

31 de mayo de 2018

Un cocktail de odio, maquiavelismo y grillos mediáticos y ciudadanos cantándole a la luna de la depuradísima estrategia gramsciana



Si abrí los labios para ver el rostro
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta
desgarrármelos,
me queda la palabra.

Blas de Otero

Cuando mis enemigos: PSOE, Podemos, Bildu, PDCAT, ERC y PNV se alían con un solo punto en común, el odio a una persona, por nombre Mariano Rajoy, me digo a mí mismo que esa persona ha debido hacer algo muy bueno. Y me pregunto qué. Y me respondo:

Sanchez le odia porque su ego no soporta que le haya humillado ganándole dos veces, la segunda más que la primera. Le odia, además, porque le ha “obligado” a apoyar el 155. Y por esto, le estoy agradecido a Rajoy. Si mi memoria no me falla, el PSOE echó a Pedro Sánchez de su puesto de Secretario General por intentar hacer exactamente lo que acaba de hacer. Pero la podemizada militancia del PSOE, gestada por Zapatero, ha bendecido al ególatra Sánchez hasta el punto de hacer balar a todos los dirigentes de ese partido, caña quebrada que hiere la mano de quien se apoya en él.
Podemos le odia porque ha sacado a España de una crisis acojonante, frustrando que se creasen lo que los marxistas llaman las “condiciones objetivas” para su revolución. Antes de Rajoy, el PSOE de Zapatero, cómplice del extremismo marxista, nos había convertido en PIGS y había creado esas “condiciones objetivas”. Rajoy nos ha devuelto la dignidad ante los que nos llamaban PIGS. Por eso yo, aunque el mantra es que la economía no importa, o que la recuperación no ha llegado a la gente –que se lo pregunten a los que han encontrado trabajo–, le estoy muy agradecido. Pero es muy posible que volvamos a la pocilga de los PIGS y recuperemos las “condiciones objetivas”.

Los independentistas catalanes le odian porque antes de ser presidente ya les jodió su estatuto al conseguir que el TC lo declarase inconstitucional y, después de serlo, ha sido el primer presidente de la democracia que no les ha dado NADA. ¡NADA! El mantra dice que no sabe buscar soluciones políticas. Pues yo, le estoy agradecido por eso.

El PNV es más sutil. Tras haberle sacado una pasta, cosa que no me gusta, pero ninguna concesión política, cosa que me gusta, cree, con razón, que al PSOE le va a sacar más pasta todavía y, encima, concesiones políticas, cosa que también creen los separatistas catalanes. Eso si no se las han sacado ya, cosa de la que caben pocas dudas. Y lo que te rondaré morena, para gobernar con 84 diputados. Sabe perfectamente el PNV que, cuando saque con Bildu ese estatuto vasco que han anunciado, será también Rajoy quien se lo joda, como jodió el catalán. Y probablemente será Sánchez quien se lo defienda, como hizo Zapatero con el inconstitucional estatuto catalán. Y será Rajoy quien, otra vez, se oponga y lo lleve al Constitucional. Y por esto, le estoy agradecido.

Por otro lado, soy totalmente refractario a la propaganda izquierdista, amplificada por una prensa que no es sino un eco de esa propaganda que, a base de repetición acaba calando. Así que no me dejo engañar. A Rajoy le ha echado una inmensa masa de odio, sazonado por 5 votos de taimada traición. Un cocktail de odio, maquiavelismo y grillos mediáticos y ciudadanos cantándole a la luna de la depuradísima estrategia gramsciana. Demasiadas primeras piedras.

Señor Presidente, la política es muy dura e injusta. Soy muy consciente de que ha cometido usted fallos. Algunos muy importantes. Pero, a pesar de todo, por lo anterior, gracias. Me caben pocas dudas de que dentro de 100 años, cuando todos estemos calvos, la historia le juzgará como un gran Presidente.

28 de mayo de 2018

Corrupción y moción de censura


Sé que hoy, a los pocos días de la sentencia del caso Gürtel, hablar de corrupción y de mociones de censura es como meterse en aguas turbulentas. No obstante, como nunca me ha dado miedo el agua, voy a intentar construir un puente sobre esas aguas turbulentas: “a bridge over troubled water”, como dice la canción de Simon y Garfunkel. Si se derrumba y me caigo al agua, intentaré no ahogarme en sus remolinos.

Verdaderamente, la situación política española le lleva a uno a taparse con fuerza la nariz para intentar, vanamente, que el olor a mierda no le produzca náuseas. Dicho esto, me atrevo a decir –y aquí es donde empiezo a construir mi puente sobre aguas turbulentas– que, hoy, a mediados de 2018, España es un país casi libre de corrupción. El olor nauseabundo viene de épocas pasadas. En la cloaca por la que circulaban las aguas negras se ha puesto un filtro muy estrecho –al final veremos cómo y juzgaremos sus efectos sobre la vida política española– que ha creado un enorme atasco de mierda, que es la que produce el hedor. Esta limpieza no proviene, por desgracia, de un aumento en el nivel ético de los actores de la vida pública. Desgraciadamente, procede del miedo. Los políticos corruptos se han dado cuenta de la existencia de ese filtro y el miedo a ser atrapados en él les ha hecho moderar –incluso casi suspender– sus conductas corruptas. Triste, la causa, eficaz el resultado, aunque con importantes costes, como diré al final. Pero, como decían en una película magnífica llamada Magnolia, “tal vez tú hayas acabado con el pasado, pero el pasado no ha acabado contigo”. En estas cosas no vale empezar tarde a ser “bueno”. Los actos pasados tienen que pasar por el tamiz de la justicia. Y no se puede hablar de prescripción porque, aunque pase mucho tiempo desde la comisión del delito, los procesos de enjuiciamiento de la corrupción que ahora vemos empezaron antes de su prescripción. Así pues, ¡que cada uno aguante su chaparrón!

Ciertamente, los partidos que no tienen pasado no han tenido oportunidades de actuar de forma corrupta y, por lo tanto, están limpios. Tal es el caso de C’s, aunque no el de Podemos. El argumento de: “si hubiesen tenido oportunidad, hubiesen sido igual de corruptos”, no pasa de ser un futurible y los futuribles no tienen ninguna validez. Es posible que hubiese podido ser así, porque la corrupción forma parte de la naturaleza humana –los cristianos le llamamos pecado original– y sólo los que luchan en su fuero interno denodadamente contra ella, por motivos realmente éticos, pueden vencerla. Y me temo que el porcentaje de personas que mantienen o no mantienen esa lucha ética interna contra la corrupción es muy similar para todos los partidos. Pero el hecho, sea como sea, es que C’s está prácticamente libre de corrupción. Lo que deberían haber hecho, y no han hecho, ninguno de los partidos antiguos de los que han tocado el poder y han abusado de él, es haber entrado con el hacha para limpiar todo lo que pudieran el pasado. Ni el PP ni el PSOE lo han hecho. Ciertamente, ambos han ido a remolque de los acontecimientos judiciales para apartar, de cargos o de militancia, a los imputados. Pero como dice el dicho popular, “¡a buenas horas mangas verdes!”. Y, así, claro, les siguen saliendo, a los dos, cosas de ese pasado que no perdona si no se hace una drástica catarsis. El Gürtel valenciano del PSOE o Zaplana del PP son ejemplos recientes. Y, me temo, ¡lo que te rondaré morena! Porque sospecho que todavía vienen por la cloaca aguas negras no catarsizadas que serán retenidas en el filtro estrecho, manteniendo el hedor.

Volviendo a la limpieza de los partidos recién llegados. No es este el caso de Podemos. En su poco tiempo de capacidad de gobernar o de tener cargos de cierta influencia, Podemos ha demostrado que no hace ascos a obtener ventajas de sus posibilidades políticas. Ahí está el caso de Errejón, cobrando de la Universidad de Málaga sin pisarla ni hacer ni una sola de las cosas que tenía que hacer para cobrar ese dinero. O el de José Ramón Espinar, niño de papá político del PSOE y consejero de Bankia inmerso en las black, que usa las influencias de papá para obtener una vivienda de protección oficial en Alcobendas, sin ser vecino de Alcobendas, a precio subvencionado, para venderla muy poco tiempo después ganando 30.000€ sobre un valor de la vivienda de 146.000€. Nada que objetar a la operación en sí, si no fuera porque el precio de compra estaba subvencionado y obtuvo la vivienda por enchufe. Como tampoco tengo nada que decir del hecho de que la parejita de Podemos se compre un chalé del precio que le de la gana. A menos que sea verdad –y tiene visos de serlo– que la Caja de Ingenieros le dio el préstamo en unas condiciones mucho mejores que las de mercado y que el dinero de Podemos estaba depositado en esa Caja y que esto segundo pueda ser la causa de lo primero. No pasa nada. La izquierda es ética por antonomasia, con independencia de los hechos. Y esa limpieza ética intrínseca, le da el cinismo de, tras todas estas cosas, repartir certificados de limpieza corruptiva y convertirse en los torquemadas de la política, azote de corruptos. ¡Por favor!

Pero, basta ya de disquisiciones y vayamos a la situación política de actualidad. El PSOE, indignado por la corrupción –innegable– del PP se lanza a la regeneración de la política española, obligado por su pureza, lanzando una moción de censura. Luego hablaré de las posibilidades y pertinencia de esta moción. De momento, voy a hacer algunas comparaciones. Por supuesto, el hecho de que un partido sea más corrupto que otro, no hace bueno, ni mucho menos, al menos corrupto. Pero es que en este caso, se produce un empate técnico en corrupción entre los dos partidos PP y PSOE. Últimamente he recibido reiteradamente por WhatsApp un gráfico que pretende ser comparativo de la corrupción de los distintos partidos. En él, el PSOE sale mucho peor parado que el PP. No lo he reenviado ni una sola vez, porque no me ofrecía ninguna credibilidad y porque, como acabo de decir, esta no es una carrera en la que el que tenga menos corrupción gane. No obstante, sí que tenía interés en saber, de forma lo más fidedigna posible, la comparativa entre estos dos partidos. Y, buscando en san Google, he encontrado algo que al menos merece el beneficio de la duda de ser veraz. Es una página web que se llama


Parece estrictamente independiente, tiene un bajísimo presupuesto que, según dicen, cubren íntegramente con donaciones particulares. El nombre no responde a que piense que los casos de corrupción son casos aislados, sino que afirma que hay una trama detrás de ellos. El nombre debe ser, por tanto, irónico. Actualizada de forma continua, presenta toda la lista de casos de corrupción, diciendo a qué partido son achacables –algunos de ellos no son de partidos, sino puramente empresariales– y estipulando la cantidad involucrada. Son muchísimos. Van desde los de varios miles de millones de Euros hasta uno que lleva el nombre de Carmelitas de 40.000€. Algunos hay que quitarlos de la lista porque no son casos de corrupción o no son achacables a ningún partido y en la lista sí lo están. Tal es el caso del rescate a las cajas de ahorros, o de la corrupción de sus directivos, o de las amnistías fiscales. Pero en conjunto, mi impresión es que es una web bastante fiable. Quitados estos casos, me he tomado la molestia de ver, para el PP y el PSOE, a cuanto ascienden las corrupciones de cada uno de ellos para todos sus casos, grandes y pequeños. El PP obtiene 10.772 millones de € y el PSOE 10.592. Así que, empate técnico de la vergüenza. Entre los dos suman 21.364. En algún momento, se establece una comparación entre esta cifra y la de determinadas partidas de los Presupuestos del Estado. Por supuesto, cada uno es libre de comparar cualquier pareja de cifras, pero creo que es relevante decir que la comparación es poco significativa. Lo sería si esas cifras afectasen a los ingresos o gastos del estado, pero no todas –ni creo que la mayoría– lo hacen. En general son cifras de financiación fraudulenta a través de empresas que buscan un trato de favor. Por supuesto que también hay casos que sí afectan a los ingresos o gastos del estado, pero no me atrevo a hacer semejante desglose.

Por supuesto, respeto absolutamente la moción de censura como figura, establecida en la Constitución para desplazar a un gobierno e investir a un nuevo candidato en un mismo acto si éste gana. Pero ahora la pregunta: ¿Hay o puede haber cinismo e hipocresía mayores que el hecho de que el PSOE tenga la desvergüenza de plantear una moción de censura por la vergüenza patriótica que le da la corrupción del PP? ¡Por favor! Miren la viga de su ojo antes de ver la –también– viga del ajeno.

Hay un aspecto de la sentencia de Gürtel en la que se apoya el PSOE para erigirse en azote de la corrupción. Es el hecho de que en esta sentencia el PP –como partido, no los acusados penales a título personal– haya sido condenado como “responsable civil a título lucrativo”. “El PP es –clama el PSOE– una trama de delincuencia organizada, como reconoce la sentencia”. He hecho algunas averiguaciones sobre lo que supone esto de “responsable civil a título lucrativo”. No soy jurista, pero me he asesorado con juristas. A pesar de todo, es muy posible que algunos sutiles matices se me hayan escapado. Pero acepto cualquier aclaración al respecto. Lo primero es hacer una distinción, tal vez innecesaria por obvia, entre una condena penal y una civil. La penal implica la comisión de un delito. La civil implica tener una responsabilidad y, por tanto, una obligación, frente a otra persona o institución o frente a la sociedad en general. Pero sin delito. Bien, esta figura del “responsable civil a título lucrativo” que aparece en los artículos 121 y 122 del Código Panal es de las segundas. He aquí lo que dice el Código Panal:

Artículo 121.

El Estado, la Comunidad Autónoma, la provincia, la isla, el municipio y demás entes públicos, según los casos, responden subsidiariamente de los daños causados por los penalmente responsables de los delitos dolosos o culposos, cuando éstos sean autoridad, agentes y contratados de la misma o funcionarios públicos en el ejercicio de sus cargos o funciones siempre que la lesión sea consecuencia directa del funcionamiento de los servicios públicos que les estuvieren confiados, sin perjuicio de la responsabilidad patrimonial derivada del funcionamiento normal o anormal de dichos servicios exigible conforme a las normas de procedimiento administrativo, y sin que, en ningún caso, pueda darse una duplicidad indemnizatoria.

Si se exigiera en el proceso penal la responsabilidad civil de la autoridad, agentes y contratados de la misma o funcionarios públicos, la pretensión deberá dirigirse simultáneamente contra la Administración o ente público presuntamente responsable civil subsidiario.

Artículo 122.

El que por título lucrativo hubiere participado de los efectos de un delito o falta, está obligado a la restitución de la cosa o al resarcimiento del daño hasta la cuantía de su participación.

La verdad es que esto no me aclara mucho. Así que he recurrido a quien pueda aclararmelo. Además de aclaraciones personales que me han dado juristas que considero altamente solventes, he recurrido a internet para buscar opiniones autorizadas. He visto unas cinco. Todas vienen a coincidir. Pongo un link a la que me ha parecido más clara:


Por si alguno no quiere ir a leer este texto, expongo lo que yo he podido concluir de las informaciones que he recabado.

1º Ser “responsable civil a título lucrativo” no significa haber cometido ningún delito. Tiene que haber un delito precedente, pero el “responsable civil a título lucrativo” no lo ha cometido.
2º El “responsable civil a título lucrativo”, para poder ser tal tiene que “ignorar la procedencia ilegal de los mismos, pues si conociese o participase de ese origen criminal podría dar lugar a responsabilidades penales y, por tanto, a la aplicación del artículo 116 del Código Penal en cuanto a la responsabilidad civil”[1], Es decir si el “responsable civil a título lucrativo”, conociese que los fondos de los que se lucra proviniesen de un delito, entonces no se podría acoger a esa figura y sería cómplice o encubridor. Ignorar el origen delictivo de los fondos no implica que no se conozca que esos fondos se han recibido. Por tanto, el hecho de que el PP supiese del ingreso de esas cantidades no implica que se le pueda imputar un delito, sino la condición de “responsable civil a título lucrativo”[2].

Esto es lo que da de sí la condena como “responsable civil a título lucrativo”. ¿Grave? Sin duda. ¿Banda de delincuentes organizada? No para el PP como partido según esta sentencia.

Otra cosa que llena la boca del PSOE es el hecho de que el tribunal haya dicho que no concede credibilidad a la declaración de Rajoy. No sé si esta expresión es muy afortunada. Si el tribunal cree que ha mentido, le puede acusar de perjurio. El peso que el tribunal de en su sentencia a cualquier testimonio es un asunto interno suyo y tiene todo el derecho a dar más o menos peso a un testimonio u otro. Es una opinión respetable pero no forma parte de la sentencia, por lo que no es más que una opinión. Por supuesto, creo que supiese lo que supiese Rajoy sobre este asunto, su declaración habría sido la misma: alegar desconocimiento. Cosa que, por otro lado, también están haciendo todos los procesados de los ERE’s, del PSOE. Así que, ¡basta ya de presentarse como los defensores del honor patrio! ¡Basta de cinismo e hipocresía! El único que, con las salvaguardas apuntadas más arriba, podría hacerlo, sería C’s.

Y, ahora, a la viabilidad de esta moción.

La composición actual del Congreso es la siguiente:

Partido Popular…………..  134 diputados
PSOE…………………….    84 diputados
Podemos y otros socios….    67 diputados
Ciudadanos…………….…   32 diputados
ERC………………………     9 diputados
PNV………………………     5 diputados
Grupo Mixto
PDeCAT………………….     8 diputados
Compromís……………….     4 diputados
UPN………………………     2 diputados
EH Bildu………………….     2 diputados
Coalición Canaria…………    1 diputado
Foro Asturias……………...    1 diputado
Nueva Canarias……………    1 diputado
TOTAL…………………..  350 diputados

Los votos con los que el PSOE podría contar en principio son los de Podemos y sus socios, ERC, PDeCAT, PNV, Compromís, EH Bildu y Nueva Canarias, es decir 180 diputados. Para obtener los 176 votos favorables necesarios sólo le podrían fallar 4. Dicho de otra manera, no necesitara los votos de EH Bildu, pero sí, inexcusablemente los de ERC, PNV y PDeCAT. Si efectivamente, como dice el PSOE, no hay ningún acercamiento a estos partidos para que apoyen la moción de censura, pero ellos la apoyan gratis et amore, nada tendría que objetar. Pero realmente, se me antoja difícil creer que eso pueda ocurrir. De forma que no creo que la moción tenga muchas posibilidades de salir adelante. Pero, si saliese, pensemos en el día después. Por el hecho de ganarla, Pedro Sánchez quedaría automáticamente investido presidente. Pero, a partir de ese día, ¿cómo se gobierna con 84 diputados? Me sorprendió enormemente que Carmen Calvo, el La Noche de 24h, donde fue a justificar la moción de censura, dijese que los presupuestos, a los que su partido había votado NO como si se tratase de una plaga, podían tener flexibilidad suficiente como para dar juego. ¿Flexibilidad o manipulación? Podemos le ha dado al PSOE su apoyo incondicional e imaginemos que también se lo diesen, igual de incondicional, los otros partidos que necesite. ¿Seguirían siendo incondicionales sus apoyos para sacar leyes concretas? Pablo Iglesias y sus compañeros no tendrían ninguna cartera en el gobierno –han dicho– pero, ¿qué podría hacerse sin su placet? ¿Sería gratis este placet? Evidentemente que no. Y lo mismo vale para los partidos independentistas. No se me ocurre pensar en nada peor para España que un gobierno así. Porque en la cabeza de Pedro Sánchez y en las palabras del PSOE no hay nada que haga pensar que no vaya a querer gobernar así hasta el final de la legislatura. Revocar la reforma laboral, “flexibilizar” los presupuestos, volver a disparar el gasto, etc. En definitiva, volver a crear las condiciones para que España entre a formar parte otra vez de los PIGS de los que tanto nos costó salir.

Cabe la otra posibilidad, aún no planteada, por lo menos hasta hoy. Una moción como la que le gustaría a C’s con un presidente de trapo cuya única función fuese convocar inmediatamente elecciones. ¿Alguien cree que una situación de interinidad de trapo no haría feliz a los independentistas? Y, ¿alguien sabe cuánto podría durar esa interinidad amorfa? ¿Cuántas elecciones habría que hacer hasta formar un nuevo gobierno de España? Y, mientras tanto, los independentistas entusiasmados. No gracias. Prefiero no abrir ese melón.

Si ni Rajoy ni ninguno de los actuales ministros está implicado en ninguna causa penal, si el PP no es un partido delincuente sino “responsable civil a título lucrativo”, si las consecuencias de ambos tipos de moción de censura serían cuanto menos inciertas y cuanto más catastróficas, ¿qué hace tan urgente convocar nuevas elecciones? Me temo que lo único que hay es el ansia de gobernar por gobernar de Pedro Sánchez, a como dé lugar, y la impaciencia de ver materializados YA unos resultados que se les antojan positivos, por parte de C’s.

Así pues, hago votos para que la moción de censura presentada no prospere, para que no se presente una segunda, para que esta legislatura se lleve hasta el final y, cuando llegue el momento de las nuevas elecciones, que el electorado ponga a cada uno en su sitio que sólo quedan dos años.

Ciertamente, creo que España tiene mucho que agradecer a los medios de comunicación. Me parece que sin ellos, la mayor parte de las corrupciones gravísimas que ha habido, dormirían para siempre el sueño de los justos, los dirigentes no tendrían el miedo en el cuerpo que les impide seguir con lo mismo y la actitud de “manos fuera” que hoy practican por miedo muchos políticos, no existiría. Pero eso no ha ocurrido sin coste. El arma arrojadiza de los casos de corrupción con su inevitable amplificación, el cada día mayor desencanto de los ciudadanos y, a menudo, los juicios mediáticos hacen un enorme daño a personas e instituciones y, en definitiva, a la democracia. Y con cierta frecuencia, las sentencias que salen años más tarde, exculpan a personas a las que ya se ha crucificado. Además, si nosotros mismos nos consideramos los más corruptos del mundo, ¿cómo nos verán desde fuera? Este es el coste. Con todo, creo que el balance es positivo. Pero hay un peligro: que el poder judicial, siendo independiente del ejecutivo, deje de serlo del cuarto poder. Esto sería un daño terrible para la democracia y, en cierta medida, ya está ocurriendo.

Acabo con un link a un magnífico artículo de Arcadi Espada de este Domingo en El Mundo. No es sospechoso Espada de ser tolerante con la corrupción. Y sí me parece interesado en que la justicia esté lo más alejada posible del tremendismo periodístico. De ahí que aplauda su periodismo. Nos harían falta muchos más periodistas así.



[1] Derivado de lo anterior se pueden extraer, entre otras, algunas conclusiones: a) que es inexcusable la existencia de un delito antecedente, sobre todo, para que puedan existir los “efectos de un delito”. No basta cualquier delito sino tiene que ser uno que sea apto de producir lucro; b) que el artículo 122 está reservado para quién participe lucrativamente de los efectos ignorando la procedencia ilegal de los mismos, pues si conociese o participase de ese origen criminal podría dar lugar a responsabilidades penales y, por tanto, a la aplicación del artículo 116 del Código Penal en cuanto a la responsabilidad civil. (De la página web citada más arriba)
[2] 2) que el adquirente tenga meramente conocimiento de la adquisición e ignore la existencia de la comisión delictiva de donde provienen los efectos

21 de mayo de 2018

¿Quién es el culpable de la masacre de Gaza de la semana pasada?


Empiezo por declarar abiertamente que en el conflicto israelí-palestino soy, con algunas sombras y reservas, claramente pro israelí. La masacre de Palestina de la semana pasada, con 62 muertos, uno de ellos un bebé, podría ser una de esas sombras y reservas. Pero, aunque estremecido por esa masacre, no altero ni un ápice mi pro israelismo. Y no lo hago, porque creo que hay un culpable fundamental de esas muertes y ese culpable se llama Hamas. Pero para explicar mi pro israelismo de base debo remontarme en el tiempo, porque si no se conocen los antecedentes de la historia próxima de una situación, es imposible formarse un criterio ni siquiera aproximadamente ajustado sobre el tema. Haré este recorrido en el tiempo lo más telegráficamente que sea capaz, en orden cronológico, dejando de lado los antecedentes bíblicos que en modo alguno me parece que puedan otorgar ningún derecho a los judíos. Pero también debo decir que jamás en la historia ha habido un estado palestino. El territorio que hoy se conoce como Palestina jamás ha sido un estado palestino. Cananeos, fenicios, judíos, babilonios, persas, griegos, romanos, omeyas, abasíes, turcos y británicos han dominado esa zona desde hace más de 4.000 años. Pero jamás los palestinos han tenido soberanía sobre esos territorios ni han tenido, ni pretendido tener, un estado asentado en ellos. Por tanto, ninguno de los dos, ni judíos ni palestinos, reivindican un derecho histórico. Sólo tras esta revisión cronológica, relativamente reciente desde la perspectiva histórica anterior, daré mi opinión.

Circa 1880: empieza la inmigración judía a Palestina. Palestina está bajo la dominación turca. Los judíos llegan huyendo de pogroms, en gran medida de Rusia, y compran tierras a los palestinos que las habitan, a unos precios que a éstos les parecen estúpidamente altos por parte de los judíos. Los palestinos hacen cola para vender sus tierras. Loa judíos que las compran las cultivan pacíficamente. Por primera vez son cultivadas esas tierras que sólo habían servido para pastos de una ganadería de pastoreo.

1915, se estima en unos 87.000 la población judía de Palestina, frente a unos 590.000 no judíos. No hay enfrentamientos serios entre ellos.

1917, Francia e Inglaterra empiezan a hablar vagamente del hogar nacional judío.

1921. Tras la 1ª Guerra Mundial, los británicos mantienen Palestina como un protectorado. En este año liberan a Amín al-Husayni, palestino nacido en Jerusalén, profundamente antisemita, que había luchado con los alemanes en la 1ª Guerra Mundial. Le nombran Gran Muftí de Jerusalén y es elegido como Presidente del Consejo Supremo Musulmán.

1929-36. Bajo el mando de Husayni se producen matanzas en masa de colonos judíos y se mata también a muchos palestinos moderados. Los británicos le expulsan de Palestina. Se va a Alemania, donde colabora con los nazis en la “solución final”.

1933-45. La persecución nazi contra los judíos provoca un éxodo masivo de éstos a Palestina. Su número alcanza los 600.000.

1929-48. Gran Bretaña, mientras que por una parte impulsa el reparto en dos estados, mantiene a los judíos atados de pies y manos y trata de impedir la inmigración de éstos a Palestina. Esto provoca la aparición de grupos terroristas radicales judíos como el Irgún y Stern. Su terrorismo iba dirigido, fundamentalmente, contra los británicos. El atentado más sonado fue la voladura del hotel King David en 1946, causando 92 muertos. La Haganá, que después será el ejército israelí, se opone abiertamente a los métodos de estas organizaciones terroristas judías.

1948. La ONU establece la creación de dos estados en Palestina, uno judío y otro árabe palestino. Las fronteras entre ambos están diseñadas como un puzle sin sentido. Israel, con un tercio de la población tiene el 54% de la superficie, pero un 80% de la misma es el desierto del Negueb. Jerusalén queda como un enclave en territorio palestino, bajo la autoridad de la ONU. Israel acepta la partición. Pero los palestinos no lo hacen y, aliados con Siria, Egipto, Jordania, Líbano y otros estados árabes, están convencidos de que echarán a los judíos al mar. Los británicos entorpecen todo lo que pueden la preparación de la defensa de los israelíes. Tan pronto como el último soldado británico sale de Palestina empieza el ataque de los árabes. Es mi opinión que el plan de los británicos era precisamente que ocurriese eso. Ellos lavaban su conciencia con la creación del Estado de Israel y, si luego los palestinos y el resto de los países árabes les echaban, un problema menos. Contra todo pronóstico, Israel gana la guerra y se anexiona el territorio palestino, menos la Cisjordania que, junto con Jerusalén, se la quedó Jordania y la franja de Gaza, que se la quedó Egipto. En la guerra, la ONU abandona Jerusalén e Israel se queda con una parte de la ciudad, y un corredor que la unía con sus territorios. Así pues, la Nakba, el Desastre, la Tragedia, no fue sólo obra del estado de Israel, sino también de Egipto y Jordania que se cobraron a buen precio su ayuda en la fallida guerra. Y, por parte de Israel no fue un acto gratuito, fue consecuencia de una guerra iniciada por los palestinos y los países árabes circundantes, para acabar con su existencia.

1952. Los palestinos que decidieron quedarse en el Estado de Israel, cerca de un millón y medio y del 20% de la población, gozan de la nacionalidad israelí y, aunque en muchas ocasiones sus derechos civiles no son respetados, sus derechos políticos sí lo son. Pueden formar partidos políticos, votar, tienen representación en el Parlamento israelí (Knesset), etc. No hay un solo palestino con nacionalidad israelí que desee renunciar a ella. Los palestinos que se quedaron en las zonas ocupadas por Egipto o por Jordania fueron confinados en campos de concentración y posteriormente expulsados. La mayoría acabaron por refugiarse en el Líbano.

1956. Nasser se alía con Siria y Jordania, cierra el paso al puerto de Israel en el golfo de Accaba, en el mar rojo y toma el canal de Suez con el fin de estrangular el comercio de Israel. Israel inicia una guerra que gana, conquistando la franja de Gaza y la península del Sinaí. La ONU para la guerra consiguiendo un pacto con Israel para que éste devuelva a Egipto la franja de Gaza y permita que el Sinaí, quede bajo la custodia de la ONU.

1967. Nasser vuelve a cerrar el paso de Israel al mar rojo y expulsa a las fuerzas de la ONU de la península del Sinaí. Israel inicia la guerra de los 6 días y toma otra vez la franja de Gaza y el Sinaí, así como Cisjordania y los altos del Golán a Siria. Esta vez no los devuelven y empiezan a fundar colonias judías en estos territorios conquistados. En estos momentos hay más de medio millón de colonos judíos y unos 125 asentamientos en los territorios ocupados.

1973. Tropas egipcias, sirias, irakíes y jordanas atacan a Israel el día del Yom Kippur (6 de Octubre). El servicio secreto israelí (El Mossad) conocía el ataque, pero deja que se produzca para que no se le pueda acusar de haber iniciado la guerra, como en las dos guerras anteriores. Comete un error de cálculo y está a punto de perderla. Pero pronto reacciona y la retirada inicial se transforma en un contraataque. Llegaron a 40 Km de Damasco, reconquistaron el Sinaí y cruzaron el canal de Suez, entrando en Egipto y embolsando al Tercer Ejército egipcio. El 26 de Octubre, Israel, presionado por EEUU y la Unión Soviética, para la ofensiva y abandona los territorios de Egipto y Siria en los que había penetrado, con excepción del Sinaí y los altos del Golán. Golda Meir afirmaría más tarde que los países árabes podían permitirse muchas derrotas, pero Israel no podía permitirse ninguna. La del Yom Kippur estuvo a punto de ser la primera, la última y la definitiva derrota de Israel, y la desaparición de su estado.

1978. Camp David I. Israel y Egipto firman la paz. Egipto reconoce el estado de Israel. Israel devuelve el Sinaí desmantelando las colonias instaladas allí y se elabora una hoja de ruta para establecer una Autoridad Nacional Palestina en Gaza y Cisjordania, si bien, bajo la supervisión israelí y en territorio considerado como suyo. Al Fatah renuncia formalmente al terrorismo y se convierte en el interlocutor por parte de la Autoridad Nacional Palestina.

1981. Anwar el Sadat es asesinado por radicales musulmanes por este acuerdo.

1982. Israel invade el Líbano desde donde los palestinos, con el apoyo de Siria, lanzan continuos ataques sobre el norte de Israel. Nacen las milicias de Hezbolá de inspiración chiita, mantenidas y armadas por Irán.

1987. Cuatro jóvenes palestinos mueren atropellados por un camión militar israelí. Empieza la primera intifada (rebelión)

1993. El tratado de Oslo pone fin a la primera intifada.

1994 Isaac Rabin firma la paz con Jordania.

1995 Isaac Rabin es asesinado por colonos judíos.

1995. El Congreso de los EEUU, bajo la presidencia de Bill Clinton, decreta que la embajada de su país en Israel se traslade a Jerusalén. Desde entonces, todos los presidentes de los EEUU, Clinton, Bush hijo y Obama, cada seis meses, han utilizado la exención presidencial para retrasar el cumplimiento de ese mandato del Congreso, aludiendo cuestiones de seguridad nacional.

2000. Israel se retira del Líbano. El sur de este país queda en manos de Hezbolá. Guerra civil en el Líbano.

2000. Camp David II. Yaser Arafat participa en representación palestina, aleccionado por el precedente del asesinato de Sadat. Israel, bajo la presión de EEUU va haciendo propuestas cada vez con más concesiones. Arafat las rechaza todas.  La última suponía la eventual creación de un estado palestino con toda la franja de Gaza, el 91% de Cisjordania, un corredor que uniese las dos partes y la división de Jerusalén en dos partes, con la tutela de la explanada de las mezquitas por la Autoridad Nacional Palestina. No se aceptaba el regreso inmediato de los palestinos del Líbano, pero se preveía una batería de medidas económicas para su inserción paulatina en el estado palestino cuando éste se estableciese tras una hoja de ruta. Arafat rechaza la propuesta indignado, sin hacer ninguna contrapropuesta. Camp David II fracasa.

Diciembre 2000. Ariel Sharon entra escoltado en la explanada de las mezquitas. Esto provoca la ira de los palestinos. Al día siguiente éstos, desde arriba, lanzan piedras a los creyentes judíos que rezaban en el muro de las lamentaciones. El ejército israelí abre fuego y mata a siete palestinos. Esto da inicio a la segunda intifada que causa más de 4000 muertos, 1000 de ellos israelíes.

2004 Sharon desmantela 17 asentamientos judíos de la franja de Gaza con 7500 colonos.

Diciembre de 2004. Muere Arafat.

2005. Abu Mazen, antiguo terrorista que se había convertido en moderado, es elegido presidente de la ANP. Junto con Sharon pacta el fin de la segunda intifada. Pocas horas después, Hamas, movimiento yihadista profundamente implantado en Gaza y catalogado como organización terrorista por países como la UE, los EEUU, Japón, Canadá o Australia, inicia u ataque con morteros sobre territorio israelí.

2006 Hamas gana con mayoría absoluta las elecciones de la ANP. Hezbolá intensifica sus ataques desde el sur del Líbano. Nueva invasión del Líbano por Israel. Israel cede el control del sur del Líbano a los cascos azules de la ONU.

2007. Abu Mazen, como presidente de la ANP convoca elecciones anticipadas. Hamás, dueña de Gaza, persigue y expulsa de allí a los de Fatah, el partido moderado de Abu Mazen. Éste se queda en Cisjordania y Hamás gobierna en Gaza sin oposición de ningún tipo. Israel inicia el bloqueo de Gaza. Pero Hamas recibe armamento de otros países árabes. Dispone de misiles que pueden alcanzar cualquier punto de Israel y perfora túneles por debajo de la frontera, desde donde lanza ataques por tierra a Israel. Sólo el que Israel posea escudos antimisil evita masacres.

2014. Tras sufrir varios ataques con misiles, Israel lanza un ataque masivo contra Hamás en Gaza para destruir estos misiles y cegar los túneles que atraviesan la frontera.

2018. Trump decide no usar la exención presidencial y dar curso al mandato del Congreso de llevar la embajada de los EEUU de Tel Aviv a Jerusalén.

Tras este recorrido cronológico a vuelo de pájaro, mi opinión. Como he dicho al principio, me declaro abiertamente pro israelí. Creo que, a la vista de la precedente cronología de los hechos, caben pocas dudas de por qué lo soy. Si alguien no lo ve, me siento incapaz de explicárselo en unas líneas. No me meteré a decir si la resolución de la ONU de 1948 sobre la creación de los dos estados fue justa o injusta o si estaba bien o mal implementada. Pero me caben pocas dudas de que si no hubiera sido por el radicalismo anti israelí por parte de los palestinos, el resto de países árabes e Irán, hace tiempo que el problema palestino estaría resuelto y que los palestinos vivirían infinitamente mejor de como lo hacen ahora.

Pero, vamos al asunto de la masacre de la pasada semana. No veo ninguna razón objetiva por la que un país democrático soberano no pueda llevar su embajada al lugar que le plazca dentro de otro estado soberano. Máxime cuando la decisión ha sido tomada por el Congreso de ese país hace 23 años. ¿No era el momento oportuno? ¿Cuándo es el momento oportuno? ¿Oportuno para quién? Por tanto, la ira desatada por ese motivo no tiene, a mi modo de ver, ninguna justificación. Esa ira está, además, inducida y envenenada por un grupo terrorista. Con esa excusa, Hamás ha lanzado desde Gaza hacia Israel a más de 40.000 personas, es decir, una auténtica marea humana desatada. Creo que un país tiene el derecho de defender sus fronteras contra una marea humana que las desborda con fines violentos. ¿Hasta dónde habría que haberles dejado llegar? ¿Hasta Jerusalén? ¿Cuál era el lugar en el que habría que detenerles? ¿Ninguno? Por otro lado, no es nuevo el hecho de que en las revueltas de los países árabes –y musulmanes en general– contra países occidentales, se utilicen escudos humanos o se ponga a mujeres y niños en la avanzadilla. ¿Alguien puede explicar qué hacían bebes en la avalancha que intentaba asaltar Israel? Sólo hay una explicación. Estaban ahí, enviados por los radicales y radicalizados para ver si morían y esto levantaba la indignación del mundo.

Puede pensarse que la tecnología militar y de orden público de las que dispone Israel, hace posible que se utilicen métodos suficientemente contundentes, pero no mortales. Puede pensarse, pero hay, sin embargo, un .. si pero…, y un si pero, muy importante a eso que puede pensarse. Las imágenes que se nos enseñan parecen indicar que entre los asaltantes de la frontera únicamente hay jóvenes armados con hondas y tiragomas que, por grandes y potentes que sean son sólo eso, hondas y tiragomas. Pero creo que es indudable que, entre esas imágenes, hay escondidos radicales que no llevan precisamente esas armas, sino otras de mucha mayor capacidad mortífera para las fuerzas israelíes. Y, como es habitual, estos radicales van debidamente mezclados y camuflados entre aquellos a los que inflaman con su radicalismo y mandan armados con hondas y tiragomas. Además de niños. Pero no se puede obviar un dato a mi modo de ver muy relevante. De las 62 víctimas mortales de la masacre 50 eran miembros de Hamás, es decir, terroristas, según la UE, los EEUU, Japón, Canadá y Australia, entre otros países. Ignoro qué proporción de terroristas había en la avalancha humana que intentó pasar la frontera, pero estoy seguro de que la relación era enormemente menor de 50 sobre 62. Lo que quiere decir que el ejército israelí no abrió fuego de forma indiscriminada, sino que tuvo buen cuidado de intentar matar sólo a terroristas. Es ciero, mataron a 12 civiles que no lo eran, un bebé entre ellos. Pero, ¿quién incitó a los civiles de Gaza a ese temerario asalto? ¿Y quién llevó a bebés a ese frente? La respuesta es evidente: Hamás. Por tanto, ¿quién es el responsable de esas muertes? ¿El ejército israelí que intentó, con bastante puntería, abatir selectivamente a los terroristas? ¿O los que lanzaron a jóvenes insensatos, con hondas y tiragomas, acompañados de niños, a un ataque suicida, mezclándose con ellos? Creo que la respuesta no admite muchas dudas. Un magnífico artículo del 23 de Julio de 2014 en El Mundo, en plena crisis de ese verano, firmado por Masha Gabriel, directora de la revista “Medio Oriente”, acababa con la pregunta: “¿Cómo se combate a un enemigo que busca tu muerte a través de la suya?”. Yo añadiría: … y la de sus hijos? Y respondo: No lo sé.